image

Ciencia y Filosofía ISSN: 294-2204

Revista

de Ciencias Sociales y Humanidades


Vol. 2 y 3


image

DIRECTORIO

Editor Responsable.


1. José Luis Aguilar Martínez Correo: jfydn@hotmail.com

Internacional


7. Mario Alberto Alvarado Guerra Correo: malvarad@ed.ac.uk


URL: www.ed.ac.uk


URL:http://www.cienciayfilosofia.org


https://orcid.org/0000-0003-1074- 1569


Consejo Editor


2. Alejandra Ramírez Hernández Correo: alessandraramh@hotmail.com

http://www.sociology.ed.ac.uk/people

/research_students2/mario_alvarado


8. Alejandro Orozco Hidalgo Correo: alexor21@hotmail.com


URL: http://www.sorbonne.fr/ Comité Técnico/Editorial

URL:http://www.cienciayfilosofia.org


3. Elvia Rosas Rivera Correo: elvirros3@gmail.com

9. Eliud Ely Ruiz Colmenares Correo: profesoreliudruiz@gmail.com


URL: http://seduc.edomex.gob.mx/


URL:http://www.filos.unam.mx/


  1. Daniel Álvarez Fernandez Correo: aafd900817@gmail.com


    URL:http://www.cienciayfilosofia.org Comité Científico

  2. Juan Pablo Ramírez Hernández Correo: pablopistaches@gmail.com


URL: http://www.inegi.org.mx/

  1. Misael Pérez De la Cruz Correo: misaelpc@gmail.com


    URL:http://www.ipn.mx/Paginas/inicio

    .aspx Diseñador

  2. Erick Fernando Juanico Sánchez Correo: ejuanicosanchez@gmail.com URL: http://www.tecmilenio.mx/es

6. Adolfo Israel Flores Ramírez


Correo: polemospater@hotmail.com


URL: http://www.filosoficas.unam.mx/


Índice.



Editorial Vol. 2.

Artículos


"Consumo energético en los hogares de México"

Juan Pablo Ramírez Hernández. 2-24.


"Agenda para el fomento de una cultura filosófica en el siglo XXI" Adolfo Israel Flores Ramírez 25-35.


"Evolución de los modelos de aprendizaje en función de la especialización" Daniel Álvarez Fernández 36-44.


Entrevista


"El grupo de investigación Demencia 10/66"


Adolfo Israel Flores Ramírez 45-50.


Reseña


Santaella André, ¿Por Qué Lloramos Cuando Alguien Muere?; México: AquaEdiciones, 2018, 267, Págs.

José Luis Aguilar Martínez. 51-52.


Vol. 3.


Estado del arte


Economía informal

Luis Daniel Román Cuevas 53- 80.


Artículo


Instauración de las cofradías en la Nueva España Gabriela Mahelet Sosa Rodríguez. 81-93.

Entrevista


El reto de construir musicalidades amorosas

Con la Maestra María del Carmen Quezada Martínez

José Luis Aguilar Martínez 94-104.


Crónica


Diálogo intercientífico y ciencia pluricultural José Luis Aguilar Martínez 105-107.



image


Editorial



Editorial.


Cuando se aproxima el fin de una década, como lo es la presente, el pensamiento científico -decía Bachelard- da cuenta de sus movimientos dialécticos: eliminar las ambigüedades de lo real.

La experiencia de transición que viven hoy las nuevas generaciones de autores de temas científicos, consiste en eliminar del lenguaje científico, una referencialidad heterónoma del discurso del especialista; que su ponía estar exento de ambigüedades cuando en realidad no era más que la validación de un tipo de discurso que conservaba un orden de lo real de una historia centralizada.

En este número, contribuimos a los Estudios Transculturales mediante una serie de artículos y entrevistas que dan cuenta de un tipo de mudanza en el uso de conceptos y prácticas discursivas con las que nos relacionamos con el mundo.

Dar cuenta de las ambigüedades de los real es fomentar un espíritu crítico que rechaza una verticalidad de ciencia de Alto Clero que impone un tipo de validez de conocimiento alejados de las decisiones de políticas públicas, por el contrario, la labor de este espacio consiste en contribuir al desarrollo pluriepistémico y pluricultural de los saberes y la validación en un diálogo abierto entre diferentes tradiciones culturales.

Fomentamos la culturación de la ciencia; de los métodos de validación y de la escritura científica desde enfoques de bajo clero, transdisciplinarios.

ARTÍCULCULO DE RESULTADOS


Consumo energético en los hogares de México.

Un análisis de regresión por cuantiles.


Juan Pablo Ramírez Hernández pablopistaches@gmail.com UNAM

image

Foto de archivo


Resumen.

Se realiza un hallazgo conforme a un análisis de regresión por cuantiles a observar el consumo energético en hogares mexicanos y a clasificar la línea


de pobreza energética a partir de variables controlables.


Palabras claves: Consumo, Hogar, Energéticos, Cuantiles, Economía.


Abstrac.


A finding is made according to a regression analysis by quantiles to observe the energy consumption in Mexican households and to classify the energy poverty line from controllable variables.

Keywords: Consumption, Home, Energy, Quantiles, Economy.


Introducción.


image

El objetivo de este trabajo es analizar el consumo energético en los hogares de México. La pregunta de la que se parte es ¿Cuáles son los determinantes del consumo energético en los hogares en México? La hipótesis planteada es que el consumo de energía residencial está determinado, además del ingreso, por una serie de variables sociodemográficas que influyen de forma importante en él. Entre estas variables destacan el grado de instrucción del jefe de familia, tamaño

ISSN:2594-2204



del hogar, las características de la vivienda y el número de aparatos de consumo energético doméstico que posea la vivienda.

Para probar la hipótesis se realizó una revisión de los distintos enfoques que abordan la demanda de energía residencial, se analizaron las fuentes de información disponibles y se construyó una base de datos a partir de la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto de los Hogares (ENIGH) en su edición 2014 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). La base se generó considerando las tres fuentes de energía moderna más utilizadas en los hogares en México: la electricidad, el gas licuado del petróleo y la variable gasol que engloba a los distintos tipos de gasolina. La metodología que se utiliza para obtener las estimaciones es la Regresión por Cuantiles. Hasta donde se tiene conocimiento, esta técnica no ha sido utilizada para el análisis del consumo energético en nuestro país. Debido a que esta metodología posibilita generar estimaciones en distintos puntos de la distribución sin que estén influenciados por datos extremos, en este trabajo también se incorpora el análisis de la desigualdad en el consumo de las


a lo largo de la investigación se obtienen los determinantes del consumo de las tres fuentes de energía mencionadas, se identifica el nivel de desigualdad y se construyen los coeficientes de Gini para cada combustible.

La investigación está dividida de la siguiente manera: 1. Revisa la literatura sobre el consumo de energía residencial.

2. Metodología y las variables utilizadas en la construcción del modelo. En el capítulo tres se exponen las relaciones que se obtuvieron a partir de la estadística descriptiva y los resultados del modelo. Finalmente en la última sección se plantean las conclusiones del trabajo.

  1. La literatura.

    La línea de pobreza energética

    Esta perspectiva de estudio se orienta hacia la determinación de “el nivel mínimo de consumo de energía que un hogar debe de mantener para subsistir” (Barnes et al, 2010: 896). Una de las primeras referencias que se tiene respecto a esta perspectiva es el estudio de Pachauri y Spreng (2003: 12), en el que se analizan tres aproximaciones distintas sobre el tema. A partir de estas 3 alternativas, los autores construyen una matriz de acceso

    variables consideradas. En este sentido, al consumo de energía. Pachauri y

    ISSN:2594-2204



    Spreng consideran que este tipo de metodología, en la que se combinan distintos enfoques para abordar la pobreza energética, proporciona herramientas que ayudan a obtener una medida general de pobreza, más útil, eficiente y robusta, la cual tendría la ventaja de medir no solamente consumo sino también capacidades. Esta misma herramienta es utilizada un año después en el documento de Pachauri, Mueller, Kemmler y Spreng (2004: 2083 ss), para analizar la evolución que ha tenido el consumo de energía en la India. Los resultados obtenidos muestran una significativa reducción del nivel de pobreza energética extrema, al pasar del 38% al 14%.


    image

    Foto de archivo

    Otros autores que utilizan estos enfoques en su investigación son Barnes, D. F. Khandker, S.R., Samad,

    H. A, (2011: 894 ss), quienes utilizan una metodología alterna para calcular una línea de pobreza energética en las zonas rurales de Bangladesh. Dividiendo a la población por deciles de ingreso, encontraron que a partir del sexto decil, existe una relación positiva significativa entre el nivel de ingreso y la demanda de energía. En este sentido, los hogares que se encuentran en el umbral o por debajo de él, son considerados dentro de la pobreza energética. La demanda de energía de



    los hogares que se encuentran en los niveles más bajos de esta categoría es prácticamente constante, ya que no está relacionada con su nivel de ingresos, debido a que su consumo se encuentra a un nivel de supervivencia.

    Enfoque de la desigualdad

    La desigualdad es un concepto que genera un amplio debate académico debido a su compleja relación con otras variables económicas. De acuerdo con Berg y Ostry el efecto paradójico que tiene se puede entender al observar que “cierto grado de desigualdad es esencial para el funcionamiento eficaz de la economía de mercado así como para los incentivos necesarios en la inversión y el crecimiento. No obstante, la desigualdad también es perniciosa para el crecimiento.” (Berg & Ostry, 2011: 3)

    Desde la perspectiva de la demanda energética, el concepto de desigualdad es abordado analizando el consumo entre los distintos grupos de la población definidos a partir de su ingreso. En un trabajo de 2005 Cohen, Lenzen & Schaeffer (2005; 555) analizan los determinantes del consumo en Brasil con énfasis sobre la desigualdad. Con datos del periodo 1995-1996, y utilizando un modelo de


    insumo producto, los autores se dan a la tarea de calcular el gasto de los hogares, el cual es dividido en distintos niveles de ingreso, así como la intensidad de energía requerida para las 12 principales categorías de consumo. Los resultados muestran que el gasto en energía se incrementa con el aumento del ingreso, sin embargo también muestra una gran disparidad entre los distintos niveles de renta. En una investigación posterior, Jamasb & Meier (2010: 1003), plantean la relación entre el gasto en energía, el ingreso de los hogares así como algunas variables socioeconómicas, poniendo especial énfasis en el consumo de energía entre distintos grupos de ingreso en el Reino Unido. Utilizando la Encuesta Británica de Panel de los Hogares, tratan de encontrar el punto de inflexión en donde los hogares cubren sus necesidades energéticas básicas a través un análisis de las curvas de Engel. Los resultados muestran que dicho punto se alcanza en un nivel de ingreso de entre de 30 mil y 45 mil libras.

    image

    Por su parte, Joyeux & Ripple (2007: 22) analizan la relación entre las medidas oficiales de pobreza basadas en el ingreso y el consumo de energía, particularmente de electricidad, en siete países asiáticos así como Australia,



    Estados Unidos y la Unión Europea. Su objetivo es tratar de hallar cointegración entre las series. Sin embargo los resultados determinan que ésta no existe, entonces se concluye que el ingreso por sí mismo es incapaz de capturar toda la información que aporta el consumo de electricidad y por lo tanto, que las medidas de pobreza basadas únicamente en el ingreso desdeñan mucha información valiosa sobre los niveles de vida de la población.

    image

    En lo que respecta a México, existe poca bibliografía relativa al tema. Entre esta podemos mencionar el trabajo de Rosas-Flores, J. A., Morillón Gálvez, D., Fernández Zayas, J. L. (2010: 32), quienes analizan la distribución del gasto que se le asigna a las principales fuentes de energía en los hogares mexicanos para el periodo 1968-2006. Usando la base de datos de la ENIGH y sus anteriores versiones y utilizando las Curvas de Lorenz junto con los coeficientes de Gini, los autores encuentran que el coeficiente calculado para la electricidad, el gas licuado del petróleo y la gasolina ha venido reduciéndose desde 1968. En este sentido, argumentan que a pesar de la desigual distribución del ingreso, existe una tendencia moderada a un mayor


    gasto en combustibles modernos, la cual podría acelerarse si se modificara dicha desigualdad en la distribución. Asimismo, encuentran que la gasolina es el combustible que tiene el consumo más desigual entre los hogares, mientras que la electricidad y principalmente el GLP muestran una tendencia a un consumo más equitativo. Por otro lado se encuentra el documento Rodriguez- Oreggia y Yepez-García (2014: 686) quienes abordan nuevamente el tema del ingreso y los aspectos sociodemográficos de los hogares al calcular por medio de un modelo Tobit los determinantes de diferentes fuentes de energía consumidas en las viviendas tanto del medio rural como urbano. Esta información es utilizada para analizar los efectos del ingreso y las características de los hogares en el consumo de energía a nivel residencial. Algunos de los resultados que obtienen los autores es que en el medio urbano los deciles de ingreso más bajo destinan el 9% de su gasto al consumo de energía mientras que los deciles de mayor ingreso y el porcentaje asciende a 10%. En los hogares rurales la relación es de 8 y 12% respectivamente. También las fuentes de energía modernas junto con la gasolina son los principales combustibles consumidos por los



    hogares de mayor ingreso tanto en el ámbito rural como en el urbano.

    Regresión por cuantiles

    En el documento de Medina y Vicens de 2011 analizan los factores que determinan la demanda eléctrica de los hogares en España. Utilizando la Encuesta de Presupuestos Familiares, la cual se publica con periodicidad anual, utilizancaracterísticas sociodemográficas, además del ingreso, como variables explicativas del gasto en electricidad. Para obtener la elasticidad ingreso de la demanda generan estimaciones mediante la técnica de los Mínimos Cuadrados y después los comparan con los resultados de la regresión cuantílica, encontrando diferencias considerables. Los resultados obtenidos en el estudio indican que el tamaño del hogar (número de miembros) y el tamaño de

    la vivienda medido en m2 son las variables que más influyen en el gasto doméstico en electricidad, asimismo la región que cuenta con una mayor penetración de aire acondicionado resultó entre las que más consumen electricidad. De acuerdo a los autores, la baja importancia del ingreso como determinante del consumo de electricidad indica que este energético


    se debe considerar como un bien de primera necesidad.

    Por otro lado, Hancevic y Navajas (2015: 34 ss) analizan el consumo de electricidad en Buenos Aires de acuerdo a sus características socioeconómicas, de equipamiento y localización. El objetivo del documento es hallar las características asociadas con niveles altos de consumo en donde potencialmente se encuentren hogares con niveles elevados de ineficiencia energética. Uno de los primeros resultados relevantes es que los hogares con consumo alto de electricidad están distribuidos de manera uniforme a lo largo de los deciles de la distribución de gasto total, lo que significa que el sobreconsumo de energía eléctrica no es explicado nítidamente por el nivel de ingreso de los hogares. Por otro lado, la falta de acceso a la red de gas natural deriva en ineficiencias en el consumo eléctrico. Finalmente los resultados también indican que los departamentos consumen menos electricidad que las casas solas.

    En un estudio del mismo año, Wen-Hsiu Huang (2015: 21) analiza los determinantes del consumo de electricidad en Taiwán para el periodo 1981-2011. En este documento, el autor



    analiza el efecto que han tenido variables socioeconómicas, demográficas y las características de la vivienda en el consumo de electricidad en el sector residencial y cómo han cambiado éstas a través del tiempo. Los resultados obtenidos en este estudio muestran que “el ingreso de los hogares y el tamaño de las viviendas fueron los dos más importantes determinantes de la demanda doméstica de electricidad ya que ambas variables fueron significativas para todos los cuantiles para cada año.” (Wen-Hsiu, 2015: 130) Asimismo determinó que entre las variables que propician un incremento en el consumo de electricidad se encuentras los hogares urbanos, los que están encabezados por jefes de familia con menor instrucción, los que tienen mayores ingresos, los que cuentan con un menor número de integrantes (esto aplica a nivel per cápita), hogares con personas de la tercera edad, viviendas

    con mayor superficie en m2, las viviendas habitadas por su dueño (no rentadas), las construcciones de varios pisos y las viviendas que utilizan mayor número de electrodomésticos.

    Análisis de las variables que influyen en el consumo energético

    “Para la mayoría de los autores, el ingreso es la variable explicativa más


    importante entre los determinantes de la demanda de energía.” (Pachauri, 2004: 1726) El impacto que tiene esta variable en la demanda de energía puede ser visto de dos formas: “Por un lado, el ingreso determina el tipo de combustibles que se consumen en el hogar: entre mayor sea el ingreso se consume mayor cantidad de energía moderna (electricidad y gas) y menos energía tradicional (leña y carbón). Por otro lado, el ingreso también “impacta la capacidad de adquirir viviendas de mayor tamaño así como aparatos que incrementen la demanda de energía en los hogares.” (Sánchez, 2013: 3)

    No obstante, cada familia tiene dinámicas de consumo particulares, lo que ocasiona que incluso “existan importantes diferencias en la demanda de energía entre hogares que pertenecen al mismo nivel de ingresos.” Coincidiendo con este punto, algunas investigaciones como la de Joyeux y Ripple (2007: 22) demuestran que la variable ingreso es insuficiente para captar la información sobre la mejora en los niveles de vida de las personas que aporta el consumo de energía.

    Debido a esta situación, cada vez más trabajos contemplan otros factores además del ingreso como elementos que influyen en la demanda de energía de



    los hogares. ¿Pero cuáles son estas características? En la mayoría de los trabajos que analizan los determinantes del consumo energético residencial se identifican las que tienen que ver con las características sociodemográficas de las familias, con variables geográficas y con las características de las viviendas. Es decir, de acuerdo con las peculiaridades de su unidad de análisis se clasifican en tres categorías distintas: características del jefe de familia, características de la vivienda y variable geográfica.

    Características del jefe de familia

    Las necesidades energéticas de los integrantes de un hogar cambian a lo largo del tiempo. De acuerdo con Huang (2015: 22), la edad del jefe de familia es un factor que ayuda a revelar la etapa en la que se encuentra el hogar en su ciclo de vida. De tal forma, este dato sirve como parámetro para capturar las edades de los demás integrantes de la familia, las cuales “determinan en cierto grado los patrones de consumo energético” (Cruz Islas, 2013: 204) Por lo tanto, la edad del jefe de familia es una referencia que proporciona información importante acerca del consumo energético en el hogar. Otra característica que ha sido considerada por los investigadores es la del sexo del


    jefe de familia, aunque la evidencia relativa a este dato ha sido inconsistente. Brounen et al (2012: 931 ss) encuentran que los hogares predominantemente femeninos consumen más gas y menos electricidad, Por otro lado, otros estudios han vinculado esta variable con un patrón mucho más estable. Elkanat et al. (2015: 2, 21-27), encontraron que las áreas postales de la ciudad de San Antonio Texas en donde hay una mayor cantidad de mujeres que de hombres, el uso de energía es significativamente mayor. Por otro lado Cruz Islas (2013: 209), halló que la probabilidad de encontrar un mayor consumo energético per cápita en México se incrementa en los hogares dirigidos por mujeres, ya que estos alcanzan un 32.5% mientras que en los hogares dirigidos por hombres la probabilidad es de 24.8%. De tal forma que el sexo del jefe de familia también es una variable que nos proporciona información sobre el consumo de los hogares. Otra característica que ha sido reiteradamente considerada en las investigaciones, no obstante que sus resultados han sido contradictorios, es el nivel de educación del jefe de familia. Por un lado tenemos estudios como los de Elkanat et al. (2015: 24), quienes



    encuentran que los hogares con mayor nivel educativo tienen un mayor consumo energético tanto a nivel personal como a nivel de hogar. Estudios como estos vinculan un mayor nivel educativo con un nivel de ingreso más elevado y por ende, mayor consumo energético. Esta interpretación sugiere que las personas más preparadas alcanzan estándares de vida más altos y por lo tanto la cantidad de energía que consumen es mayor que la de las personas con menor educación. Por otro lado, se encuentra el enfoque que relaciona un mayor nivel educativo, con una mayor conciencia ambiental, lo cual genera dinámicas de consumo energético más amigables con el ambiente. Los hallazgos de la investigación de Longui (2015: 49) coinciden con este enfoque ya que sus resultados arrojaron que en los hogares en donde por lo menos uno de sus integrantes haya alcanzado un título universitario consumen en promedio 2% menos energía a nivel per cápita.

    Características de los hogares

    En esta categoría se ubican los componentes sociodemográficos de las personas. Una característica fundamental en esta categoría es el tamaño del hogar. Por tamaño nos referimos al número de integrantes de


    un hogar. Existe una obvia relación entre el tamaño del hogar y la demanda de energía: entre mayor es el número de integrantes mayor es su consumo. No obstante, existe un fenómeno bien documentado en la literatura acerca de economías de escala energética (Pachauri et al. 2004, Brounen et al. 2012, Cruz 2013, Sánchez 2013, Longhi 2015), el cual nos dice que entre mayor es el número de personas en un hogar, más eficiente es el consumo de energía en términos per cápita. De tal forma que la variable tamaño del hogar proporciona información del consumo energético tanto a nivel hogar como en términos per cápita. Otra característica demográfica sobresaliente en los trabajos de investigación es la del número de niños, adolescentes y adultos mayores en los hogares, es decir aquellos miembros del hogar menores de 17 y mayores de 64 años. Esta variable es importante debido a que los hogares con integrantes entre estas edades tienen dinámicas de consumo específicas que deben ser consideradas. Pachauri (2004: 2092) encuentra que se gasta menos energía para la cocción de alimentos cuando la familia tiene niños o personas adultas mayores. Por otro lado Brounen et al. (2012: 942) encuentran que los hogares sin niños



    consumen mayores cantidades de energía a nivel per cápita, para el caso de los hogares unipersonales la cantidad asciende al doble mientras que en los hogares con adultos mayores se consume 31% más. Asimismo los hogares con adolescentes consumen más energía eléctrica, lo que el autor identifica como “efecto Nintendo”. Este mismo efecto es reportado en Jamasb and Meier (2010: 16), quienes encuentran que el número de niños en el hogar tiene un impacto significativo en el consumo de electricidad debido a la adquisición de aparatos como computadoras. Finalmente existen otras dos variables que si bien están relacionadas con la anterior, algunas investigaciones como la de Wen-Hsiu Huang (2015: 120-133) las manejan de forma independiente. La primera es si una familia tiene un hogar de tipo nuclear (familia tradicional), unipersonal o extendido (familia tradicional más familiares de generaciones ascendentes –tíos, abuelos- o miembros no consanguíneos). La segunda es el número de trabajadores que laboran en el hogar. Todas estas características - junto con la del ingreso per cápita- son consideradas como los principales


    determinantes sociodemográficas del consumo energético.

    Características de la vivienda

    La tercera categoría de factores que influyen en el consumo energético de los hogares son las de características de la vivienda. La primera variable de este bloque es la que hace referencia al estatus de propiedad de la vivienda. Wen Hsio Huang (2015: 123) plantea que los hogares que son ocupados por sus propietarios tienden a invertir en aparatos energéticos más eficientes y por ende consumen menos energía. No obstante, otros estudios como Jamasb et al. (2010: 25) y Elnakat et al. (2015: 21 ss), han encontrado que los hogares habitados por sus propietarios también tienden a ocupar de forma más intensiva aparatos domésticos, lo cual ocasiona un mayor consumo de energía. Una característica que está relacionada con esta última condición es la variable que indica si existe un negocio en la vivienda. Como es de esperarse, de presentarse está última situación en el hogar, el consumo de energía sería sustancialmente mayor, por lo tanto esta característica es considerada como un factor esencial en el análisis. Las siguientes tres variables hacen referencia a las características físicas de la vivienda: número de cuartos, número



    de pisos y área construida. Estas variables están asociadas positivamente con el consumo de energía, entre mayor sea el número de pisos, cuartos y área construida de la vivienda mayor será la demanda de energía. Finalmente, la última variable de este bloque tiene que ver con el número de aparatos domésticos en el hogar. La manera de convertir la energía disponible en energía consumida para satisfacer las necesidades finales de los hogares es a través de los aparatos domésticos al interior de los domicilios y a través de los vehículos automotores para el transporte privado fuera del hogar. Esta variable también está relacionada positivamente con el consumo de energía, por lo tanto, entre mayor el número de aparatos y vehículos, mayor el consumo de energía.

    Variable geográfica

    El último bloque se ocupa de las características geográficas de las viviendas, la cual tiene una sola variable que distingue a los hogares entre rurales y urbanos. Es importante identificar las diferencias en el consumo entre estos dos ámbitos ya que existe una gran disparidad respecto al desarrollo económico y social y a los hábitos de consumo entre los entornos rurales y urbanos. Pachauri (2004: 1726) indica


    que los determinantes del consumo entre ambas zonas son distintos, mientras que Rodríguez-Oreggia y Yépez-García (2014: 11) encuentran que en general los hogares urbanos en México poseen más vehículos, más aparatos domésticos y viviendas de mayor calidad con más cuartos, lo cual trae como consecuencia que el consumo de energía sea mayor.


  2. Metodología.


    Descripción de la base de datos

    La base de datos que se utiliza en este trabajo es la versión 2014 de la ENIGH, la cual fue elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). La encuesta tiene un carácter microeconómico, orientadas a la política social. Uno de los documentos anexos de la ENIGH es el Módulo de Condiciones Socioeconómicas el cual es utilizado por el CONEVAL para la medición de la pobreza. La ENIGH constituye una fuente privilegiada para medir la incidencia y la intensidad de la pobreza, así como la desigualdad en la distribución del ingreso (Cortés, 2001: 879). No obstante, también presenta una serie inconvenientes que es necesario mencionar.



    El objetivo de la ENIGH es “proporcionar un panorama estadístico del comportamiento de los ingresos y gastos de los hogares en cuanto a su monto, procedencia y distribución; adicionalmente ofrece información sobre las características ocupacionales y sociodemográficas de los integrantes del hogar, así como las características de la infraestructura de la vivienda y el equipamiento del hogar” (INEGI, 2014).

    La población objetivo de la encuesta son los hogares de residentes nacionales y extranjeros cuyo lugar de alojamiento habitual se encuentra en viviendas particulares dentro del territorio mexicano. La encuesta tiene representatividad a nivel nacional, tanto para el ámbito urbano (localidades a partir de 2500 habitantes) como para el rural (localidades con menos de 2500 habitantes). La ENIGH 2014 comprende las encuestas aplicadas a 21,427 viviendas a nivel nacional. “El marco de muestreo utilizado es el denominado Marco de Propósitos Múltiples del INIEGI que está constituido con la información demográfica y cartográfica obtenida a partir del levantamiento del Censo de Población y Vivienda del 2000” (INEGI, 2014). El muestreo se realiza a


    partir de un proceso probabilístico, con un diseño estratificado, bietápico por conglomerado, donde la unidad última de selección es la vivienda y la unidad de observación es el hogar.


    La cobertura temática de la encuesta está constituida por los siguientes ejes:


Por otro lado la ENIGH, como sucede a todas las encuestas de ingreso, presentan una serie de características indeseables que es necesario tener en cuenta al trabajar con ella. La más importante es el subreporte, que es cuando los encuestados no reportan sus



ingresos reales voluntaria o involuntariamente. “La mayoría de los autores reconocen que las encuestas no registran adecuadamente el ingreso y el gasto de las familias y concluyen que el subreporte se da, principalmente, en los hogares más ricos” (Del Castillo, 2016:10). Otro de sus inconvenientes se presenta en los hogares colectivos ya que la encuesta no es representativa para poblaciones que viven en colectividades por ejemplo el ejército o para la población que vive recluida en centros penitenciarios. La ENIGH tampoco tiene un tamaño de muestra constante a través del tiempo. Finalmente, algunos especialistas también identifican el problema del truncamiento en la ENIGH. Este fenómeno surge cuando una parte de la distribución (generalmente en las colas) no se encuentra representada en la muestra. Esto se presenta debido a que es muy poco probable que la parte de la distribución que contempla a los deciles más altos -los cuales son muy pocos pero concentran la mayor parte del ingreso- sea incluida en la muestra, lo que acarrea problemas de subestimación del verdadero peso de los ingresos de los deciles más altos en la distribución total del ingreso. Pese a todos estos problemas, la ENIGH es la principal


herramienta con la que se cuenta para estimar el ingreso y gasto de los hogares en nuestro país.

En uno de los ejes de la cobertura temática, el que corresponde con el gasto corriente total, se contempla el gasto que los hogares destinan para el consumo de diversas fuentes de energía. Este trabajo utiliza como variable dependiente el gasto en 3 fuentes de energía: la electricidad, la variable construida gasol que contempla a la gasolina magna, prémium y al diesel y gas, así como al gas licuado del petróleo. El motivo por el cual no se consideran a las demás obedece a diversas razones. Por un lado se encuentran los combustibles cuyo porcentaje de consumo es demasiado bajo para realizar estimaciones (carbón, petróleo, diésel, combustibles para calentar y otros combustibles). Por otro lado, se encuentran la leña y el gas natural, que si bien poseen un número considerable de observaciones en la encuesta, la primera no tiene un mercado formal dado que gran parte de este combustible no se compra sino que se adquiere a través de la recolección, mientras que el consumo del segundo no se realiza a nivel nacional sino que se limita a algunas ciudades.



La muestra que se utiliza en este trabajo consiste en 19,479 hogares, de los cuales se descartan aquellos que no reportan ningún gasto en combustibles. También se prescinde de las observaciones que no reportan ingresos


lo reconoció el propio Gini (Atkinson Anthony B, 2016: 36).


Existen diversas formas de calcular el índice de Gini, una de ellas es la siguiente:

y de aquellas cuyo ingreso es menor al

1 n n |yi − yj| 1

image image

de su gasto en consumo energético. El

CG =

i=1 j=1

image

image

[ ] = ∆

2µ n(n − 1) 2µ

número de observaciones resultantes es de 18,382.


El coeficiente de Gini

Existe una gran cantidad de procedimientos usados para analizar la distribución del ingreso. En este trabajo se utiliza el coeficiente de Gini, el cual es un estadístico que calcula una medida de concentración del ingreso. El coeficiente de Gini se ha convertido en un indicador bastante socorrido en la medición de la desigualdad debido a la facilidad de su cálculo e interpretación. Este estadístico es aplicable no solo al ingreso, sino también al consumo, a la riqueza o a la concentración de tierras. No obstante, a pesar de que fue popularizado por el especialista Corrado Gini, el estadístico básico, la diferencia media, ya había sido propuesto unos 30 años antes por dos académicos alemanes, Carl Christopher Von Andrae y Friedrich Robert Helmert, tal y como


Donde µ representa las medidas aritméticas de las n(n-1) diferencias absolutas en las observaciones y 2µ es el valor máximo asignado cuando un individuo concentra todo el ingreso/consumo (Rosas-Flores, Morillón y Fernández, 2010: 961).

La herramienta ligada al coeficiente de Gini es la curva de Lorenz. En ella se expone gráficamente la distribución del ingreso/consumo a lo largo de la población. En el eje horizontal se presenta la proporción de la población dividida en un número determinado de partes iguales (cuantiles), mientras que en el eje vertical se encuentra la proporción del ingreso/consumo total acumulado. A través de esta herramienta se pueden comparar distintas distribuciones de ingreso. La línea de 45° que parte del origen se denomina la línea perfecta de igualdad y representa una distribución en la que todos los ingreso son exactamente iguales por lo tanto cada



cuantil recibe el porcentaje de ingreso que representa en la población. La línea curva representa una determinada distribución del ingreso. Mientras más cerca esté la curva de la línea recta, el ingreso/consumo estará más igualitariamente distribuido. Asimismo, mientras más alejada se encuentre la curva de la línea de 45°, más desigual será la distribución.

Utilizando el coeficiente de Gini, se obtendrá el índice de desigualdad para el ingreso y para el consumo de las tres variables independientes: la electricidad, la variable construida gasol que contempla a la gasolina magna, prémium y al diesel y gas y el gas licuado del petróleo


Modelo de Regresión por Cuantiles “Para bien o para mal, el 95 por

image

ciento de la econometría aplicada se refiere a los promedios […] El énfasis en los promedios se debe en parte a que la obtención de una buena estimación del efecto causal medio es bastante difícil. Y si la variable dependiente es una dummy para algo como el empleo, la media describe toda la distribución. Pero muchas variables, como las ganancias y los resultados de las pruebas, tienen distribuciones continuas. Estas distribuciones pueden


cambiar a formas no reveladas al ser examinadas a través de promedios, por ejemplo, pueden extenderse o ser comprimidas. Los economistas cada vez quieren saber lo que está ocurriendo en toda una distribución, tanto lo que sucede con los ganadores y perdedores relativos como con los promedios” (Angrist y Pischke, 2008: 203).


Consideremos el modelo clásico de regresión múltiple


y = xQ + ç

Donde

y: representa la variable dependiente.

x: representa el vector de variables independientes.

Q: es el parámetro a estimar.

c: representa el término de error. Planteado de forma matricial:


image


El resultado de la optimización de los MCO nos proporciona el efecto medio de las variables independientes sobre las dependientes, lo cual se logra al minimizar la suma de los cuadrados de los residuales.


Q^ = (X´X)–1X´y


El modelo clásico de regresión múltiple estima la esperanza condicional de y dado X. A pesar de que las regresiones lineales tradicionales son una herramienta útil para sintetizar la relación entre la variable dependiente y el valor medio de respuesta de las variables independientes, también es cierto que proporcionan una visión bastante limitada del comportamiento de la distribución, debido a que la estimación del efecto de la media condicional no es garantía de que dicho efecto sea uniforme a lo largo de la distribución.

Esta situación es más evidente cuando se trabaja con una base de datos en la que las observaciones son sumamente heterogéneas como es el caso de los microdatos provenientes de las encuestas a hogares. “Deaton mostró que la elasticidad de los gastos de los hogares varía entre los quantiles.” (Huang, 2015: 121) Para casos como estos, el resultado de las estimaciones obtenidas a través de metodologías como los Mínimos Cuadrados Ordinarios (MCO) proporcionan poca información ya que pueden estar influenciados por datos extremos, lo que las hace poco representativas. “Dicho de


una manera más intuitiva, al igual que la media no es siempre la medida más representativa de la distribución de una variable cuando existen en la muestra valores extremos o una elevada variabilidad, la recta de la estimación MCO que devuelve el valor medio esperado de la variable endógena dado un valor de las exógenas, tampoco es siempre la mejor expresión de la relación entre ambas variables cuando nos encontramos con un caso de heteroscedasticidad, presencia de atípicos o cambio estructural.” (Vicens y Sánchez, 2012: 7)

image

En este trabajo utilizaremos una base de datos que recoge información de hogares en un contexto de enorme desigualdad, lo cual se traduce en una gran variabilidad en el consumo de algunos combustibles, como es el caso de la gasolina. Si ocupáramos la metodología de los MCO, se estimaría una función única para la variable dependiente, con esto admitiríamos de hecho que los retornos marginales serían los mismos para cualquier hogar independientemente del punto de la distribución en el que se encuentre. En otras palabras, estaríamos diciendo que el efecto que tendrían los determinantes del consumo energético sobre la demanda de los hogares sería el mismo



para cualquier hogar, independientemente del lugar que ocupen en la distribución de acuerdo a su nivel de ingreso. Esto nos generaría una estimación sesgada de los coeficientes de la regresión. Ante una situación como esta, “la Regresión por Cuantiles ofrece la posibilidad de crear distintas rectas de regresión para distintos cuantiles de la variable endógena a través de un método de estimación que se ve menos perjudicado por la presencia de tales inconvenientes.” (Vicens y Sánchez, 2012: 7)

La Regresión por Cuantiles es un método de estimación planteado originalmente por Koenker y Basset (1978: 23 ss), el cual consiste en la minimización de desviaciones absolutas en distintos puntos (cuantiles) de una distribución mediante una ponderación de pesos asimétricos. En otras palabras, a cada desviación que corresponda a la observación elegida, el cuantil minimiza la suma ponderada de las observaciones y dependiendo cada caso, le da una mayor ponderación a la parte con menos observaciones.

Descripción del modelo

En la metodología de la RC, el efecto local de las variables independientes se puede obtener al


minimizar la suma de errores absolutos ponderados con pesos asimétricos como se aprecia en la siguiente ecuación:


minQ∈ℝk [ Σ 8|yi − xiQ8|

i∈{i:yiŠxiQ}

+ Σ (1

i∈{i:yi€xiQ}

− 8)|yi − xiQ8|]


Donde

8: es el cuantil a estimar (0.10 para el primer decil, 0.2 para el primer quintil, etc.).

yi: Representa los distintos valores que toman las observaciones de la muestra. xi: Representa el vector de variables independientes.

Q8: Representa el valor que minimiza la expresión

image

Para obtener el valor del parámetro Q y de esta manera conseguir la estimación del cuantil p se requiere minimizar la suma de los errores absolutos. “La principal ventaja que aporta el uso de las desviaciones en valor absoluto en lugar de las desviaciones al cuadrado, es el comportamiento ante la existencia de valores atípicos; ante tal situación, la estimación que ofrece la regresión cuantílica prácticamente no se ve alterada por valores extremos ya que

ISSN: 2594-2204


“penaliza” los errores de forma lineal, mientras que la regresión MCO, al elevarlos errores al cuadrado, lo que

hace es darle mayor importancia

precisamente a dichos valores, “penalizándolos” de forma cuadrática.” (Vicens y Sánchez, 2012: 7) Para resolver la ecuación anterior y de esta manera obtener los parámetros que la minimizan se utilizan tanto métodos de programación lineal como de optimización iterativos.

Otra razón por la cual es más conveniente usar la metodología de la RC frente a los MCO es en lo relativo a los términos de error. Mientras las hipótesis básicas de los MCO imponen restricciones sobre la variable aleatoria u, en particular requieren que se distribuya de manera normal con media 0 y varianza constante, [ui~N(0, a2)], la regresión por cuantiles no considera ninguna restricción sobre esa perturbación aleatoria. Esta ventaja es especialmente útil “cuando se trabaja con grandes bases de datos microeconómicos procedentes de encuestas.” (Vicens y Sánchez, 2012: 1)

Especificación del modelo

La ecuación que se plantea para estimar el modelo es la siguiente:


Donde

log(gasto nonetario nensual en conbustible)

: Es la variable dependiente. En este trabajo se utiliza tres: el logaritmo del gasto mensual por hogar en electricidad, el logaritmo del gasto mensual por hogar de la variable construida gasol que contempla a la gasolina magna, prémium y al diesel y gas, así como el logaritmo del gasto mensual por hogar en gas licuado del petróleo.

þO: Es el intercepto.

X: Representa el vector de variables independientes las cuales varían de acuerdo al combustible que se elija.

s: Representa el término de error.


Se realizará la estimación de los determinantes del consumo de energía en los hogares por quintil de ingreso, lo que significa que se correrá el modelo una vez por cada quintil para cada uno de los combustibles utilizados como variable dependiente.


Variables Independientes

Para construir las variables explicativas que servirán como base para obtener los determinantes del consumo de energía se tomó como referencia la exploración

log(gasto nonetario nensual) hecha en la revisión bibliográfica. En

image

= þO + Xþ1 + s ese análisis se ponderó la importancia



de distintas variables con base en su contribución a la explicación del consumo energético. En este sentido se consideran no solo las características económicas, de los hogares, sino también las geográficas, demográficas y sociales.

Para facilitar su estudio, las variables independientes se clasifican en cuatro distintas categorías de acuerdo a las características de su unidad de análisis (el hogar, la vivienda y los integrantes del hogar, particularmente el jefe de familia). En total se consideran 31 variables explicativas que nos servirán para estimar los parámetros del modelo. Algunas variables están expuestas en niveles, mientras que a otras se les aplica su transformación logarítmica depende de las necesidades que plantee el modelo.

El número de observaciones está en función de la naturaleza de las variables, por lo tanto cambia dependiendo de las características de cada una. En el Cuadro número 1 se presenta una tabla que contiene las 31 variables agrupadas por su unidad de análisis. También se muestran cuatro columnas en las que se presenta la información relativa al tipo de variable, el número de observaciones, la media


de cada variable y su desviación estándar.


Conclusiones finales


image

La energía tiene un rol decisivo en el desarrollo para diversos sectores económicos, asimismo el consumo energético tiene una influencia directa en la calidad de vida de los hogares, ya que es una fuente de oportunidades socioeconómicas, donde la calidad y cantidad de su uso tiene un impacto directo en el bienestar de la población así como en el medio ambiente. “El acceso a las formas modernas de energía es esencial para el suministro de agua limpia, servicios médicos y sanitarios y provee grandes beneficios para el desarrollo a través del suministro de servicios de iluminación, calefacción, de cocción de alimentos, transporte…” (IEA, 2010:.11). De hecho en nuestro país, uno de los indicadores que utiliza el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) para medir la pobreza multidimensional es el acceso a los servicios básicos en la vivienda, entre los que se encuentran la electricidad y los combustibles para cocinar. En este sentido, la revisión pormenorizada del tema y el análisis de



los determinantes ayuda a la comprensión de las dinámicas de consumo de energía doméstico, primer paso para la generación de alternativas para los retos a los que se enfrenta el sector.

En este trabajo se desarrolló una investigación acerca del consumo energético en los hogares en México para el año 2014, analizando tres fuentes de energía: electricidad, gas licuado del petróleo y la variable gasol que comprende a la gasolina magna, prémium, el diesel y el gas. La metodología que se utilizó fue la Regresión por Cuantiles, la cual no ha sido utilizada para el análisis del consumo energético en nuestro país, hasta donde se tiene conocimiento, por lo tanto, una de las contribuciones que hemos realizado consiste en haber aplicado dicha metodología al contexto del consumo de energía en los hogares en México.

Una de las primeras observaciones que encontramos en este trabajo es la correlación positiva que existe entre el ingreso y el consumo de energía. Esta misma característica se exhibe en el estudio de Rodriguez- Oreggia E. y Yepez-García R. (2014: 686), donde se muestra la misma


tendencia ascendente en las series del consumo de combustible en la medida que se avanza en la distribución del ingreso. Para nuestra investigación, la inclinación es positiva para todas las fuentes de energía, no obstante la pendiente de las series cambia en función del combustible analizado. Esta situación se corrobora con las estimaciones econométricas, en donde la variable logaritmo del ingreso fue positivo y estadísticamente significativo para todos los combustibles en cada uno de los quintiles revisados. Este resultado confirma la mayoría de los trabajos los cuales identifican al ingreso como el principal o uno de los principales determinantes del consumo energético. Barnes, D. F. Khandker, S.R., Samad,

H. A, (2011), Cohen, C. Lenzen, M. Schaeffer, R (2005), Jamasb, T., and Meier, H. (2010), Rodriguez-Oreggia E. y Yepez-García R. (2014), Wen-Hsiu Huang (2015). No obstante, este resultado difiere del estudio de Hancevic y Navajas (2015) quienes hayan que el consumo de electricidad en Argentina está débilmente correlacionado con el ingreso.

En lo que respecta a la desigualdad, se analizaron cuatro variables: el ingreso promedio trimestral per cápita, el consumo de electricidad,



el consumo de gas licuado de petróleo y la variable gasol. En el caso del ingreso promedio trimestral per cápita, el índice de Gini calculado fue el más alto (0.477) para todas las variables analizadas. El resultado coincide con los datos publicados por organizaciones internacionales como la OCDE (OECD, 2015, p. 20). Para el caso de las otras variables energéticas los resultados de los índices calculados fueron los siguientes, electricidad: 0.226, gas licuado del petróleo: 0.112, gasol:

0.453. Estos resultados se orientan en el mismo sentido que las tendencias identificadas en el estudio de Rosas- Flores, J. A., Morillón Gálvez, D., Fernández Zayas, J. L. (2010), en donde se analiza la trayectoria del gasto en diversas fuentes de energía de 1968 a 2006 mediante el coeficiente de Gini y encuentra una tendencia decreciente en los coeficientes obtenidos mostrando además un resultado consistentemente menor para el gas, seguido de la electricidad y claramente superior para la gasolina.

Pasando al cálculo de las estimaciones, encontramos que el nivel de escolaridad del jefe de familia, particularmente en el nivel superior y posgrado, es una variable importante en el consumo de energía. Esta variable


tuvo un efecto positivo y fue estadísticamente significativa al 95% de confianza para las tres fuentes de energía, reportando los coeficientes más altos de entre todos los grados de estudios e impactando de manera uniforme en todos los quintiles de ingreso. Los jefes de familia con niveles de estudios avanzados también fueron identificados en Elkanat et al. (2015) como consumidores de una mayor cantidad de energía tanto a nivel personal como a nivel de vivienda.

En cuanto a las características del hogar, hay dos variables que sobresalen entre las demás. Entre los resultados obtenidos figura el que existe una correlación clara entre el nivel de ingreso y el consumo energético de los hogares, sin embargo la intensidad de la correlación así como el grado de desigualdad en el consumo varía dependiendo del tipo de combustible.



Bibliografía.


ATKINSON, Anthony (2016).

Desigualdad. México: F.C.E.

BAKHAT, et al (2013). Household Energy Demand System: Evidence from México” Economics for energy, WP 07.

BARNES, et al (2011). “Energy poverty in rural Bangladesh”, Energy Policy 39 (2), pp. 894-904.

BROUNEN, et al (2012). “Residencial energy use and conservation: conomics and demographics”, European Economic Review, 56, pp. 931-945.

COHEN, et al (2005). “Energy requirements of households in Brazil.” Energy Policy,33, pp. 555-562.

CRUZ, et al (2013). “Energy Consumption of Mexican Households.” The Journal of Energy and Development. Vol. 38. Nos. 1 and 2, pp.

189-219.

DU, et al (2015). “Evaluating the Atkinson index of energy consumption in China”, Renewable and Sustainable Energy Reviews. 51, pp. 1080–1087.

ELNAKAT, et al (2016). “A zip code study of socioeconomic, demographic, and household gendered influence on the residential energy sector,” Energy Reports 2, pp.21-27.


IEA (2010). “Energy poverty: How to make modern energy access universal? International Energy Agency,” Paris.


JAMASB, & MEIER (2010).

“Househod energy expenditure and income groups: Evidence from Great Britain.” University of Cambridge, Cambridge , EPRG Working Paper, pp. 1003.


JOYEUX, & RIPPLE (2007).

“Household energy consumption versus income and relative standard of living: a panel approach.” Energy Policy, 35(1), pp. 50-60.


LONGHI, S (2015). “Residencial energy expenditures and the relevance of changes in households circumstances”, Energy economics, 49 (2015). 440-450.


O’SULLIVAN, et al (2006). “Energy Policies and Multitopic Household Surveys: Guideline for Questionnaire Design in Living Standard Measurement Surveys, Energy and Mining Sector Board”, Washington DC, World Bank, Discussion Pape No. 17, pp.


PACHAURI S (2004). “An analysis of cross-sectional variations in total household energy


requirements in India using micro survey data”, Energy policy 32(15), pp. 1723-1735.


PACHAURI & SPRENG (2003).

“Energy use and and energy acces in relation to poverty.


CEPE, Swiss Federal Institutes of Technology. Working Paper, pp. 25.



PACHAURI, et al (2004). “On

measuring Energy Poverty in Indian Households. World development”, Great Britain. Vol. 32, No 12, pp 2083-

2104.


RODRÍGUEZ-OREGGIA & YÉPEZ-

GARCÍA (2014). “Income and energy consumption in Mexican Housegolds”, World Bank, Policy Research Working Paper, pp. 6864.


ROSAS-FLORES & MORILLÓN

(2010). “What goes up: Recent trends in residential energy use”, Energy 35, pp. 2592-2602.


ROSAS-FLORES, et al (2010).

“Inequality in the distribution of expense allocated to the main energy fuels for Mexican households: 1968- 2006”, Energy Economics. 32, pp. 960-

966.


SÁNCHEZ, Peña (2012). “Hogares y Consumo Energético en México,” México, Revista Digital Universitaria. Vol. 13. Número 10, pp. 1-8.


SCHLÖR, et al (2013). “Sustainable Development, justice and the Atkinson index. Measuring the distributional effects of the German energy transition. Applied energy. 112, pp. 1493-1499.


SMIL V. (1994).” Energy in world history”, Boulder: Westview.


WEN-HSIU H (2015). “The

determinants of household electricity consumption in Taiwan: evidence of quantile regression”, Energy; 87, pp. 120-133.


ZHOU & YANG (2016).

“Understanding energy consumption behavior: The contribution of energy big data analysis”, Renewable and Sustainable Energy Reviews 56, pp. 810–819.


(2013).

“Understanding energy consumption in Mexico: an age-period-cohort analysis. Paper presented at the XXVII IUSSP International Population Conference”, Busan Korea, pp. 26-31.


SCHLÖR, et al (2012). “Measuring social welfare, energy and inequality in Germany” Applied Energy 97, pp. 135–

142.

Agenda para elfomento de una cultura filosófica en el siglo XXI


Artículo


Adolfo Israel Flores Ramírez Posgrado en filosofía de la Ciencia UNAM

polemospater@hotmail.com Resumen.

A partir de una reflexión sobre la

divulgación de ciencia pública se rescata la pertinencia de la creación de una Agenda de Filosofía Pública Nacional sobre temas que vinculan a la ciencia y a las políticas públicas en marcos éticos y responsivos.


Palabras clave: Agenda, Filosofía, Ciencia, Ética, Educación.


Summary.


Based on a reflection on the dissemination of public science, the pertinence of the creation of an Agenda of National Public Philosophy on issues that link science and public policies in ethical and responsive frameworks is rescued.


image

Keywords: Agenda, Philosophy, Science, Ethics, Education.


image


Imagen recuperada de https://es.aliexpress.com/item/A5-A6-


La creación de una Agenda Filosófica


La creación de una agenda de temas filosóficos, tiene la finalidad de fomentar una cultura filosófica para el siglo XXI en México. ¿Cómo orientar una agenda de tal naturaleza? ¿Qué temas se deben comunicar al público para fomentar de manera efectiva una cultura filosófica?


Existe en México una Agenda Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. En el documento oficial de la misma, se señala lo siguiente:


El mundo actual, y México no es ajeno a ello, enfrenta grandes y complejos desafíos en situaciones y escalas sin precedente, debido al vertiginoso avance en el conocimiento científico y en los desarrollos tecnológicos, así como a los cambios globales del medio ambiente, por lo que se requiere diseñar políticas públicas con una visión de futuro y de sostenibilidad que permitan enfrentar con éxito estos retos. Para ello, es necesario reconocer y aceptar la



importancia de la ciencia, sin la cual no es posible para ningún país desplegar la tecnología y la innovación que impulsan el progreso social, cultural y económico que caracteriza a los países más desarrollados. Este progreso depende de tomar las decisiones mejor informadas, aquellas basadas en el conocimiento más sólido: aquel que se genera a través de la ciencia, la tecnología y la innovación. Estas actividades también promueven la recuperación y el fortalecimiento económicos. Las naciones que han alcanzado mayores niveles de bienestar son aquellas que han invertido recursos humanos y financieros en educación y en CTI: su población y sus empresas han desarrollado la capacidad de crear conocimiento y de innovar.


Según esta propuesta, en México los legisladores, deben considerar temas como los siguientes:


Eutanasia, aborto, reproducción asistida, anticoncepción, drogas adictivas, vacunación, prevención de la obesidad, cáncer, sida, salud mental, envejecimiento, trasplante de órganos, tejidos humanos con fines terapéuticos, células troncales, alimentos transgénicos, fuentes de energía, medio ambiente, cambio climático, biodiversidad, telecomunicaciones.


image

En la propuesta de la Agenda Nacional de ciencia y Tecnología se expone que el conocimiento es el producto principal de la ciencia y que constituye un bien público, por ello es indispensable que la sociedad tenga acceso a él, este acceso debe considerarse un derecho humano fundamental. La ciencia forma parte integral de la cultura y propicia la capacidad de analizar y modificar el entorno, contribuye al progreso y la calidad de actividades del ser humano.


La propuesta es posicionar al conocimiento como motor fundamental del desarrollo de México. Que la ciudadanía pueda tomar decisiones basadas en el conocimiento y no en dogmas, fanatismo, ignorancia y charlatanería.


image

En la Agenda se propone que la educación de los niños es más que sólo la transmisión de información, es más importante estimular y motivar la capacidad de pensar, analizar los temas y situaciones en términos analíticos críticos, pero, no solamente por obediencia y respeto a las autoridades. Una pregunta que guía esa agenda es

¿Cómo pueden los grupos sociales opinar y los legisladores crear leyes beneficiosas pertinentes y viables sin una fuente confiable y correcta de información científica, sin conocer los mecanismos biológicos, químicos y físicos que rigen la naturaleza, sin conocer los temas contemporáneos que afectan a la sociedad individual y colectivamente?


Además de esta propuesta del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT) formado por académicos y otros agentes relacionados con la ciencia en México, también existe una Agenda Ciudadana de Ciencia, Tecnología e Innovación. Se trata de una consulta realizada a nivel nacional en México, en el año 2012. En dicha consulta, la población debía elegir, de entre 10 retos que enfrenta México, cuáles son los tres retos más importantes que deben afrontarse mediante la participación de la Ciencia y la Tecnología, con el propósito de mejorar la calidad de vida de aquí y hacia el año 2030.


Resultado de la opinión de los ciudadanos recogida en esta encuesta, se


entregaron 10 libros temáticos, a los tomadores de decisiones. La propuesta de esa agenda científica ciudadana es la siguiente:

continuación presentamos una síntesis de las principales recomendaciones contenidas en el apartado titulado: Innovaciones Educativas.


image

image

La construcción de una sociedad democrática, equitativa y con desarrollo sustentable, requiere hacer que la ciencia y la tecnología formen parte medular de la agenda nacional y que la ciudadanía participe en la toma de decisiones y conozca los avances, logros, dificultades y alternativas asociados a la generación y difusión del conocimiento.


De la consulta ciudadana, se concluyó que los retos más importantes, donde la Ciencia y la Tecnología deben participar son:



Otro documento de la UNESCO es el libro titulado ¿Por qué una Bioética Global? que se publicó en el marco del XX aniversario del Programa de Bioética de la UNESCO. En laintroducción se menciona que laexistencia del Comité Internacional deBioética, tiene como objetivo, tratar loque pueda ser admisible para lahumanidad en el uso del conocimientorespecto a la vida.


La vida contemporánea, en la que los descubrimientos y las técnicas parecen plantearnos la posibilidad de hacer mucho más que antes respecto a la vida misma, nos impone dos retos mayores: saber qué hacer ante el conocimiento nuevo y cómo proceder ante los cambios sociales sobre valores, principios, creencias e instituciones. Es aquí donde dos de las preguntas constitutivas de la filosofía recobran su importancia: ¿Qué debo hacer? y sobre todo ¿Qué es el ser humano?



image

¿Qué es una agenda? La Real Academia Española, define a la agenda como una relación ordenada de asuntos, compromisos o quehaceres de una persona en un periodo.


Entre las diversas propuestas teóricas de comunicación pública de la filosofía, encontramos, además de las Recomendaciones para la enseñanza de la filosofía en Europa y América, y las propuestas contenidas en el libro ¿Por qué una Bioética Global?algunos proyectos que pueden servir de referencia para la creación de una agenda para el fomento de la cultura filosófica, como el caso de los Festivales Europeos de filosofía. Consideramos tres festivales que se celebran anualmente en Europa.


El caso del festival HowTheLightGetsIn, que se desarrolla en Londres, Inglaterra. El evento no tiene un eje temático, las conferencias, charlas y actividades desarrolladas en el festival, abordan temas como: Metafísica, Cultura, Mente y Psicología, Economía y Política, Ciencia y Tecnología, Medicina y Cuerpo humano, Ética y Religión, Arte, Literatura y Cine y Música.


El festival llamado Phil. Cologne, se celebra en Alemania, en la ciudad de Colonia. En el año 2013 el festival tuvo como eje temático la pregunta ¿how do we want to live?


El festival francés Cité Philo, tuvo en el año 2013 tuvo a Japón como país invitado, y la temática central del festival era Ressemblances Pseudo et faux semblants.


Además de festivales de filosofía y de agendas para el fomento de la ciencia y la tecnología, y sumado a las iniciativas


de la UNESCO para publicar libros de bioética, conviene proponer una serie de temas que contribuyan a que los individuos que forman parte de la sociedad se conozcan a sí mismos y reflexionen críticamente sobre sí mismos y sobre su entorno. Se propone crear una agenda para el fomento de la cultura filosófica en México en el siglo XXI.


¿Por qué es necesario proponer una agenda de comunicación pública de temas filosóficos?


La propuesta es crear una agenda para el fomento de la cultura filosófica en México en el siglo XXI por las siguientes razones:


Fomentar entre los individuos que forman parte de la sociedad el conocimiento de sí mismos, que procuren actuar con justicia, que tengan una comprensión de la naturaleza, la valoren y la cuiden, que sean respetuosos de la relación con los otros, que piensen y se expresen con claridad, son actitudes que el saber filosófico puede desarrollar en los individuos. El saber filosófico también contribuye al desarrollo del pensamiento crítico y reflexivo. La crítica y la reflexión son factores que contribuyen a la toma de decisiones informadas, basadas en el conocimiento.


El saber filosófico puede contribuir a posicionar el conocimiento como motor de desarrollo en México, por ello el conocimiento filosófico debería formar parte de la agenda nacional de ciencia, tecnología e innovación, más aún, es conveniente crear una agenda propia de la filosofía, una agenda para el fomento de la cultura filosófica en México en el siglo XXI.


La crítica y la reflexión que el saber filosófico fomenta, contribuye a saber qué hacer frente al conocimiento nuevo, por ejemplo sobre nanotecnología, cambio climático, etc.


Contar con una agenda de temas filosóficos a comunicar públicamente puede contribuir a una mejor comprensión de la filosofía y a una mejor comprensión de problemas sociales, culturales, económicos, científicos etc. Existe una imagen distorsionada de la labor de los filósofos, tanto para los públicos especialistas como para el público en general. Proponer la creación de una agenda de temas filosóficos contribuye a una mejor comprensión pública de la filosofía.


¿Qué temas elegir para incorporar a la agenda?


Para la incorporación de los temas a tratar en la agenda se considera lo siguiente:


La propuesta de la agenda nacional de ciencia, tecnología e innovación tiene como propósito posicionar al conocimiento como motor de progreso social, económico y cultural. Y considerando los problemas que enfrentan tanto los tomadores de decisiones como la población mexicana en el siglo XXI, problemas económicos, sociales, culturales, relativos a la salud etc. Como son los altos índices de diabetes, obesidad, cambio climático, eutanasia, trasplante de órganos. Discriminación, falta de cultura ambiental etc.


Los temas que se incluyen en la agenda son temas que contribuyen a la comprensión de los problemas que

enfrenta la sociedad mexicana en general y el individuo en particular.


El filósofo Hans Jonas, en el texto el principio de responsabilidad expone, refiriéndose al impacto de la acción humana en la naturaleza, que el poder de esta acción modifica a la naturaleza pero también modifica la esencia de hombre.


La ampliación del poder del hombre sobrepasa en prestigio a todo lo demás que pertenece a su plenitud humana; y así esa ampliación, sometiendo más y más las fuerzas de los hombres a su empeño, va acompañada de una contracción de su ser y de su concepto de sí. (…) Si la esfera de la producción (como producto de la técnica) ha invadido el espacio de la acción esencial, la moral tendrá entonces que invadir la esfera de la producción, de la que anteriormente se mantuvo alejada, y habrá de hacerlo en la forma de política pública. (Jonas, 1995: 37)


H. Jonas señala que la moral es un tema que se debe considerar como parte de las políticas públicas. Considerando los retos que enfrenta México, conviene integrar en la agenda temas de ética, que contribuyan a una ampliación o comprensión de temas relacionados con la vida y la existencia humana así como la repercusión que los actos humanos tienen en la naturaleza. Por ello, el tema del antropocentrismo y el evolucionismo son incluidos en la agenda. También se propone incluir temas como como el dualismo metafísico y epistemológico. La cultura científica y cultura humanista, y el racionalismo racionalismo y apriorismo.


Para incorporar los temas propuestos de la agenda se considera lo siguiente:


La incorporación de los asuntos a la agenda se presenta entonces, como un proceso de concurrencia entre múltiples actores con diferentes prioridades visiones, intereses y preferencias que interactúan entre sí; generando consensos, pero también conflictos que politizan la formulación de un problema público que culmina con la deliberación gubernamental de colocarlo o no, como un asunto de su agenda. (Jonas, 1995)


image

Las propuestas de la agenda que proponemos aquí, surgen a partir de la consideración de las agendas que hemos mencionado; La agenda ciudadana de ciencia, tecnología e innovación, la agenda ciudadana de ciencia y tecnología así como de las recomendaciones de la UNESCO, para la enseñanza de la filosofía en Europa y Norteamérica. Así que, la agenda filosófica la definimos como una relación de temas que la comunidad de filósofos debe comunicar públicamente en un periodo determinado. La propuesta es que debe llevarse a cabo un proceso en el que se involucren múltiples actores con diferentes visiones (filósofos, científicos, artistas, miembros de la sociedad civil etc.) reconociendo y proponiendo temas que puedan incorporarse en la agenda. El objetivo de la agenda es que estos temas se comuniquen públicamente en formatos no académicos y empleando diversos medios de comunicación.


La agenda propone comunicar públicamente temas filosóficos, no se trata de una agenda de actividades académicas sobre temas filosóficos, es decir no es una agenda de difusión de la filosofía.


Temas controversiales para fomentar una cultura filosófica en el siglo XXI.

A continuación se presentan los temas que se proponen integrar en la agenda:


  1. Dualismo metafísico y epistemológico


    Son sistemas de pensamiento que reconocen dos principios fundamentales: Mente y Cuerpo, Sujeto y Objeto. Algunas preguntas relativas a este tema son ¿Cómo afecta a la cosmovisión de las culturas negar estos dualismos, cuando muchas de sus concepciones sobre el mundo y la vida han sido construidas sobre la base de estos dualismos? El siguiente párrafo de la filósofa Juliana González clarifica el problema:


    Los avances innovadores en las ciencias de la vida han trastornado, en efecto, las más arraigadas convicciones que han marcado la historia del pensamiento, la cultura, la existencia, las ideas, los derechos y los valores, las filosofías y la moralidad misma. Son las convicciones que, en última instancia, han estado fundadas en la certeza de que existen dos mundos y dos partes de la realidad: materia frente a espíritu, alma frente a cuerpo, razón frente a sentidos, naturaleza física frente a naturaleza esencial. O sea, los más diversos dualismos que quedan prácticamente invalidados cuando las biociencias demuestran la unidad y continuidad de todo lo vivo, regidas por leyes deterministas. Lo que se llamó “alma” o “espíritu” no es una sustancia inmaterial o sobrenatural, separada de la naturaleza biológica, físico-química de la realidad corpórea. (Solinís, 2005: 67)


    Esta cita nos muestra una de las múltiples modalidades en que se da la relación entre ciencia y filosofía. La inclusión del tema mente-cuerpo en una agenda para fomentar no sólo la cultura


    científica sino también una cultura filosófica, puede ser conveniente para que los no expertos tengan una dimensión más amplia del problema que implica concebir al hombre desde una perspectiva dualista y una perspectiva monista. la concepción que el hombre tiene de sí mismo impacta en la sociedad a la que pertenece, impacta en su entorno, en el cuidado que tiene de sí mismo. Consideramos que es conveniente incluir este tema en la agenda porque este tema contribuye a la reflexión sobre el hombre mismo, al autoconocimiento y a comprender la relación del hombre con su entorno.


  2. Antropocentrismo y Evolucionismo


    El antropocentrismo es una doctrina filosófica que supone que el hombre es el centro del mundo. Este supuesto es un factor cultural importante en la crisis ecológica actual. El filósofo Hans Jonas señala que el antropocentrismo ha tenido consecuencias nocivas para la naturaleza, por ello conviene fomentar por medio de la divulgación, la idea de que la naturaleza es responsabilidad humana.


    La naturaleza no era objeto de la responsabilidad humana; ella cuidaba de sí misma y cuidaba también, con la persuasión y el acoso pertinentes, del hombre. Frente a la naturaleza no se hacía uso de la ética, sino de la inteligencia y de la capacidad de invención. (Hans, 1995: 28)


    La tarea es integrar este tema en la agenda y comunicar a la ciudadanía del siglo XXI, que la visión de la naturaleza como algo ajeno al hombre ha traído consecuencias nocivas para el medio ambiente. La naturaleza no puede ser concebida como esa entidad que cuida y provee al hombre, en lugar de ello es

    conveniente fomentar la idea de que ella no es ajena al hombre y el hombre es responsable de cuidarla. La agenda debe exponer que el hombre tiene el deber moral de preservar el medio ambiente.


    Por otro lado, Biólogos y Filósofos de la naturaleza consideran el concepto de Evolución de los organismos biológicos como parte de un concepto más general de Evolución, que comienza con la naturaleza inorgánica y que termina con el hombre, la cultura y la historia. Desde esta perspectiva, la Evolución Biológica aparece como una fase de un proceso total evolutivo compuesto por tres momentos:


  3. Cultura Científica y Cultura Humanística


    Cultura Científica y Cultura Humanística. Sobre este tema se han presentado debates cuyas repercusiones sociales han suscitado preguntas como las siguientes: ¿Cuál es la esencia de la cultura, la ciencia o las humanidades?

    ¿Qué conocimiento es más benéfico para la humanidad? ¿La educación exclusivamente científica tiende a deshumanizar a los hombres? ¿Las universidades contemporáneas deberían tener enfoques más bien científicos que humanistas? la Cultura científica y la Cultura humanistica se proponen como temas que deben integrar la agenda filosófica.

    El filósofo León Olivé caracteriza la cultura científica de la siguiente manera:


    Los conjuntos de representaciones (creencias, conocimientos, teorías, modelos,) normas, reglas, valores y pautas de conducta que tienen los agentes de los sistemas técnicos, científicos, o tecnocientíficos, y que son indispensables para que funcione el sistema, por un lado; y por otro, los conjuntos de esos mismos elementos que son relevantes para la comprensión, la evaluación y las posibilidades de aprovechamiento de la técnica, de la tecnología, de la ciencia, y de la tecnociencia por parte de una sociedad, de un pueblo o de ciertos grupos sociales. Es decir, se trata del conjunto de elementos que conforman las actitudes sobre la ciencia y la tecnología. (León, 2006: 69)


    Por su parte, la teórica de la divulgación científica, Guadalupe Zamarrón, siguiere lo siguiente:


    Una persona con cultura científica requiere contar con información, pero también con una preparación y habilidades que le permitan situar el conocimiento en su esencia y su sentido, lo que significa una capacidad de análisis y contextualización de lo que sucede en el mundo de la ciencia. (Vaccareza, et al, 2008: 110 ss)


    Así, la cultura científica es el conjunto de actitudes y habilidades que desarrolla un individuo, un pueblo o sociedad, y que le permite analizar, contextualizar, aprovechar, comprender o evaluar el conocimiento.


    image

    Se sugiere que la agenda incorpore el tema de la cultura científica y la cultura humanística porque ambas son



    fundamentales para el desarrollo de los ciudadanos de México en el siglo XXI.


    El Doctor Saladino caracteriza a las humanidades de la siguiente manera:


    El Humanismo es la expresión racional mediante la cual el ser humano finca su fe y rige sus expectativas de desarrollo (…) con base en el cultivo de los valores como el amor, la crítica, la democracia, la felicidad, la honestidad, la justicia, el laicismo, la libertad, la paz, el respeto al otro, la solidaridad, la tolerancia, el cultivo de la inteligencia para fomentar la creatividad en todos los ámbitos culturales como el arte, la ciencia, la tecnología. Etc. el respeto a la naturaleza y estímulo a una vida equilibrada con ellas, la comprensión de una realidad múltiple, cambiante y compleja, el esclarecimiento de la práctica de una nueva moral que coadyuve a la concreción de los valores mencionados.


    Por su parte Miguel León Portilla afirma lo siguiente sobre las humanidades:


    Las humanidades comprenden el saber acerca de lo que hemos sido (…) la trayectoria íntegra de los seres humanos sobre la tierra (…) Abarcan lo que los grandes ingenios han concebido o fantaseado sobre una inmensa gama de comportamientos humanos, es decir, la creación literaria desde las grandes epopeyas clásicas y la poesía en todas sus formas y hasta novelas y otros géneros narrativos. Pertenecen también (…) cuanto se refiere a las concepciones del mundo, los mitos y las leyendas, así como las elucubraciones de los filósofos que han planteado grandes cuestiones en torno a la posibilidad de decir palabras verdaderas sobre enigmas de nuestro ser, la


    divinidad y el más allá. (León, 2006: 23)


    Para enfrentar los retos que México como sociedad debe afrontar en el siglo XXI es conveniente que sus ciudadanos cuenten con una formación equilibrada en ciencias y humanidades, como último dato de este tema, el filósofo Jorge Linares señala lo siguiente:


    Es conveniente que los ciudadanos mexicanos del siglo XXI posean una formación equilibrada en ciencias y humanidades. Un ejemplo de los problemas enfrentará la sociedad del siglo XXI es el siguiente:


    La nanotecnología ha generado nuevas expectativas acerca de la transformación de la materia (su manufactura y su diseño) cambiando de manera inédita lo orgánico y lo inorgánico, lo natural y lo artificial, la materia física y la materia biológica. Las tecnociencias (responsables de la nanotecnología) no son capaces de crear sistemas (tanto o más) consistentes o más estables y sustentables que los sistemas naturales, por ello son necesarios, la supervisión y la regulación prudencial y precautoria de sus efectos y consecuencias esperados e inesperados mediante el debate público y democrático.


    El debate ético sobre las nanotecnociencias debe responder debe responder a los mismos cuestionamientos que dirigimos a otras innovaciones ¿Cuáles son los beneficios ostensibles, las necesidades reales a que responden, y cómo se distribuyen y a qué costo? ¿Cuáles son los riesgos y los efectos previsibles para la salud, para el medio ambiente, para la equidad socioeconómica; en qué medida son controlables? ¿quién y cómo puede y debe regular las producciones


    image

    Ciencia y Filosofía,Vol, 2 y 3, núm.2,2019, "Agenda para el fomento de una cultura filosófica en el siglo XXI", Adolfo Israel Flores Ramírez, pp. 25-35.


    nanotecnológicas? ¿Quiénes son los principales beneficiados en el caso en el que se produzcan beneficios? (Linares, 2013: 341)


    La cultura científica y la cultura humanista contribuyen a que los ciudadanos comprendan los retos a los que se enfrentan tanto individual como colectivamente, a valorar tanto el conocimiento científico como el humanista, reconociendo ambos tipos de conocimiento como productos de la razón, además de reconocer el valor de las ciencias y las humanidades para alcanzar un mejor conocimiento de sí mismos (ser autoconscientes) y concebir el valor científico y cultural de la nación mexicana.


  4. Racionalismo y apriorismo


El apriorismo afirma que existen en los seres humanos -desde su nacimiento- ideas y principios que se encuentran en su naturaleza independientemente de la experiencia. Según esta corriente el conocimiento se deriva de principios innatos autoevidentes absolutamente independientes de toda experiencia. Con base en el supuesto de que existen principios morales a priori, se presupone la existencia de principios universalmente aceptados por toda la humanidad. Suponer que existen principios morales universales genera discrepancias y conflictos de valores debido las diferencias en las concepciones morales o marcos conceptuales con que cada cultura enfrenta e interpreta la realidad.


image

El Racionalismo afirma que la única fuente de conocimiento es la razón, rechazando las ideas provenientes de los sentidos, privilegiando a las ciencias exactas y postulando que el método

deductivo es la única herramienta para obtener conocimiento.


image

Conclusiones.


Para concluir, consideremos que es conveniente proponer una agenda para fomentar la cultura filosófica. Porque la filosofía contribuye a los propósitos de la Agenda Nacional y la Agenda ciudadana de Ciencia, Tecnología e Innovación. Entre los objetivos de ambas Agendas se busca que la ciudadanía tome decisiones informadas, basadas en el conocimiento científico, la tecnología y la innovación, diferenciando la ciencia de los dogmas, creencias, fanatismos, ignorancia y charlatanería, la filosofía contribuye a diferenciar entre el conocimiento y el suedoconocimiento (entre Ciencia y Seudociencias, entre Filosofía y seudo filosofía) y con ello contribuye a crear una conciencia crítica para enfrentar los nuevos retos sociales y éticos que enfrenta la humanidad. La filosofía - como la ciencia- forma parte integral de la Cultura, y también contribuye a modificar el entorno y la calidad de actividades del ser humano. Finalmente, la filosofía es un factor importante para estimular y motivar el pensamiento y desarrollar el análisis crítico frente a todas las formas de propaganda y fanatismo. Esto último es conveniente en sí mismo, independientemente de la existencia o no del fomento de la cultura filosófica o científica.

ISSN:2594-2204


Bibliografía.


JONASH(1995). Principio de Responsabilidad, Barcelona: Herder.


SOLINISG(2015).¿Porquéuna bioéticaglobal?,París: Unesco.


TABERNER G (2008). Cultura Medioambiental y Educación Cívica en el Sistema Educativo, Fundación Centrode Estudios Andaluces: México.


Revistas


LEÓN O (2006). “Las humanidades”, en Anales del instituto de investigaciones estéticas, Núm 89, págs.23- 43.


LINARES J (2013). “Nanoética, un nuevo campo para viejos problemas del riesgo tecnológico”, Contrastes: revistainternacional de filosofía, págs.

341-261.


VACCAREZZA, L. S. (2008). “Exploraciones en torno al concepto decultura científica”. En FECYT, Resúmenes del Congreso Iberoamericano de Ciudadanía y Políticas Públicas de Ciencia y Tecnología. Madrid. P. 110.


image

ZAMARRÓN, G. (2006). “De cultura científica y anexas”. En VVAA Universidad, comunicación y ciencia: contrastes.México, Universidad de Baja Californiay Mario Porrúa Edit. Pp. 129-145

Evolución de los modelos de aprendizaje en función de la especialización


Daniel Álvarez Fernández aafd900817@gmail.com UAEM


Resumen.


Se aportan elementos de análisis para enfocar el fenómeno de la especialización a través de los paradigmas de la educación normada en un contexto de enseñanza y aprendizaje cada vez más sofisticado y atencional.

Palabras claves: Educación; Especialización; Enfoques Educativos; Aprendizaje; Enseñanza.

Abstrac:


Elements of analysis are provided to focus on the phenomenon of specialization through the paradigms of regulated education in an increasingly sophisticated and attentional teaching and learning context.

Keywords: Education; Specialization; Educational approaches; Learning; Teaching.

Introduccón.

A través del tiempo, el ser humano ha pretendido la concepción de múltiples objetivos, para ello ha sido importante virar, pensar, analizar y establecer evaluación de los vehículos que nos van a llevar a la concepción de dichos objetivos.

Para ello ha existido a través de la historia un enfoque socio-históricos que busca por objeto primordial, lograr la alfabetización, es decir, aprender a aprender; aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser.

Ellos, estos cuatro objetivos de la UNESCO están establecidos estos objetivos a nivel universal en donde el ser humano debe de lograr no solo alfabetizarse, es decir aprender contenido educativo, sino algo más elevado, ya que no somos una vasija que se pueda llenar de contenidos que se pueda llenar de contenidos, somos seres pensantes, seres sensibles, seres que estamos concebidos en un cuadrante físico, emocional, espiritual y mental, lo que nos ha permitido un sistema de conciencia elocuente, sabio y muy pragmático ha sido la educación.

La educación que nos confiere en la casa, pero el complemento de esta formación es el toque que los docentes


image

Ciencia y Filosofía, Vol. 2 y 3, núm. 2, "Evolución de los modelos de aprendizaje en función de la especialización", Daniel Álvarez Fernández, pp. 36-44.



con su sensibilidad, enseñanza y ahincó nos han conferido: la formación, esa adquisición a nivel cognitivo de nuevas competencias, habilidades y aptitudes que vienen no solamente a completar el cuidado físico sino emocional, ha gestionar nuevos conocimientos, a saber, qué necesitamos en nuestras vidas.

A través de los paradigmas de educación se hace un análisis para saber a dónde viramos, cuál es el enfoque más importante. Obviamente todos son importantes, bajo el supuesto de que la condición humana es adaptable, pero para ello debe atravesar un proceso, un proceso de adquisición-depuración en donde debe de existir un objeto cognoscible, un sujeto cognoscente, una expresión, una representación y una educación a nivel gráfico o hablando semiológicamente: un significado y un significante.

Quiero estableces como objetivo particular, que la educación o los pilares de la UNESCO representados desde otra perspectiva, consiste en aspirar a tres aristas: alfabetización, actualización y especialización.


1.

La primera instancia que es la alfabetización consiste en donde no solamente adquirimos un código para comunicarnos en contenidos particulares, es decir, las competencias genéricas, saber escribir, saber leer, saber comunicar, tener un lenguaje de expresión, no limitarlo, representarlo a nivel gráfico, también a nivel semiológico.

La segunda instancia que es la actualización parte de la analogía de la metamorfosis: observar que el ser humano ha estado evolucionando, que está en una metamorfosis perene. Así que no solamente es importante alfabetizarse sino actualizarse, conocer los nuevos contenidos de la historia. La historia tiene un particular sello que es la evolución, la metamorfosis de sí misma: aprender-aprender y tener la capacidad para desaprender, para reaprender de sí misma. Así es como llegamos a la vía de la actualización, pero si vamos a un nivel más concreto, es decir a la satisfacción a nivel individual aportando con ideas a nuestros sistema social debemos llegar a la especialización.

La especialización que es la tercera instancias que estamos explicando, consiste en la aspiración, una zona humana en la que vamos a poder


image

Ciencia y Filosofía,Vol. 2 y 3, núm.2,"Evolución de los modelos de aprendizaje en función de la especialización", Daniel Álvarez Fernández, pp. 36-44.



colaborar desde nuestras habilidades, por ellos es importante el poder identificar cuáles son nuestras aptitudes, destreza, actitudes y desde luego conocimiento para poder transformarlos, para poder evocarlos a quien más lo necesite, porque lo importante es la entrega así mismo.

A nivel alegórico: el mar se extiende, los ríos fluyen pero no para sí mismos, alimentan y sostienen la vida acuática, alimentan con la brisa a los árboles, nos alimentan a nosotros mismos. El árbol que absorbe esa agua se sirve de los ríos, de los lagos, de las tormentas provenientes de los mares, de los océanos; y ese fruto llega a nosotros, ese fruto no lo come el mismo árbol, es decir, del mismo modo que este árbol que se ha aprovechado las brizas oceánicas, nosotros estamos conminados a servirle al otro, no es servirse así mismo.

Este modelo gráfico de alfabetización, actualización y especialización en el que se implican tres paradigmas complementarios que habremos de llamar: tradicional, tecnocrático y escuela nueva nos han permitido la especialización.

Para explicar esta tesis nos valdremos de un modelo gráfico representado por


un circulo, dentro de éste círculo se encuentra el tejido social en donde estamos todos inmerso como estructura funcionalista, como el estructuralismo lo concibe, pero nosotros vamos hablar de una estructura particular, en donde hay engranajes institucional, como es la familia, el sector salud y todos los sectores que conforman una sociedad, entre ellas la educación. Dentro de este último circulo funcionalista se encuentra un triángulo virtuoso, así podemos identificar a este modelo gráfico como pseudo vaca de la educación porque tiene manchas, no es uniforme, tiene fisuras, errores que han permitido metacognizar a través de la historia cómo debe de concebirse, cómo debe de amalgamar y solidificarse y consolidarse la educación en sí misma.

Para ello es importante saber el objetivo de la educación, quiénes son los sujetos de la educación, cuáles son sus roles y saber a dónde se quiere llegar, entonces estas preguntas que son existenciales obviamente de corte filosófico.

Hemos dicho que dentro de este círculo lleno de manchas tiene en su interior un triángulo virtuoso compuesto por la familia, alumno y docente.

image

Si establecemos una ponderación cuantitativa sobre qué importancia tiene



estos tres agentes o personajes dentro de la educación, vamos a establecer que el alumno y el docente aportan un 50% mientras que el otro 50% proviene de casa que abona los recursos económicos, lo recursos temporales, los recursos de educación en sí misma, de progreso, de valores en la esfera axiológica, ontológica y actitudinal. Así que sin la familia este valor de retroalimentación entre alumno y docente no existiría, esto es, si no hay un recurso económico el alumno no podría asistir al aula en donde el docente va impartir sus contenidos, su sabiduría, es imposible.

Al respecto, autores como Giroux ya había anticipado esto, haciendo énfasis en el fenómeno de la credencialización. Actualmente los alumnos acuden a la escuela por la adquisición de un documento que legitimiza, que da fe que ha atravesado una formación, de cualquier nivel, desde el básico hasta posgrado, que son estancias más complejas que demandan mayor compromiso.

image

Así, el alumno viene a representar un diamante en bruto o viene a ser ese barro que el alfarero va a moldear, pero es importante que el alumno tenga voluntad, que adquiera compromiso, lealtad, fidedignidad para poder llegar a


la consolidación de la especialización, de lo contrario sería muy arduo. Y es allí donde entran los paradigmas que hemos denominado tradicional, tecnocrático y escuela nueva adquieren relevancia.

2.


Bajo el supuesto de que el ser humano al ser un ser emocional representa una carga de situaciones hostiles representadas por las fisuras en la esfera de la educación, fisuras identificables en la vida del docente, pero es allí en donde los tres paradigmas adquieren sentido y pertinencia en la formación del especialista.

El modelo o paradigma que hemos denominado tradicional ha prevalecido desde los albores de la historia. Actitudinalmente existe la motivación extrínseca e intrínseca, en ocasiones el sujeto no es tan vulnerable, no es esa masa que podamos moldear o barro que podamos formar bajo la satisfacción de nuestras convicciones, de lo que consideramos lo mas importantes o lo mejor o lo que sería la benevolita de la vida para poder estar en un mejor sistema a nivel estructural y funcional. El enfoque tradicionalista es un ejemplo caro, conciso y eficaz a de las escuelas de corte religioso, la milicia en donde se



busca formar (o más bien deformar) que no busca una exaltación del bienestar emocional del sujeto, se busca una deformación de ese bien, en donde se pierda la sensibilidad, la emoción para generar vasijas que están vacías que solamente están vertidas ordenes, pura convicción y obediencia donde digan “uno” y el código se identifique como uno: mata a tal persona, donde se debe tener impulsos totalmente fríos para poder acometer. Por ello el uniforme ha proliferado tanto, que por cierto genera mucha protesta.

Al respecto pink floyd ha escrito la canción The Wall aludiendo el enfoque tradicional en donde se busca la homologación para formar mentes cuadradas siguiendo a la mamá rata, todos siguiendo la misma senda cuadrada sin pensamiento de corte divergente, escasa reflexión y nula crítica y por añadidura nada de proposición. No obstante el uniforme también viene a representar ciertas benevolidades en cuanto al poder se refiere.

Aunque forma parte de una agresión contra el sujeto aprendiz es importante para este enfoque ser coercitivo: obligar al sujeto aprendiz a que pueda disponer de tiempo, disponer de materia gris, disponer de ahínco, de ganas, de


fortaleza. A pesar de que el docente sabe que aún prevalecen rudimentos de este enfoque tradicionalista en el aula de hoy, es necesario identificar competencias del currículo oculto, es decir, sin que sepa el sujeto aprendiz estamos generando conocimiento en él, es una forma inconsciente pero efectiva. Es importante saber sobre el cúmulo de competencias explicitas sino implícitas que van a generar conocimiento significativos y es allí donde el impacto viene a detonar, y a partir de ello el sujeto se puede comprometer a nivel intelectual e ideológico. Por tanto, podemos decir que este enfoque se mantiene, se ha mantenido hasta las postrimerías de la tierra.

El enfoque teocrático, viene a surgir a partir de la revolución industrial, donde el contexto espacial es Gran Bretaña con el auge de la máquina de vapor y los avances tecnológicos que le sucedieron en la evolución hasta contemplar que a partir de una instrumentación y de las herramientas la vida es más simple, es más útil, pero también poder manipular una herramienta como podría ser un plumón como material didáctico. Saber cómo está constituido y sus efectos como facilitador para la enseñanza, en este caso. Nosotros decidimos qué uso darle,



se puede escribir o dibujar maravillas pero también se puede utilizar para agredir a los demás, entonces la utilidad instrumentada de las cosas se convierte en un problema filosófico sobre el progreso y la tecnología.

En este enfoque tecnocrático, la maquinaria viene a posicionarse en un nivel benévolo con sus convergencias y divergencias, viene a desplazar a un poco a las personas y viene a detonar discriminaciones explicitas, porque a partir de las competencias, el conocimiento es poder, es poder en absoluto. En este enfoque neoliberalista entre más sepamos es mucho mejor porque el conocimiento en sí es nuestra nueva herramienta de manufactura, ahora debemos hacer, de aprender hacer con nuestro pensamiento, y no aprender hacer manufacturando, ya no es un trabajo que demande a nivel físico, por el contrario es de corte intelectual completamente, en este enfoque tecnocrático, el fenómeno de discriminación explicita a nivel laboral se da por excelencia en cuanto que bien a confrontar habilidades.

Al respecto la teoría de H. Garner acerca de inteligencia múltiple y los tipos de inteligencia existe este enfoque en donde podemos ser más pragmáticos o tenemos un desarrollo más lógico a


partir de una personalidad kinestésica que son más proclives en desarrollar este tipo de funciones en cuanto a artefactos se refiere, en cambio, las personas que son un poco más entorpecidas, que les cuesta trabajo manejar los artefactos simplemente no tienen las mismas oportunidades. Lo importante del enfoque tecnocrático es facilitar.

Si hablamos de venenosidades este enfoque modelo viene a incorporar nuevos métodos y desde luego materiales didácticos como es el caso de los dispositivos móviles y toda la tecnología digital contemporánea, lo cual trae consigo la adecuación curricular que permite la diseminación del conocimiento, también ha sido muy benévolo para incorporar nuevas vías de aprendizaje como puede ser lerning, electrónico, ya no solamente presencial, esto es, las personas que no tienen tiempo y de administración del mismo, podemos sentarnos frente al computador y tener una clase, etc., vemos cómo ha impactado tanto este siglo XXI con una nave como lo es la tecnología digital contemporánea.

Recordemos una vez más, nosotros decidimos qué hacer con las cosas, ya que las cosas carecen de conciencia, somos nosotros los humanos les



conferimos esa voluntad, esa potestad y ese poder de abonar a la mejora del hombre o en su defecto generar un clima hostil del aprendizaje.

Para contrastar y complementar lo dicho hasta aquí. El enfoque tradicional se enfoca más en las actitudes, en la obediencia pero al hacer partícipe a la maquinaria o este tipo de artefactos también viene a ser significante para el sujeto aprendiz porque ya no se centra solo en una pizarra sino que puede ver imágenes, puede escuchar audios que permiten la entrada a un mar no solo de metodologías y paradigmas sino de herramientas, de material que viene a facilitar el fenómeno de la enseñanza y aprendizaje, donde se puede practicar los estilos de aprendiza, kinestésico, convergentes, divergentes. Este enfoque sin duda sigue proliferando. Existen tratados, empresas, escuelas de este corte en donde se habla de la técnica, qué es la técnica en este contexto, es la forma de hace, la forma de llegar a la consecución de un objetivo en particular y la técnica le atañe precisamente a la persona que la ejecuta.

Por último tenemos la escuela nueva.


La escuela nueva es un enfoque a ceñir a los enfoques anteriores pues se vierten en él, lo cual implica que ninguno se ha


excluido, ninguno ha abdicado o colapsado, lo anterior visto de el axioma según el cual el ser humano es flexible caracterizado por diferentes personalidades; y esa flexibilidad y la transversalidad del ser humano. En este sentido, se recomienda que el docente sea muy ávido para que no dependa de planeaciones tradicionales, es decir no llegar al aula hacer dictados, resúmenes, etc., sino hacer un contenido transversal para el alumno. Recordar que los alumnos tienen estilos de aprendizajes diferentes y así poder diseñar contenidos particulares.

Por ejemplo, en la materia de etimologías es pertinente partir con una evaluación de diagnóstico para identificar los estilos de aprendizaje con algunos test de psicología. Estos instrumentos de recopilación de datos permiten generar un estándar y estratificar, desde luego, crear una nomenclatura para identificar los estilos de aprendizaje del alumnado. Esto permitirá diseñar una clase de etimologías para cada estilo de aprendizaje. El resultado es que se parte del mismo tema pero dirigido para cada estilo de aprendizaje. Lo importante no es desarticular sino aprovechar la avidez de cada estilo de aprendizaje para crear



explosión a nivel de la cognición del estudiante.

Ahora bien, el factor tiempo es muy importante, ya que sería muy complejo para el actual modelo educativo porque tenemos un contenido temático y un plan de estudios que entregar y cumplir cada semestre o en cada ciclo anual, entonces es prácticamente imposible, pero gracias autores como Prestalozi Johon Dewi, María Montesiri que se preocuparon realmente ya que diseñaron para llevar a la cúspide el enfoque de la escuela nueva; y en ese punto álgido ha permitido que el sujeto de aprendizaje pueda elegir cuales sean los contenidos, y esto es muy enriquecedor porque el alumno tiene el ahínco, tiene las ganas, tiene la voluntad y esa disposición para poder aprender, y lo que quiere aprender.

image

La escuela nueva ha triunfado en prescolar en donde el docente ya no es concebido como una figura autoritaria en donde él es único que sabe; sino una guía. Va encausar, es decir toma de la mano al sujeto aprendiz y los lleva al lugar donde el sujeto aprendiz quiere ir. Es como si fuéramos turistas: hoy quiero ir a Francia, lo lleva a Francia, ahora quiero ir a Suiza, lo lleva inmediatamente a esa región alpina. Esto es muy lindo porque estamos


haciendo lo que queremos hacer. Entonces el sujeto aprendiz dice: tengo hambre, el guía lo lleva inmediatamente a comer, una vez que termina la ingesta de sus alimentos decide qué hacer y dice ahora quiero dale de comer a los conejos entonces el solicito guía lo lleva a alimentar a los conejo, pero entonces hace una pregunta inesperada: ¿y qué es la tierra? Entonces es cuando el guía puede utilizar diferentes adecuación curricular o instrumentos ya diseñados, pueden ser de cualquier estilo, visual, auditivo kinestésico. Lo más importante aquí es que en el aula se está vertiendo en ese sujeto lo que él quiere, como él lo quiere y además es significativo, entonces estamos hablando de una relación que se solidifica en un nivel pletórico porque el alumno está aprendiendo lo que quiere y el guía está haciendo lo que él quiere.

Esta relación se basa el axioma de la recompensa deseada, esto es, cuando nuestros padres nos complacen con algo entonces la relación se solidifica más porque nos están complaciendo. La relación se hace complaciente porque el sujeto aprendiz observa que el guía tiene disposición y lo está complaciendo en todo, entonces es un aprendizaje significativo que nunca se va a olvidar.



Consecuencias.

Este enfoque sería el más importante, pero desde luego tampoco se podrá hacer lo que se quiera, para ello existe en el foque tradicional, el enfoque tecnocrático porque todo ello implica un conocer, un hacer y un expresarse para poder compartirlo con los demás.


En consecuencia, estos tres enfoques actúan de forma sinérgica, esto nos

han

permitido hasta ahora hablar de una evolución en la enseñanza que nos conduce hasta la especialización, que se adquiere desde luego con el compromiso de nosotros mismos y por supuesto para con el otro.


Bibliografía.


COMITE-SPONVILLE (2010). Sobre e cuerpo, Madrid: Técnos.


DUVE & BENERJE (2017). Otras modernidades,México: El colegio de México. ROUDINESCO, R (2010). La familia en desorden, México: F.C.E.

VENTOSA, V (2017). Didáctica de la participación, Madrid: Sociocultura.



image

Ciencia y Filosofía,Vol. 2 y 3, núm.2,"Evolución de los modelos de aprendizaje en función de la especialización", Daniel Álvarez Fernández, pp. 36-44.

El grupo de investigación Demencia 10/66.

Entrevista a la Doctora Ana Luisa Sosa.

Adolfo Israel Flores Ramírez Posgrado en Filosofía de la Ciencia UNAM

polemospater@hotmail.com


image

Sólo el 10% de todas las investigaciones sobre demencias se realizan en los países en vías de desarrollo, donde vive aproximadamente el 66% de todas las personas con demencia, de ahí el nombre del grupo de investigación Demencia 10/66. El grupo está formado por investigadores, que trabajan en países de bajos y medianos ingresos, que está coordinado por el profesor Martín Prince, del Institute of Psychiatry, De Crespigny Park, en Londres. El grupo se formó en 1996 para subsanar la escasez de investigaciones sobre Demencia en los países subdesarrollados. La representante en México del grupo de investigación Demencia 10/66 es la Doctora Ana Luisa Sosa Ortiz. En las siguientes líneas reproducimos la entrevista que nos concedió en su oficina el 4 de junio de 2012 en la Ciudad de México. La Doctora Ana

Luisa Sosa es responsable del Laboratorio de Demencia del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velazco Suarez”, colabora en el grupo de Investigación Demencia 10/66 y en la organización Alzheimer Disease international; además ha publicado numerosos artículos sobre la Demencia en ancianos. Entre los trabajos publicados por la Dra. Sosa, se encuentran los estudios sobre Demencia en adultos mayores en Latinoamérica y la relación entre los pacientes con Demencia y sus familias. La Organización Mundial de la Salud y la

organización

Alzheimer

Disease

International,

publicaron

este año

(2012) el informe titulado Demencia una prioridad de salud pública.


image



La Dra. Ana Luisa nos explicó que la investigación sobre Demencia abarca diversas esferas:


image

“Nosotros trabajamos, desde lo social hasta lo molecular, trabajamos con pacientes de la clínica de demencias, los atendemos, les hacemos diagnóstico, les damos tratamiento, les ofrecemos alternativas, les damos educación a la familia porque cuando hay un problema de demencia, no sólo afecta a la persona que la padece, sino que hay un binomio inseparable que es el paciente y el cuidador, además, uno de los problemas de la demencia es que ocasiona un alto costo socioeconómico porque produce discapacidad. Y es la principal causa de discapacidad en el adulto mayor, entonces, si por ejemplo tú tuvieras a un abuelo o un familiar, con discapacidad, con demencia, ya no se puede quedar sólo, entonces alguien tiene que cuidarlo, la familia tiene que buscar soluciones para el cuidado de esa persona dependiente ¿Cuáles pueden ser las soluciones? Pues que alguien [de la familia] deje de trabajar, se quede a cuidar, y puede haber un ingreso menos o bien que un miembro joven de la familia se quede a cuidarlo o bien que

paguen a alguien para cuidarlo. Entonces esto va a causar un mayor empobrecimiento de las familias que tienen este tipo de problemas. No contamos con programas especiales [en México] para atender este tipo de Población. No hay un programa médico que sea capaz por sí mismo de resolver esta problemática creciente. Es un problema cuyo principal riesgo es en adultos mayores. Todos nacemos con un capital de neuronas que diariamente se nos van gastando y muriendo, entonces

¿quién ha perdido más neuronas? Pues el que tiene más años, entonces ¿a quiénes les va a dar demencia? Pues a las personas que nacieron con una pobre dotación, o que no consiguieron mantener en la vida una buena reserva neuronal o que tuvieron pérdidas adicionales de neuronas por diferentes motivos, pueden ser desde un golpe, un traumatismo craneoencefálico que se mueren muchas neuronas o problemas de intoxicación, por ejemplo, por el alcohol, por problemas deficitarios, por falta de alimentación, mala nutrición. Hay nutrientes que son indispensables para el buen funcionamiento del cerebro. Hay más de 60 causas de Demencia, una de ellas es la enfermedad de Alzheimer, entonces, sabemos que la población mundial está


image

envejeciendo y México no es la excepción. Los países desarrollados envejecieron lentamente mientras se enriquecían y pues a nosotros ya no nos dio tiempo, entonces estamos con problemas, todavía en la transición demográfica, que es el crecimiento de la población envejecida, donde el número de nacimientos ha disminuido por tanto, la población ha envejecida. Habrá un momento en que va a llegar a igualar o superar a la población joven, y esa población de ancianos se caracteriza por tener más factores de riesgo por ser dependiente. Los países del mundo no han podido solucionar [el problema de la demencia] con un programa médico, tiene que haber programas sociales, sanitarios que nos involucre a todos, para poder dar respuesta e este tipo de variables. Nosotros hemos estado trabajando la frecuencia de demencias en México, es el primero estudio que hace una encuesta buscando precisamente la presencia de demencia. Participamos con el grupo Demencia 10/66, nos reunimos varios países que no teníamos información epidemiológica en nuestros países, entonces, utilizábamos los datos de otros países. [inferíamos que] Si Estados Unidos tiene tantos casos de demencia, nosotros tenemos tantos

casos de demencia. Tenemos un estudio que se hizo con mexicanos en determinadas áreas: un área urbana, un área rural, y sabemos que aproximadamente 7.5% de los adultos mayores de 60 años pueden tener demencia. Eso es un número que está arriba de los 600 000 individuos, si esto lo multiplicas por dos, por el cuidador involucrado, están siendo afectados directa o indirectamente por este problema más de un millón de mexicanos.


¿A esto le llaman la sobre carga del cuidador?


La sobre carga del cuidador es cuando el cuidador ya llegó a su límite, está colapsando porque cuando tú le enseñas a un niño, sabes que le vas a ir enseñando cosas y él va a ir de la mano haciéndose cada vez más independiente, entonces eso te va dando el estímulo

¿no? Porque con el tiempo eso va a mejorar, en cambio con el adulto mayor, lamentablemente cada vez va a ser peor, porque es un padecimiento progresivo, primero tienes que estar al pendiente, después lo tienes que supervisar, hacer todas las tareas y después tienes que


hacer todo por él. Entonces el paciente olvida hasta caminar, ir al baño, todo, entonces es alguien que depende de otro y esa dependencia es cada vez mayor.


¿Qué es lo que tiene que saber una persona que se encuentra, digamos en Iztapalapa, donde el nivel cultural de la gente es muy bajo, y no tiene tiempo de leer una gaceta para enterarse de estas cosas? ¿Qué sería lo mínimo que ellos tendrían que saber para identificar la Demencia? porque muchas veces se da el caso, y, a los adultos mayores los tachan de testarudos sin darse cuenta de que hay problemas. Si iniciamos una campaña ¿qué le podemos decir a la población?


image

Yo les daría tres mensajes: uno, que hay que diferenciar entre el envejecimiento normal, o sea lo que les pasa a todas las personas cuando envejecen y lo que es una enfermedad. Es usual que las personas con la edad vayan perdiendo capacidades físicas y mentales, pero no porque alguien suba más lento las escaleras está enfermo, pero alguien que no puede caminar sólo, pues sí está enfermo. Lo mismo pasa con las

demencias, es normal que las personas con la edad tengamos menos velocidad de procesamiento, de aprendizaje para entender las cosas y podamos tener algunos olvidos. Que también está muy mediado por problemas en la atención, entonces a veces es muy típico, a veces la gente se queja de que va a hacer una cosa y en el camino se le olvidó a qué iba ¿a qué venía a la cocina? o que se encontró algo en el camino, a lo mejor encontró algo tirado lo levantó, ya no sabe ni a qué iba. Eso es la atención dividida, disminuye con la edad. Si a mí me dan ahorita algo para aprender, me tardo más que hace 20 años y a la mejor tardo más tiempo en procesarlo, pero tengo otros beneficios como puede ser el conocimiento acumulado, la experiencia, la prudencia, en fin. Entonces, yo puedo tener por mi edad un enlentecimiento y un cambio en mis funciones mentales. Pero ese cambio no debe interferir con mi funcionalidad, con mi independencia. Entonces hay que diferenciar cuando una persona tiene cambios que se están atribuyendo al enlentecimiento pero esto lo hace disfuncional y dependiente eso ya es una enfermedad. Mientras este cambio es lento y puede afectar simplemente mi velocidad, pero no mi autonomía, puede considerarse normal. Si no sucede eso,



image

se considera una enfermedad y en el caso de las demencias necesitamos evidenciar dos situaciones: una que hay un deterioro del funcionamiento mental, el más frecuente es el de la memoria y dos, que es el deterioro del funcionamiento mental y aparte mi funcionalidad ¿qué quiere decir esto? Que yo no pueda hacer las cosas, que yo solía hacer, ni fuera ni dentro de mi casa. Que yo no me pueda bañar, no me pueda vestir, no pueda preparar mis alimentos, no pueda ir al super, no pueda salir de mi casa porque me pierdo. Eso sería el primer mensaje, la diferencia entre envejecimiento normal y demencia. Lo segundo, una vez que se instala la demencia, no se cura, sólo se puede frenar su evolución. Algunos casos se trabaja la calidad de vida del paciente y de su familiar ¿qué quiere decir esto? Que yo voy a buscar que mi paciente esté bien cuidado, que duerma bien, que no se angustie. El tercer mensaje sería que lo mejor es prevenir, si hay factores de riesgo para la demencia como puede ser la hipertensión, la diabetes, el colesterol, los traumatismos craneoencefálicos, el exceso de peso, la vida sedentaria, entonces yo voy a tratar de combatir esos factores de riesgo, que sé que van a facilitar la demencia, entonces, hay que


tratar de evitar los excesos como fumar, beber, tener una vida saludable y una buena alimentación. Ese sería mi consejo.


¿De qué manera puede el proyecto Demencia 10/66 llegar a esferas amplias de la sociedad?


Estamos trabajando en varios lugares. Trabajamos en un modelo de centro de día, para plantear qué es lo que se necesita y qué es lo que se debe hacer. Un centro de día modelo para pacientes con demencia. Esto quiere decir, si yo tengo a mi abuelita con Alzheimer, en vez de quedarme sin trabajar, en vez de que mi hijo no vaya a la escuela, en vez de pagar una enfermera, la llevo a un centro donde no sólo la van a cuidar, sino la van a estimular para que sea funcional por más tiempo y los costos de este tipo de lugares, es simbólico, de acuerdo a las posibilidades económicas de cada quien. Son instituciones no lucrativas. Esa es una opción, otra opción que estamos trabajando junto con el instituto nacional de pediatría una propuesta para un plan nacional de demencias, esto es, para que haya detección y educación. Detección de los

ISSN:2594-2204


pacientes y educación, tanto para el médico general, personal de salud y población en general.

image

Gracias por su participación.

SANTAELLA SAMUEL, ¿POR QUÉ LLORAMOS CUANDO ALGUIEN MUERE?; MÉXICO: AQUA EDICIONES, 201, 267, PÁGS.


José Luis Aguilar Martínez. Universidad Tecmilenio jfydn@hotmail.com


Metodológicamente prestamos poca atención sobre la distinción que hay entre llanto y lágrimas. El primero evoca a la acción emotiva cuyo origen depende de un ambiente socioemocional, en cambio las lágrimas provienen de las profundidades de identidad del sí consigo.

Hay llanto de impotencia, de rabia, de desamor, en cambio, la lágrima es el rasgo profundo del recuerdo, la memoria de la pérdida. Llanto y lagrima se identifican con el dolor y la pérdida, respectivamente. Esta distinción es pocas veces trabajada por la tanatología, más bien diríamos que la tanatología se vale de recursos literarios para justificar dolor y pérdida.

El dolor de rasgos somáticos está identificado incluso, diríamos, normado epistémicamente por la medicina, en cambio el dolor afectivo ha sido sobre- comprendido por la psicología con el fin de dar inteligibilidad al enredo emocional de una persona que presenta fijaciones psicológicas diversas.

image

Por tanto, dolor y pérdida pocas veces llegan a ser temas tratados

cotidianamente donde confluyan la profesión de doctor y psicólogo. El libro de Santaella es un ejercicio literario que vuelve a replantear temas tanatológicos a la profesión de médico.


image

La escritura recreativa del autor hace un llamado a los profesionistas de medicina sobre la importancia de abordar temas tanatológicos y sus implicaciones éticas enmarcada en los derechos humanos. Hoy, por ejemplo, no se puede obviar la muerte como un hecho y disociarla de la pérdida.

El paradigma heterónomo del médico experto que medía el dolor y la muerte ya no puede continuar, porque hay una ruptura normativa que proviene de la tanatología y que recupera una actitud humanista, subjetiva con signos como las lágrimas que evocan valores de involucramiento familiares y profesionales que no existían en el anterior paradigma del especialista egocéntrico del modelo del médico cirujano de principios del siglo XXI.

ISSN:2594-2204



En este contexto, Santaella presenta la trama de Andrés, un inminente médico cirujano que es sorprendido por la guerra de egos que predomina en la profesión, al grado de atravesar una crisis existencia que va degenerando en demencia y alucinaciones y que conducen al joven médico a replantearse problemas de tanatología encaminadas a la pérdida no tanto a la muerte en sí.

En esta trama irónica por excelencia, Santaella cuestiona los cánones de formación racionalista de la profesión de Andrés, hasta la evanescencia de sus valores ante los problemas que produce la pérdida, que va desde seres queridos,


el amor, la profesión, el honor y la vivienda.

image

El libro de Santaella va dirigido al público en general, pero con especialmente atención a los estudiantes de tanatología, de psicología, de psiquiatría y por su puesto a los futuros médicos para que tomen en cuenta la importancia de temas teratológicos en su formación conforme a un paradigma donde la figura del experto es redundante pero ya no es decisiva para conformar las creencias y cosmovisiones de los paciente o usuarios de servicios sanitarios que se implican en marcos regulativos globales como son los derechos humanos, en específico el derecho a la piedad.

Estado de la cuestión Economía informal

Luis Daniel Román Cuevas ESE IPN

luis_r.cuevas@outlook.com


Resumen.


Se realiza una revisión de la literatura de la categoría de economía informal; antecedentes, metodologías y nuevos enfoques que desplazan la idea de informalidad como sinonimia de pobreza hacia la identificación de informalidad fuera de marcos normativos y no obstante creadores de valor.

Palabras clave: Desempleo, Informalidad, Economía informal, Creación de valor, Economía


Abstract.


A review of the literature of the informal economy category is carried out; antecedents, methodologies and new approaches that displace the idea of informality as a synonym of poverty towards the identification of informality outside regulatory frameworks and nonetheless creators of value.


Keywords: Unemployment, Informality, Informal economy, Creation of value, Economy.


Enviado: 20.02:2019


Aceptado: 15.03:2019


image

CIENCIA Y FILOSOFÍA, vol. 3, núm. 02, 2019, “Economía informal”, Luis Daniel Román Cuevas, pp. 53-80.



  1. IDEAS PREVIAS.



    Cerca del 60% de la población trabajadora se localiza en la informalidad. Lo cual no solo ha generado afectaciones en materia de recaudación de impuestos que, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en México, solo se recauda el 30% de lo que se podría recaudar, atentando contra el crecimiento y productividad del país, sino también, aquellos individuos que laboran en dicho sector sufren de inseguridad, incertidumbre y falta de garantías en las condiciones de trabajo en las cuales operan, así como ingresos mal remunerados. Del punto anterior, es importante mencionar que el ingreso promedio de un trabajador formal, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), es de 8,052.00 pesos mexicanos mensuales, mientras que un trabajador informal percibe un ingreso promedio mensual de 4,000.00 pesos mexicanos mensuales.

    Lo anterior invita a suponer que las variables más utilizadas en el estudio de la informalidad impactan en la misma intensidad a distintos niveles de ingreso de la población que se encuentra laborando en dicho mercado laboral.

    Diversos estudios pretenden explicar el fenómeno de la informalidad. Harris y Todaro (1970), así como Castells (1989) citan como causas prioritarias las rigideces del mercado laboral formal; factores que van desde bajo nivel educativo, falta de tecnología, entre otros, motivando un mercado laboral dual. Levy (2008) supone que el optar laborar en la informalidad es cuestión de gusto. Supuesto similar el de Perry et al. (2007), el cual argumenta la no existencia de limitaciones que se generan en la economía dual, sino que, más bien, existen mercados laborales competitivos en los cuales los trabajadores localizan condiciones similares y eligen el nivel óptimo de aceptación con respecto a las instituciones y mandatos del Estado. Robles y Martínez (2018) afirman que los mercados formales e informales no son mutuamente excluyentes, sino que son complementarios. Bazdresch et al. (2017), describe a la informalidad como una respuesta natural del mercado laboral a la excesiva e ineficiente regulación laboral, en donde la respuesta es crear valor, pero al margen de la ley.


    image

    CIENCIA Y FILOSOFÍA, vol. 3, núm. 02, 2019, “Economía informal”, Luis Daniel Román Cuevas, pp. 53-80.


    Este es el caso de aquellos empleados que por cuestiones de flexibilidad de horario deciden salirse de la formalidad por conveniencia.

    Para atender a estas inquietudes, se decide presentar un estado de arte que dé cuenta de los desplazamientos conceptuales que ha sufrido la categoría de economía informal.



    B ) PROBLEMÁTICA.


    Situación del empleo en México


    Citando a Huesca y Calderón (2011), tras la firma del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN) y dada su naturaleza dualista, México adopto un modelo económico secundario exportador, caracterizado por la mano de obra barata y poco calificada. Esto implicó que los salarios de los trabajadores más calificados se incrementaran, contrario a la mano de obra no calificada la cual es abundante, pero con salarios bajos. También explican que el cambio tecnológico de los países desarrollados llegó al país para complementar el trabajo más calificado, desplazando a los menos calificados, teniendo efectos en la distribución de la mano de obra y sobre su salario. Lo que acarrea como consecuencia un mercado laboral deprimido, expulsando a la mano de obra poco calificada, la cual se aglutina en el mercado laboral informal. Pacheco (2004), expone que las ocupaciones que se formaron en el Valle de México entre 1991 y 1997, periodo donde se profundizó la liberalización de la economía mexicana, detonó en mayor medida la informalidad, pues cerca del 70 % de las ocupaciones que se formaron fueron micronegocios o de tipo no asalariados.

    Seguido de esta apertura se instalaron en su mayoría empresas ensambladoras, las cuales solicitan mayores requerimientos de calificación laboral debido a la maquinaria y equipos utilizados, incrementando la desigualdad salarial, la informalidad y la precariedad del trabajo. Tan y Batra (1997) citados en Huesca y Calderón (2011) estiman en su trabajo que, si las empresas invierten en el entrenamiento laboral, tendrá un impacto beneficioso en el salario de los trabajadores que se entrenen y advierten que la demanda de estos trabajadores calificados continuará por el TLCAN ampliando la diferencia salarial de entre quienes se califique lo hacen y los que no lo hacen.



    image

    CIENCIA Y FILOSOFÍA, vol. 3, núm. 02, 2019, “Economía informal”, Luis Daniel Román Cuevas, pp. 53-80.


    Huesca y Calderón (2011) citaron el trabajo de Alarcón y McKinley (1997) el cual dice que el sector de servicios se vio afectado, bajando las remuneraciones, mismas que incrementaron en los trabajadores autoempleados, domésticos y ambulantes.

    Esto lo explican con un análisis empírico, observando que la amplia cobertura de seguridad social entregada a los trabajadores caracteriza al sector de transformación, respecto de los empleos perdidos del sector formal en el año 1995, los cuales fueron cobijados, por decirlo así, por el comercio ambulante y de servicios, evadiendo, por tanto, las cargas al erario fiscal.

    El panorama económico actual ha mermado la generación de empleos formales en el país, donde la precarización del empleo y el detrimento del bienestar de los trabajadores está tomando mayor impulso, restringiendo el crecimiento económico. Según la Organización Internacional del Trabajo en su informe anual titulado: Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias 2018 indica que la dificultad de pasar empleos informales a los canales formales laborales tiende ir a la baja, donde cerca de 200 mil personas se estiman con empleo vulnerable en solo un año, lo que quiere decir que, unos 15.5 millones de personas tienden a no gozar de las ventajas del trabajo decente, que implica contar con seguridad social y/o trabajo estable, “los informales no pueden cumplir con los requisitos y costos que implica la incorporación a la formalidad” (Tokman, 2001) se basa en los bajos ingresos salariales, en la carencia de prestaciones y estabilidad laboral, como caracteristicas del empleo precario.

    Aunando lo anterior, la omisión de pagos y el cumplimiento de obligaciones motiva a la población trabajadora a optar por la informalidad, dados los beneficios que les otorga este sector (Rodarte, 2003). Como evidencia de que algunos trabajadores del sector informal mexicano no estan en condiciones tan adversas, se encuentran los trabajo de Huesca (2005) y Gong y Van Soest (2001), quienes suponen que los trabajadores, a pesar de ser calificados para allegarse de un empleo formal, optan por incluirse a las filas de la informalidad encontrando rentabilidad para sus actividades productivas.

    image

    La función del sector informal en el mercado de trabajo se ha caracterizado a través del tiempo como un espacio económico de absorción de aquellas actividades productivas que no han logrado insertarse en la dinámica económica legal y estructurada (Huesca y Camberos, 2009).



    Por lo anterior, podemos resumir las características que presenta el mercado laboral mexicano desde las últimas décadas que según Castro y Huesca (2007), las cuales son:

    1. Crecimiento de la oferta laboral,


    2. Consolidación de las actividades terciarias como principal demandante de mano de obra

    3. Cambios espaciales en la actividad manufacturera,


    4. Crecimiento del empleo informal,


    5. Baja tasa de desempleo y,


    6. Pérdida del poder adquisitivo del salario mínimo y mayor flexibilidad salar



Antecedentes


El antropólogo Keith Hart fue pionero en estudiar el fenómeno de la informalidad en 1971 en su análisis del mercado de trabajo de Ghana. El concepto de sector informal (SI) surge de la observación del desenvolvimiento de los mercados laborales africanos, en el cual trata de englobar todos los modos de producción y empleo que eran parte del funcionamiento de los hogares, ya que son modos que no han madurado para operar como empresas institucionalizadas y adquieran una naturaleza económica y jurídica propia con el objetivo de optimizar y maximizar los modos de producción.

image

Según Bangasser (2000), el término sector informal fue acuñado en 1972 por la OIT en su informe sobre Kenia titulado Incomes, Employment and Equality in Kenya llegando a este término como conclusión a un asesoramiento integral en materia de empleo en Kenia, siendo el primero en su tipo que permitió cuantificar sistemáticamente la actividad del sector informal, sugiriendo al gobierno keniano reconocer su utilidad. Posteriormente, se comenzó a hablar de “economía informal” para resaltar que la informalidad no es un “sector”, sino más bien, una modalidad de realización de actividades económicas por parte de la población Cabe señalar que en el informe se reconoce que el concepto de sector informal se originó a partir del trabajo del personal del Instituto de Estudios para el Desarrollo de la Universidad de Nairobi, un hecho que, desde entonces, ha quedado en el olvido.



En otras palabras, no fue la OIT quien inventó el concepto del sector informal, proveniente de pensadores y analistas de países en desarrollo.

Tras haber cumplido poco más de 20 años el término informal, la OIT indicó la necesidad de medirlo para darle un lugar en las estadísticas nacionales y también en el desarrollo de política pública que lo atienda; lo cual era imposible solo apoyándose de estudios de caso y con la perspectiva de quienes lo dirigían. Debido a lo anterior, surgió una problemática en la cual se presentaron dos frentes de análisis. Por un lado, se observaba a los informales como empresarios, y por el otro, como un anti-empresario, lo que obligó a realizar una clasificación de la fuerza de trabajo que les asistía a dicho proceso laboral. Para converger lo anterior, la OIT tuvo la necesidad de revisar las normas que regían las Cuentas Nacionales en el mundo. Este primer acercamiento se dio en la XV Conferencia Internacional del Trabajo (CIET) en enero de 1993 en Ginebra. En dicha reunión cabe resaltar tres elementos que impulso tal organismo para el entendimiento y manejo de la informalidad. Negrete (2011) los delimita de la siguiente manera:

  1. Descripción. Puso un mayor énfasis en aspectos descriptivos que teóricos, sobre todo si los primeros motivan políticas públicas.

  2. Definición. Buscó que el punto de partida de ese marco fuera un acuerdo, en todo caso, sobre lo que no es la informalidad (después de todo el término ya presupone un término negativo, que implica estar fuera de los canales formales laborales).

  3. Resolución. Promovió un marco de entendimiento lo más ecuménico posible, donde las posiciones opuestas eran, más bien, complementarias.



La precariedad laboral


Se entiende como precariedad laboral al estado que guarda las personas trabajadoras

que, por diversas situaciones sufren de inseguridad, incertidumbre y falta de garantías en las condiciones de trabajo.

Antón (2006) en su libro “Precariedad laboral e identidades juveniles” indica que el concepto de precariedad laboral abarca tres dimensiones:

image

  1. La inestabilidad e inseguridad del empleo, se origina en la prevalencia de contratos flexibles y temporales, lo cual no solo aumenta el riesgo de caer en desempleo, sino, además deja a los trabajadores sin protección social.



  2. Las condiciones laborales internas, a la inseguridad y riesgos para la salud laboral de las condiciones de trabajo, a una excesiva movilidad geográfica, junto con la flexibilidad de horarios y la prolongación de la jornada de trabajo (horas extras, salarios bajos, son indicadores de condiciones laborales de precariedad).

  3. Se busca un debilitamiento del poder contractual de trabajadores y sindicatos, por medio de una menor protección social, menores garantías y derechos de los trabajadores, por la fragilidad y subordinación del poder empresarial y las dinámicas de exigencia por parte de las empresas.


El empleo precario va entrelazado a salarios bajos, mayor indefensión y subordinación empresarial. Antón (2006) menciona los dos indicadores fundamentales para definir la precariedad laboral; el tipo de contrato temporal y paro de labores, agregando uno más, los contratos indefinidos, ya que estos nuevos contratos se asocian a la inestabilidad de los temporales.

De acuerdo con Cuevas et al. (2016), en su estudio para el caso mexicano, menciona que más de la mitad de la población pertenecientes al sector informal se encuentra con trabajos precarios caracterizados por bajos ingresos y sin acceso a la seguridad social, lo que provoca dispersión en los ingresos de los individuos que componen el sector en cuestión.

Siguiendo al mismo autor, asocia la precariedad laboral a los mercados laborales externos y al mercado de trabajo secundario, diferenciándose del empleo de calidad por la incorporación del desempleo y el trabajo irregular; agrega conceptos como: inestable, inseguro, temporal, discriminatorio o injusto y con pocos derechos, todos estos abarcando la irregularidad o ilegalidad y la arbitrariedad empresarial.

Consistente a lo expuesto por Tokman (2001), el cual sostiene textualmente lo siguiente: “en países de menor desarrollo relativo, el problema del empleo se concentra no tanto en el desempleo, sino principalmente, en aquellos que estando ocupados reciben un ingreso insuficiente”.

image

Siguiendo esta línea, Ochoa y Ordónez (2004) indican que, a pesar de ser trabajos precarios los que se localizan en la informalidad, mencionan que el sector informal puede ser la válvula de escape para las personas con un nivel de educación menor, en momentos de crisis económica. Por el contrario, si la economía se encuentra en auge, la informalidad se aprecia como una opción al desempleo; acarreando



variaciones en los salarios, no solo en el mercado laboral formal, sino también en el informal, donde el ingreso de los informales aumentará como consecuencia de la disminución del excedente de mano de obra. Argumento similar el de Pedrero (2009), donde suponen que las consecuencias de la reducción del mercado laboral formal y de las barreras que lo diferencian, la población recurre al autoempleo, ya sea como vendedores ambulantes o prestatarios de servicios, siendo el ambulantaje la estructura ocupacional con mayor tasa de crecimiento dentro de la informalidad. Con la apertura económica se implementaron actividades de producción con tecnologías intensivas en capital, comerciando por redes o centros comerciales ocultos a través de los vendedores ambulantes llegando así a los consumidores, polarizando la economía y aumentando la precarización entre los trabajadores.



¿Qué es la informalidad?



Para dar una idea general del fenómeno informal se habla de un sector o un ámbito constituido por un conjunto de unidades económicas de ciertas características. Sin embargo, la conceptualización lanzada en la XV CIET (1993) entrelaza los términos sector e informal en la cual se producen bienes y servicios de mercado, delimitando la atención exclusivamente en la unidad económica y desplazando las características o condiciones de las personas.

No obstante, el sector informal en general puede caracterizarse como algo consistente en unidades económicas orientadas a la producción de bienes y servicios con el objetivo primario de generar empleo e ingresos para las personas involucradas. Estas unidades operan comúnmente a un nivel mínimo de organización, con escasa división o separación entre capital y trabajo, produciendo a pequeña escala. Las relaciones laborales a su interior, cuando estas existen, se basan en empleo casual, relaciones personales y sociales y por parentesco, más que acuerdos contractuales acompañados de garantías formales (Hussmanns, 2004).

Esto es una forma elegante de quitar la mirada de quienes se aprovechan de este fenómeno para aumentar sus ganancias, y dirigirla en encontrar una forma para conectar las políticas públicas y no enfocarse solo en el cumplimiento del código civil o penal.

Según Perry et al. (2007) es difícil saber el motivo por el cual estos operadores se arraigan en la informalidad, pues se desconoce si es porque se les excluye de la formalidad o por que escapan de ella.



Negrete (2011) considera que no hay que enfocar a la informalidad como un ente que forma parte de actividades delictivas; como la extorción, el narcotráfico o la trata de blancas quedando fuera de las encuestas, pero aun sabiendo cuál es su impacto en el Producto Interno bruto (PIB) a través del consumo que realizan los integrantes de estas prácticas. Sin embargo, algunas prácticas criminales que se camuflan en el comercio informal son captadas en las encuestas, tal es el caso de la venta de piratería u objetos robados o “fencing”.

Por lo anterior, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) desarrolló su propio concepto de economía informal, estableciendo cinco componentes para su definición, independientemente de su nivel de actividad y participación en el PIB (OCDE, 2002), los cuales son:

  1. La producción para el propio consumo (como podría ser el caso de la agricultura de subsistencia).

  2. El sector informal.


  3. La subdeclaración de actividad por parte de los formales.


    1 Fencing es el término en ingles que se refiere a la venta de objetos robados o que transgreden los derechos de autor con la venta de sus obras. (Negrete,2011)

  4. Las actividades ilegales entendidas como actividades criminales, pero que suponen transacciones basadas en acuerdo de las partes. (solo aplica a las transacciones de mutuo acuerdo e intercambio como venta de armas o droga, el comercio de lo robado al ser extraído no supone una transacción u operación entre las partes, no obstante, su ulterior comercialización ya involucra transacciones ointercambios).

  5. Los errores de los sistemas estadísticos (como directorios deficientes de negocios y empresas que no cubren a todas las que están registradas y/o que no se actualizan a tiempo).

De la suma de los supuestos a) y b) surge un subconjunto del sector informal, conocido como economía subterránea, caracterizada por no declarar la producción de bienes y servicios; evasión fiscal y carencia de seguridad social para los que laboran en ella.

De lo anterior, se alcanza a discernir que el concepto planteado por la XV CIET (1993) explica que el sector informal es una forma de sustento, como una actividad o trabajo económico, lo cual hace que quienes participen de ella formen parte de la



ocupación o de los insumos laborales de un país al aportar a la producción de bienes y servicios, más allá de distinciones entre lo legal y lo ilegal.

El siguiente elemento descriptivo profundiza en el concepto de informalidad. Hussmanns (2004) señala que las unidades de producción del sector informal son microempresas con capital y otros activos propios de los hogares y por ende de los que residen en él. Dichas unidades económicas no realizan transacciones económicas ni establecen contratos con otras unidades, además de no realizar inversiones al negocio ni asumir riesgo alguno que motive al crecimiento de la empresa y, si lo realizan deben hacerse de financiamiento bajo su propio riesgo y están personalmente comprometidos, sin límite alguno, por cualquier deuda u obligación incurrida en sus procesos productivos.

Comúnmente los gastos de producción son con frecuencia los gastos del propio hogar. Del mismo modo sucede con el capital del negocio, el cual es indistinto entre el del hogar y la empresa.

Esta segunda descripción enfatiza que las unidades económicas son empresas de hogares, precisando que el trabajo no necesariamente se realiza en el hogar, lo que significa que son diferentes en sus atributos a las empresas formadas como corporaciones. Diferenciándose por la falta de personalidad jurídica y económica propia y disminuir el riesgo de perderlo todo por si el negocio sale mal.



Definiciones de la informalidad



La definición de informalidad es diferente conforme a las condiciones propias del país en el que se realiza su medición, este cambio se debe a los distintos criterios en los que se basan sus análisis, donde los investigadores la definen conforme al problema que se les presenta al momento, motivando a que surjan distintas definiciones y confusión por la terminología utilizada.

El sector informal está conformado por el grupo de empresas, trabajadores y actividades que participan fuera de los marcos legales y normativos que presiden la actividad económica. Lo cual significa que, el pertenecer al sector informal presume estar al margen de las cargas tributarias y normas legales, lo que a su vez no los hace



image

CIENCIA Y FILOSOFÍA, vol. 3, núm. 02, 2019, “Economía informal”, Luis Daniel Román Cuevas, pp. 53-80.


contar con la protección y los servicios que el estado puede ofrecer.

Las interpretaciones de informalidad son variadas, la OIT (2013), establece a la informalidad como un conjunto de vulnerabilidades y deficiencias que persisten en el trabajo formal. Para poder considerar a un empleo formal, este debe llevar los siguientes cuatro pilares del trabajo decente:




  1. METODOLOGÍAS


    El sector informal es asociado con actividades de ambulantaje, a la carencia de seguridad social, al desempleo, a la falta de tecnología y a los bajos niveles de productividad, sin olvidar la poca o nula recaudación fiscal.

    Sin embargo, es importante conocer las vertientes que permitan estudiar y entender mejor al fenómeno de la informalidad ya que bajo ninguna perspectiva ha sido explicada en su totalidad, razón que hace pensar que los enfoques no son excluyentes, sino que se complementan en el caso mexicano.


    Enfoque estructuralista


    El punto de vista estructuralista responde a variables de carácter estructural de la economía. Ejemplo de estas son la estructura sectorial, el nivel de capital físico y humano, las características del mercado laboral y nivel tecnológico con el que cuenten.

    Uno de los pioneros en explicar el enfoque estructuralista es Lewis (1954), el cual lo define como la incapacidad para absorber la mano de obra por parte del sector moderno, que a su vez plantea que este sector está poco desarrollado, lo cual explica el incremento de empleos de baja calidad.

    Desembocando en la marginalidad, pobreza, baja productividad, poca calificación de los individuos y restricciones en el acceso al capital.



    Portes (1995) como crítico de este enfoque dice, primero se presenta la modernidad de la economía y enseguida se da paso a la informalidad laboral. Ejemplificando lo mencionado tenemos que la introducción de tecnologías nuevas significa que se reducirá la cantidad de empleos que podrían ocupar trabajadores calificados, los cuales formarían sus propios empleos buscando su supervivencia. Pinto (1970), bajo una concepción estructuralista, argumenta que la causa principal que motiva la informalidad en los países periféricos es el atraso tecnológico.

    Prebisch (2012) nos expone una América Latina como una periferia en la economía mundial, siendo la participación de esta, en la producción de alimentos y materias primas para el consumo de países centralizados. Cuyas recompensas se obtienen por la venta de estos insumos primarios, quedando en disparidad los países periféricos por el comercio tan desigual. También remarca la importancia de invertir en la tecnología, sin embargo, al ser un proceso lento y donde los países centrales tienen ventaja, son estos quienes dictan la forma de producir.

    Otro pensamiento estructuralista es el de Pinto (1998) remarcando la importancia en la especialización. En otras palabras, mejorar las características de los recursos o productos para la exportación. También hace énfasis en lo político- institucional; dice que cuando el Estado intervino de forma independiente, hubo las posibilidades y condiciones de pasar recursos hacia las demás actividades económicas, lo cual dio pie a dinamizar las actividades exportadoras.

    Enfoque institucionalista


    En contraparte la visión institucionalista cuenta con factores de carácter institucionalistas. Relaciona la informalidad con las barreras legales para la formación y funcionamiento de las empresas (como son los impuestos, costos laborales, regulaciones ambientales, pago diferencial de servicios públicos) y la ineficiencia del Estado para proveer sus servicios (recaudación fiscal, medidas de restricciones del mercado laboral, calidad de las instituciones gubernamentales y medidas de inspección del empleo).

    image

    Portes (1995) y De Soto (1989) tienden en sus estudios a la visión institucionalista, quienes asocian a la informalidad a la omisión de las reglas legales, siendo incentivadas por las ineficiencias del estado y el pago de impuestos. Por lo que



    definen al sector informal como el conjunto de unidades económicas que no pagan impuestos ni respetan las regulaciones institucionales.

    Perry et al. (2007) por su parte, expone que la informalidad es un escape al desempleo, donde los informales creen que los beneficios son mayores a los del empleo formal, tales como mayor flexibilidad y manejo de tiempo, así como ingresos iguales o superiores a los percibidos en la formalidad.

    Maloney (1998) menciona que la variación entre recesiones y auges económicos influyen en la informalidad, cuando hay mayor inserción en este tipo de empleos es cuando está estable la economía, por lo que se encuentra como una opción de ingresos, pero no como la opción deseada para trabajar. Contrario a lo expuesto por Levy (2008), el cual indica que el ser informal es por voluntad y gusto, supone que las personas valoran la seguridad social a menos de su costo, esto es que, al obtener un servicio de salud gratuita como el Seguro Popular, lo consideran poco confiable y de baja calidad como si estuvieran afiliados al Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS) o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores (ISSSTE), por lo que no encuentran beneficio en formalizarse.

    Enfoque crítico de exclusión


    La informalidad ha sido estudiada principalmente bajo el enfoque de exclusión. Inicialmente Hart (1971) supone que en la economía coexistía un mercado de producción capitalista con corte urbano y una del tipo rural, caracterizada por bajos niveles de eficiencia y niveles considerables de estancamiento (OIT, 2013).

    Harris y Torado (1970) sostienen que la informalidad nace de un mercado laboral fragmentado con rigideces institucionales que generan una economía dual. Aquí se asume que los mercados laborales no son competitivos, existiendo nula transición entre el sector formal e informal.

    image

    Schneider et al. (2010) muestra que la informalidad no es única de países en desarrollo, pues a pesar de que en América Latina la tasa de informalidad es del 34.7% en el 2005, en los países con los ingresos más altos de la OCDE predomina alrededor del 13.5% del fenómeno en cuestión en el mismo año. Prebisch (1984) expone que la informalidad es el resultado de la crisis del capitalismo periférico, caracterizado por la baja industrialización que caracteriza a América Latina.



    Tokman (1987) en sus estudios referentes al tema dentro del Programa Regional de Empleo en América Latina y el Caribe (PREALC), subraya que la informalidad es el resultado de un acelerado crecimiento de la fuerza laboral y una alta desigualdad en la distribución de los ingresos en los países de la periferia. Tokman (1987) propone una intervención eficaz por parte del Estado para mejorar los ingresos de la población y disminuir la desigualdad entre la población ubicada en la informalidad. Lo anterior se lograría mediante la integración del sector informal en el proceso de modernización, apoyado por acciones gubernamentales que motivaran un comportamiento autosostenible de crecimiento. Véase que el enfoque de exclusión supone mercados laborales no competitivos.

    Brandt (2011) menciona como causa prioritaria el nivel de educación de la fuerza laboral en los países periféricos, presentan bajos niveles de aprendizaje y de conocimiento adquirido lo que genera dificultades para que se incorporen a la economía formal. Como a su vez Gong y Van Soest (2001), mediante un modelo de panel con efectos dinámicos aleatorios,argumentan que los dos planeamientos (exclusión y escape) son válidos, y que la diferencia radica en el nivel de educación de los individuos.

    Los estudios de Alcaraz et al. (2008) muestran que, aunque parezca que los informales en México encuentran mayores beneficios en el corto plazo, padecen de una “penalización salarial”. Los trabajadores en la formalidad ganan en promedio un 13% más que los trabajadores que trabajan dentro de la informalidad siendo el mismo tipo de empleo y de trabajador. Alcaraz et al. (2008) también argumenta que la rigidez que persiste en el mercado laboral ha motivado un crecimiento del sector informal.

    image

    Burchardt (2012) plantea cuatro tipos de exclusión laboral existente en América Latina que privan el acceso a un trabajo de calidad y decente que cubra las necesidades de los trabajadores, las cuales son determinadas por el contexto económico – productivo e institucionalidad laboral. 1) Inactividad económica involuntaria; estos son individuos con ganas de trabajar y pertenecer a la Población Económicamente Activa (PEA), mejor conocida como ocupada, pero no pueden conseguir trabajo debido a circunstancias que no pueden controlar. 2) Desempleo abierto; a estos individuos los podemos apreciar desde la tasa de desempleo en México, para darnos una idea mejor, Robles (2016) estima la PEA a la edad de 14 años y muestra que la población desocupada es de



    2,393,960 de individuos mientras que la población ocupada es de 50,852,863 de personas con datos de la ENIGH 2014. Pero al ajustar la estimación a la edad de 15 años, conforme a la última resolución tomada por el congreso mexicano en 2014, como la edad mínima para laborar en México se deja fuera del conteo alrededor del 2% de la población que satisfacía dichas características. Lo anterior significa que la informalidad se reduce, pero no por atacar al fenómeno directamente, solamente se motiva este decrecimiento por el ajuste de los números inducidos por la reforma laboral.

    A continuación, tenemos al 3) Empleo en actividades de baja productividad; se conformada por individuos que se ven obligados a aceptar trabajos con malas condiciones laborales para poder subsistir, como consecuencia de no poder encontrar un empleo de mayor calidad. 4) La debilidad institucional, como último factor de exclusión laboral, nos dice que, aunque los individuos se encuentren laborando dentro de circuitos productivos de mediana o alta productividad, no tienen acceso a los beneficios de un trabajo formal dadas las condiciones contractuales en las que trabajan las personas. Este cuarto punto está muy ligado al factor de escape que se refiere a la relación Estado – individuo (Perry et al. 2007 y Hirschman, 1970) y la forma en cómo interactúan.

    Por lo que las acciones para desregular el mercado de trabajo, entre las que destacan contratos laborales más inestables, deterioro y reducción del sindicalismo, así como la opinión que exista por parte de la población hacia el Estado, entre otras medidas, han motivado a creer que la informalidad no solo se gesta por factores de exclusión sino también por la desconfianza del trabajador hacia el Estado, al darle parte de su ingreso para el pago de un servicio el cual es considerado de baja calidad, de la misma forma la presencia de leyes laxas, que en vez de presionar para que los individuos se vuelvan formales, son premiados con beneficiosfiscales.

    Esto puede ser ejemplificado con la Seguridad Social de México, Robles (2016) nos dice que la opinión de los trabajadores acerca de la seguridad social es de desconfianza, baja calidad o inaccesible por las largas distancias y no vale la pena pagar el servicio médico ya que su homologo el Seguro Popular cuenta con las mismas características pero no es obligatorio el pago del impuesto solo del servicio cuando se requiera, o como Levy (2008) lo expondría, el impuesto al trabajo formal es mayor para los individuos pobres quienes no encuentran un beneficio que supere el pago de dicho impuesto, en cambio el obtener el subsidio al trabajo informal es mayo



  2. NUEVOS ENFOQUES


El enfoque de escape propone una visión opuesta al de exclusión. En ella, si existen mercados laborales competitivos, donde la transición de un trabajador del mercado informal al formal se puede dar sin mayor complicación. Hirschman (1970), fue el primero en acuñar el término escape “exit” para referirse a dos acciones que puede tomar un individuo respecto a la organización a la que pertenezca. Una de ellas es que el individuo puede expresar su insatisfacción con los resultados de la misma y con la esperanza de mejorar, pues en caso contrario decide retirarse con sus asuntos a otra parte al no tener atención a sus demandas. Es decir, la informalidad es generada por la relación Estado – individuo.

El escape según Perry et al. (2007) supone la existencia de mercados laborales competitivos, donde los trabajadores encuentran condiciones similares en ambos sectores, por lo que escogen su nivel óptimo de aceptación con respecto a las instituciones y mandatos del Estado, por lo que laborar en la informalidad es una cuestión de voluntad.

De Soto (1989) en su trabajo “El otro sendero” estudia la informalidad para el caso de Perú donde describe a la informalidad bajo un marco regulatorio. El trabajo fue pionero en argumentar que la informalidad no es causada por rigideces y altas barreras que existen en el mercado laboral formal, sino es la respuesta de los menos favorecidos por la incapacidad del Estado para atender sus necesidades, donde el aparato legal afecta a ciertos grupos y favorece a otros. La óptica de Levy (2008) argumenta que el crecimiento del sector informal se debe en gran parte a las deficiencias de la política social del gobierno mexicano, pues bajan relativamente los costos de ser informal o incluso premiándolos, como el programa “Crezcamos Juntos”2 a través de incentivos fiscales a quienes se vuelvan formales o el Seguro Popular.

Lo anterior, bajo el argumento de que los individuos valoran a menos de su costo la seguridad social, por lo que no encuentran necesidad de realizar sus aportaciones para recibir un servicio que consideran de baja calidad, además que pueden acceder a uno con características similares y que se otorga de manera gratuita, situación que se acentúa en la población con ingresos bajos. En otras palabras, los informales suponen que las ventajas de un empleo formal con ingresos bajos y que realicen su aportación al sistema



de seguridad social no compensan un mayor consumo presente, ni la flexibilidad en tiempo, que les permite un trabajo informal. Más aún, si la opinión hacia el sistema de seguridad social es negativa, el factor de escape llega a ser más relevante, pues puede influir en la decisión de los trabajadores para continuar con dicho servicio o dejarlo e insertarse en la informalidad, importancia aun mayor cuando tienen acceso a programas populares que otorguen seguridad social y que no les genere costo alguno como el seguro popular (Levy, 2008).

Sin embargo, estudios acerca de la influencia del seguro popular en la decisión de los individuos para optar por la informalidad se encuentran dividida. Campos y Knox (2013) muestran que la informalidad no crece a pesar de incrementarse los recursos públicos para dicho programa. Por su parte la investigadora Zonszein (2012), en su análisis para encontrar los efectos del Seguro Popular, encuentra que no altera la oferta laboral, pero sí incrementa la informalidad en 10%.

Perry et al. (2007) mediante un análisis de las motivaciones, preferencias por los beneficios y características no pecuniarias como autonomía, estabilidad, flexibilidad y movilidad de los individuos, así como de la determinación de su nivel de satisfacción y bienestar con su empleo, encuentra que en ciertos países de América Latina como el caso de México y República Dominicana se observa una integración alta entre los mercados laborales, por lo que “la mayoría de los trabajadores informales lo son por elección propia” (Perry et al., 2007); en otras palabras, no sólo factores de exclusión influyen, sino también factores de escape determinan la informalidad.

Lo anterior ayuda a comprender de mejor manera el fenómeno de la informalidad, el cual se deriva de tres situaciones:

  1. La primera, los países difieren en historia, normatividad legal e instituciones, por lo que los mecanismos de exclusión son más significativos en unos países y los de escape en otros.

  2. La segunda refiere a la heterogeneidad que se presenta en el sector informal, pues pueden llegar a diferir conforme a la definición que se utilice para medirla; en México se mide bajo dos perspectivas a nivel individuo y a nivel de empresa.

  3. La tercera sostiene que es casi imposible distinguir entre exclusión y escape, por ejemplo, Levy (2008) menciona que si un individuo vive en zona rural, no encuentra sentido pagar por un servicio al cual no tiene acceso, o simplemente, los individuos no calificados que se encuentran laborando en este sector, y que realizan su



contribución a la seguridad social, recibiendo ingresos más bajos, encuentran que las ventajas que obtienen por dicho empleo no compensan un mayor consumo presente, ni la flexibilidad que pueden obtener si optaran por un trabajo informal.

Es necesario observar factores de escape y exclusión como causas de exclusión laboral. En estudios como los de Gong y Van Soest (2001) y Brandt (2011) concluyen que ambos planteamientos son válidos para entender el fenómeno y que si hay una diferencia esta es la educación que el individuo reciba. Al ser un fenómeno muy complejo y de variar aristas podemos concluir que la informalidad llega a diferir entre países. Incluso dentro de un país este llega a cambiar ya sea por factores culturales, sociales, económicos y geográficos influyendo en su crecimiento o decrecimiento.


Consecuencias.


En consecuencia, se puede advertir sobre un desplazamiento conceptual que ha sufrido en esta última década el concepto de economía informal, lo mismo que las categorías subordinadas a dicho concepto, que ahora son más significativas en ámbitos jurídicos, políticos e incluso, se podría decir, en diagnósticos sociológicos, pedagógicos y perfiles psicológicos.

En otros términos, este desplazamiento caracterizado por la anomía hacia lo heterónomo, en donde lo estrictamente económico muda hacía paradigmas normativos deja al descubierto la afirmación según la cual, los procesos de valor no excluyen el fenómeno de la informalidad sino que son consustanciales a la valorización por otros medios que no se corresponden necesariamente con las políticas estatales sino que forman parte de un repertorio de discursos jurídico-políticos que necesitan de validarse a partir ejes de análisis heterónomos propios del ámbito estatal.

El anterior razonamiento conduce a la viaja teoría determinista de los económico sobre los político que solo puede salvarse apelando a la analogía platónica sobre el animal policéfalo o animal polícromo, según el cual, solo se aprecian las mutaciones que tienen lugar en este organismo susceptible de mediciones sin que por ello se dé cuenta de su evolución o disolución, del mismo modo las mediciones que la economía realiza sobre categorías como la informalidad y el desempleo atiende a los grados de mutación de un organismo social, en donde lo normativo y político limita o permite su desarrollo.



Bibliografía


Acosta, F. (2003). La familia en los estudios de población en América Latina: Estado del conocimiento y necesidades de investigación. Papeles de Población, 9 (37), s/n.

Alarcón, D., & McKinley , T. (1997). The Paradox of Narrowing Wage Differentials and Widening Wage Inequality in Mexico (Vol. 28). Development and Change.

Alcaraz, C., Chiquiar, D., & Ramos-Francia, M. (2008). Diferenciales Salariales Intersectoriales y el Cambio en la Composiciòn del Empleo Urbano de la Economía Mexicana en 2001-2004. Banco de Mèxico. Documentos de Investigación 2008-06.

Antón, A. (2006). Precariedad laboral e identidades juveniles. Madrid: Fundación Sindical de Estudios-CC.OO de Madrid.

Baffour, P. T. (2015). Determinants of Urban Worker Earnings in Ghana: The Role of Education. Modern Economy, 6(12), 1240-1252.

Bangasser, P. E. (2000). La OIT y el sector informal: una historia institucional. Ginebra


Bazdresch, S., Kahn, R. J., & Whited, T. M. (2017). Estimating and Testing Dynamic Corporate Finance Models. The Review of Financial Studies, 31, 322-361.

Brandt, N. (2011). Informality in Mexico. Organisation de Coopération et de Développement Économiques, OECD Economics Department. Paris: OECD Publishing. Obtenido de http://dx.doi.org/10.1787/5kg3nzlp1vmq-en

Buchinsky, M. (1994). Changes in the U.S. Wage Structure 1963-1987: Aplication of Quantile Regression. Econometrica, 62(2), 405-458.

Burchardt, H.-J. (2012). ¿Por qué América Latina es tan desigual? Tentativas de explicación desde una perspectiva inusual. 239, 137-150.

Campos Vázquez, R. M., & Knox, M. A. (2013). Social Protection Programs and Employment The Case of Mexico’s Seguro Popular Program. Economía Mexicana nueva época, 22(2), 403-448.


image

CIENCIA Y FILOSOFÍA, vol. 3, núm. 02, 2019, “Economía informal”, Luis Daniel Román Cuevas, pp. 53-80.


Castells , M. (1989). The informational City. Information Technology, Economic Restructuring and the Urban Regional Process. Oxford, UK, : Basil Blackwell.

Castro Lugo, D., & Huesca Reynoso , L. (2007). Desigualdad salarial en Mexico:una revision. Papeles de Población(54), 225-264.

CIET XV. (1993). Resolution concerning statistics of employment in the informal sector. Geneva.

Cuevas Rodríguez, E., Antolín de la Torre Ruiz, H., & Regla Dávila, S. O. (2016). Características y determinantes de la informalidad laboral en México. Estudios Regionales en Economía, Población y Desarrollo. Cuadernos de Trabajo de la UACJ, 3-26.

Cunningham, W. (2001). Breadwinner versus caregiver: labor force participation and sectoral choice over the Mexican business cycle. The economics of gender in Mexico: work, family, state, and market, 85-132.

De Soto, H. (1989). El otro sendero. La respuesta económica al terrorismo. New York: Harpercollins.

Edwards, S., & Cox Edwards, A. (2000). Reformas económicas y mercados laborales:aspectos relativos a políticas y leccionesderivadas del caso chileno. Estudios Públicos, 78, 45-100.

Flores, D., & Gil, J. (2003). Tamaño del sector informal y su potencial de recaudación en México. Centro de Investigaciones Económicas de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Gong, X., & Van Soest, A. (2001). Diferenciales salariales y movilidad en el mercado laboral urbano: un análisis de datos de panel para México. IZA Discussion Paper(329), 2-30. Obtenido de https://www.researchgate.net/publication/5137698

Gong, X., Van Soest, A., & Villagómez, E. (2004). Mobility in the urban labor market: a panel data analysis for Mexico. Economic Development and Cultural, 1, 1-36.

Harris , J. R., & Torado, M. P. (1970). Migración, desempleo y desarrollo: un análisis de dos sectores. La revista económica estadounidense, 60(1), 126-142.



Hart, K. (1971). Informal Income Opportunities and urban employment in Ghana. Artículo presentado en una conferencia sobre “Desempleo urbano en África” en el Instituto de Estudios del Desarrollo (IDS) de la Universidad de Sussex. Hirschman, A. O. (1970). Exit, Voice, and Loyalty: Responses to Decline in Firms, Organizations, and States. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Huesca Reynoso , L. (2005). La distribución salarial del mercado de trabajo en México: Un análisis de la informalidad. tesis doctoral, Universidad Autónoma de Barcelona, Departamento de Economía Aplicada.

Huesca Reynoso , L., & Camberos Castro, M. (2009). El mercado laboral mexicano 1992- 2002 Un análisis contrafactual de los cambios. economía mexicana nueva época, 18 (1), 5-44.

Huesca Reynoso , L., & Rodríguez Pérez , R. E. (2008). Salarios y calificación laboral en México. Problemas del Desarrollo, 39(154), 61-86.

Huesca Reynoso, L., & Calderón Villarreal, C. (2011). El mercado de trabajo en México, cambio técnico y desigualdad. En C. Calderón Villarreal , & V. M.

Cuevas Ahumada, integraciónde México en el TLCAN: Sus efectos sobre el crecimiento, restructuración productiva y el desarrollo económico (1° ed., págs. 323-346). México: Miguel Ángel Porrúa.

Hussmanns, R. (2004). Measuring the informal economy: From employment in the informal sector to informal employment. Geneva: ILO, Bureau of Statistics.

Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2010). Delimitación de las zonas metropolitanas de México 2010.

Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2016). Modulo de Condiciones Socioeconómicas Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2016.

Johar, M., & Katayama, H. (2012). Quantile regression analysis of body mass and wages. Health Economics, 21(5), 597-611.

Koenker, R., & Bassett, G. (1978). Regression Quantile (Vol. 46). Econometrica.



Levy, S. (2008). “Social Policy, Informality, and Economic Growth in Mexico”.

Washington, DC.: Brookings Institution Press.


Lewis, W. A. (1954). Economic Development with Unlimited Supplies of Labour. (22), 139–191.

Maloney, W. F. (1998). The Structure of Labor Markets in Developing Countries.

Washington, DC: The World Bank.


Montenegro , C. E., Schneider, F., & Buehn, A. (2010). Shadow economies all over the world: New estimates for 162 countries from 1999 to 2007. The World Bank.

Montenegro, C. (2001). Wage Distribution in Chile: Does Gender Matter ? A Quantile Regression Approach. Gender and Development, 20, 1-35.

Negrete Prieto, R. (2011). El concepto estadísticodeinformalidad y su integracion bajo el esquema del grupo Delhi. Realidad, datos y espacio revista internacional de estadística y geografía.

OCDE. (2002). Handbook for measurement of the non-observed economy. Paris : OCDE.

Ochoa Valencia, D., & Ordónez , A. (2004). Informalidad en Colombia. Causas, efectos y características de la economía del rebusque. Estudios gerenciales, 20(90), 103- 116.

OIT. (2003). VXII Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo. Ginebra: Oficina Internacional del Trabajo.

OIT. (2013). La medición de la informalidad: Manual estadístico sobre el sector informaly el empleo informal. Ginebra : Oficina Internacional del Trabajo.

OIT. (2018). Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias 2018. Servicio de Producción, Impresión y Distribución de Documentos y Publicaciones (PRODOC) de la OIT., 17-20.

Orlandoni Merli, G., Ramoni Perazzi, J., & Pérez Pulidol, M. (2015). La Distribución del Ingreso Laboral de los Trabajadores de Colombia. Un Análisis por Regresión Cuantílica. Armenia, Colombia: XXV Simposio de Estadística.



image

CIENCIA Y FILOSOFÍA, vol. 3, núm. 02, 2019, “Economía informal”, Luis Daniel Román Cuevas, pp. 53-80.


Pacheco Gomez, E. (2004). Ciudad de México, heterogénea y desigual. Un estudio sobre el mercado de trabajo. México: Colegio de México.

Pedrero Nieto, M. (2009). Las condiciones de trabajo a principios del siglo XXI. Presencia de las mujeres en el sector informal. Papeles de población, 15(59), 119-171.

Perry, G., Maloney, W., Arias, O., Fajnzylber, P., Manson, A., & Saavedra-Chanduvi, J. (2007). Informalidad: Escape y Exclusión. Washington, D.C.: Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento/Banco Mundia.

Pinto, A. (1970). Naturaleza e implicaciones de la heterogeneidad estructural de la America Latina. El Timestre Econòmico, 37(145), 83– 100.

Pinto, A. (1998). Cincuenta años del pensamiento de la CEPAL: textos seleccionados.

CEPAL, Fondo de Cultura Económica.


Portes, A. (1995). En torno a la informalidad : ensayos sobre teoria y medicion de la economia no regulada. México, D.F.: FLACSO.

Prebisch, R. (1984). Capitalismo periférico. Crisis y transformación/Peripheral capitalism: whether there is to it an alternative? México, d.f.: Fondo de Cultura Económica.

Prebisch, R. (2012). El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus principales problemas. CEPAL.


Robles Ortiz, D. (2016). La evasión fiscal en la economía informal: consideraciones para una reforma fiscal en México. Ciudad de México: Instituto Politécnico Nacional Escuela Superior de Economía Sección de Estudios De Posgrado e Investigación.

Robles Ortiz, D., & Martínez García, M. Á. (2018). Determinantes principales de la informalidad: un análisis regional para México. Región y sociedad, 30(71). Rodarte, R. (2003). Experiencias en la medición del sector informal en México. Revista de la Información y Análisis, 23, 27.



image

CIENCIA Y FILOSOFÍA, vol. 3, núm. 02, 2019, “Economía informal”, Luis Daniel Román Cuevas, pp. 53-80.


Tan, H., & Batra, G. (1997). Technology and Firm Size-Wage Differentials in Colombia, Mexico, and Taiwan (China). World Bank Economic, 11(1), 59-83.

Tokman, V. E. (1987). El Sector Informal: Quince años despuès. El Trimestre Económico, 54(215), 513-536.

Tokman, V. E. (1989). Policies for a Heterogeneous Informal Sector in Latin America.

World Development, 17, 1067-1076.


Tokman, V. E. (2001). De la informalidad a la modernidad. Boletín cinterfor, 155, 9-32. Tunal Santiago , G. (2010). Woman, family and affective work: other face of the labor informalit. Theoria (uam-i), 19(2), 61-70.

Vargas Sánchez, G. (2006). Introduccion a la Teoria Economica Un enfoque latinoamericano. México: Person Educación.

Zonszein Strauss, S. (2012). Seguro popular, ¿incentivo a la informalidad? Finanzas Públicas, 4(8), 125-177.



image

CIENCIA Y FILOSOFÍA, vol. 3, núm. 02, 2019, “Economía informal”, Luis Daniel Román Cuevas, pp. 53-80.


Artículo


Instauración de las cofradías en la Nueva España


Gabriela Mahelet Sosa Rodríguez UNAM-FFyL-CH

maheletsosa@yahoo.com.mx


Resumen.


Conforme a un estudio de archivo, se desarrolla un análisis diacrónico de carácter evolutivo que establece el origen de las estructuras y funcionamiento de la organización de la sociedad novohispana a partir de la institución cofradial, que establece normas, cultos y actitudes de formación de unidad político-religiosas.


Palabras clave: Cofradía, Nueva España, Instauración, Sociedad, Estructura Social.


Abstract.


According to an archival study, a diachronic analysis of evolutionary character is developed that establishes the origin of the structures and functioning of the organization of the New Spain society from the cofradial institution, which establishes norms, cults and attitudes of formation of political unity -religious.


Keywords: Brotherhood, New Spain, Establishment, Society, Social Structure.


Recibido: 20-03-2019


Aprobado: 01-04-2019

La cofradía es una hermandad conformada por devotos con autorización religiosa competente, para ejercitarse en obras de piedad; también, se refiere a un gremio, compañía o unión de gentes con el fin de participar de ciertos privilegios.

Desde el siglo XVI, en España, la cofradía se define como una institución reconocida y definida por el derecho canónico a manera de una asociación laica de fieles, creada para proporcionar asistencia mutua entre sus miembros a través de las limosnas, tanto para mantener, como sufragar el culto perdurable de su santo titular y otras obras piadosas, por ejemplo, la asistencia a los enfermos y asegurar las ceremonias correspondientes para un entierro decente, preocupaciones constantes de Europa medieval y moderna (MacLeod 2000: 203, 204). En pocas palabras, se conformaron sociedades organizadas y cooperativas en cinco rubros que son de carácter litúrgico, económico, funerario, cohesión social y sector salud.

Aunado a ello, la espiritualidad de las cofradías se delineaba no solo en el culto de un santo patrón, sino también, en la economía de la salvación perpetua, pues la remuneración más deseada era un entierro digno en el cual se rindiera al cuerpo del cofrade muerto todos los servicios que la iglesia podía brindar en ese paso trascendente entre la corporeidad y la vida eterna (Lavrín 1998: 50). El referente medieval de salvar la vida eterna después de la muerte, creó esa necesidad, la cual motivó a los cofrades a ganarse el derecho de la indulgencia. Bajo estos conceptos, la cofradía fue establecida en la Nueva España.

Al llegar Hernán Cortés al territorio del mosaico mesoamericano, comenzó a explorar las direcciones territoriales principales con el fin de entrever la reconfiguración política y económica. Las primeras expediciones se basaron en sus conversaciones con Motecuhzoma (Moctezuma) y los tlamatini (indígenas sabios), a quienes utilizó para que le señalaran a través de códices,1 las rutas comerciales y los lugares en donde se encontraban las riquezas, sobre todo de oro y plata; cuando dio fin a la cabeza del imperio mexica, comenzó a expandirse, primero sobre el centro, sur y norte (debido a las minas encontradas), posteriormente, al resto del aún impreciso territorio (Martínez 1995: 488). De ahí que la ruta comercial que prevaleció desde la época prehispánica se siguió generando para la reactivación económica del territorio debido a la organización que contribuyó a beneficio de los intereses de la Corona.

Por lo señalado anteriormente se deduce que con base en dicha información se reconocieron en primera instancia a los que denominaron pueblos cabecera, bajo ésta circunstancia se registró el emplazamiento poblacional que estratégicamente debía estar bien ubicado para un mayor control y comenzar a orientar su religiosidad católica.

Las características del pueblo cabecera eran que espacialmente debía estar trazado alrededor de una plaza, tener una casa de comunidad, una capilla o iglesia, además, tener un gobernador, alcaldes, un escribano, y en lo que se refiere a la iglesia, un mayordomo, un oficial2 y cantores (Dehouve 2002: 81), es decir, una cofradía consolidada.3

Cofradía y cabildo4 fueron las dos instituciones importantes que se articularon en un principio para una mejor funcionalidad, ya que el sistema gubernamental se apoyaba con el aparato eclesiástico.

En un principio, las primeras cofradías en la Nueva España fueron urbanas e instauradas en la ciudad de México con la autorización de un obispo, de manera exclusiva para servicio de los españoles con el fin de dar continuidad a su fe cristiana y solventar sus necesidades, como crear hospitales, colegios y dar seguridad al cofrade en su entierro (Bazarte 1989: 32, 33); de esa manera, fomentaron también una nueva organización tanto social, como económica a través de inversiones y créditos de las cuales se hará mención más adelante. Bajo éste parámetro, la primera organización de la que se tiene noticia, es la de Los Caballeros de la Cruz,5 fundada por Hernán Cortés en 1526, aprobada por fray Domingo de Betanzos (Gaceta de México 1729: 172-173), y fue el artífice para servir como ejemplo de organización en las posteriores fundaciones. Concerniente al tema, Bernal Díaz, informa sobre la necesidad y la importancia de implementar la beneficencia, y de cómo debieron repartirse las rentas originalmente: “una quinta parte para el Rey, tres para Cortés y los conquistadores y la quinta restante para que fuese la renta de ellas para las iglesias y hospitales y monasterios” (1939, 402). Así, en la Ciudad de México, Hernán Cortés, manda a construir el primer Hospital que se llamó la Inmaculada Concepción (el cual, sigue funcionando actualmente y es conocido como el Hospital de Jesús), auspiciado económicamente por la cofradía y mantenido por el trabajo voluntario de sus miembros que consistía en alimentación, atención al enfermo y limosnas.

Inmersos en el proceso de las organizaciones de los pueblos cabecera y pueblos sujetos, los hispánicos fueron creando redes administrativas, por lo que en la primera etapa

de la expansión, las encomiendas6 generaron un poder ejercido por los conquistadores, es por eso que basándose en la experiencia de Vasco de Quiroga y con el apoyo de Antonio de Mendoza (primer virrey de la Nueva España), en 1545 el Licenciado Tello de Sandoval, miembro del Consejo de Indias enviado a México desde España, propuso eliminar cualquier intermediario novohispano entre el rey y sus súbditos indígenas, y poner en manos de éstos últimos el gobierno local de sus pueblos y la jurisdicción en primera instancia (Lenkersdorf 2010: 39). Johana Broda, dice al respecto, “los indígenas lograron mantener y crear una identidad colectiva, religiosa, económica, e incluso jurídica que los protegía del brutal proceso colonizador” (2003, 16). Desde entonces, a mediados del siglo XVI, las instituciones comunitarias que los españoles crearon legalmente en la República de Indios7, y sobre todo en las instituciones religiosas de las cofradías que fueron introducidas a lo largo del periodo colonial, consolidaron la forma de organización corporativa de las comunidades indígenas, lo cual permitió su reproducción social y aculturación al mundo occidental para reforzar la aceptación religiosa ante todo.

De esa manera se comenzó a irradiar la estructura de las autoridades españolas, mientras se establecían los cabildos de indios, se incorporó la política de congregaciones civiles y eclesiásticas que giró en torno a una nueva ordenación del territorio en presencia del ministro religioso de doctrina, sustituyendo poco a poco la organización política y administrativa del antiguo sistema indígena (Martínez 1995: 247-248), provocando cambios en la vida de los pueblos indios. De tal manera, en la medida que se fue conformando la sociedad, la instauración cofradial se estableció paulatinamente por donde pasaron los españoles y las ordenes mendicantes, con representantes civiles e intereses en común a través de mayordomías, tierras comunales y el culto.

El motivo esencial de acoplar la instauración de cofradías en la población indígena, fue que entre 1570 a 1579, mortíferas epidemias se expandieron reduciendo a su población, es entonces cuando los religiosos impulsaron el establecimiento en sus parroquias, esperando ayuda monetaria y un apoyo más organizado para el culto de los santos.

Además, era un camino para vigorizar la instrucción religiosa, ya que una parroquia dependía directamente de las finanzas de la cofradía y la obtención del trabajo de las comunidades indígenas, “lo que necesitaba la sociedad nativa era su propio sistema de crédito, en la que la subsistencia básica de los agricultores pudiera garantizarse en tiempos difíciles” (Murdo 1983, 216). Es entonces, cuando la cofradía se convirtió en su mayor reparo, pues el dinero era acumulado a través de cuotas mensuales, donativos, limosnas e inversiones.

De manera general, se puede decir que al introducir una nueva forma de autogobierno local, el papel financiero de la cofradía sirvió como alternativa para generar el impulso de las áreas urbanas y rurales, incluso, tomó características adecuando los medios comerciales locales para generar ingresos y así lograr sus objetivos de sustento, es por eso que fueron convirtiéndose en un medio optimo porque fueron dinámicas que apoyaron la economía.

Otra de las principales finalidades de las cofradías fue la organización de las fiestas correspondientes al Santo Patrón(a) para crear una cohesión social mediante la participación de sus miembros, esto con el fin de fortalecer alianzas sociales y comunitarias con una directriz: identidad espiritual. En el ambiente festivo no podían faltar el arreglo de calles, flores, la comunión, recibir la bendición, la procesión, el ornato, la pólvora, las velas encendidas (la elaboración de la cera era fundamental durante todo el virreinato); también, en la festividad se organizaban grandes banquetes, bailes, bebida, juegos de luces, música y danzas que surgieron al quedar establecidas. Muchas de estas actividades siguen vigentes. De ahí que se puede decir que crearon a través de la religión católica, una atmósfera de cultura transmitida en casi todos los aspectos de la vida, ya que los que formaban parte de una asociación cofradial tenían ganado un estatus social.

La tarea central del contrato espiritual se encontraba en el reglamento de las cofradías, en cuya redacción de los estatutos autodefinían sus propósitos y los modos de comportamiento necesarios de manera muy particular, sin embargo, al obispo se le otorgaba la facultad de examinar, aprobar y corregirlos. Pero no podía negar su aprobación a los estatutos que estuvieran conformes con el derecho común.

Aunque cada cofradía tenía sus propias constituciones, existían muchos puntos de común entre ellos: se consideraban socios los que fundaban y daban sus cuotas establecidas, a cambio, se le daba la patente en donde quedaban asentados sus derechos, por lo regular se daban gratis a quienes prestaban algún servicio (músicos y campaneros).

La patente era la carta de identidad del cofrade, en caso de fallecimiento, después del entierro los familiares tenían que devolverla a la cofradía una vez cumplida la obligación que tenía la cofradía de enterrar al difunto; con el fin de ratificar los aspectos que fundamentaron la creación de las constituciones se tenía que especificar la elección del rector, secretario, mayordomos, diputados8, cimentar las ceremonias religiosas, lista de miembros, el establecimiento del designio de cuotas, limosnas y determinar la periodicidad de las reuniones; regularmente tenían dos o tres llaves de sus arcas (cajas para guardar dinero), una en poder del cura, otra el rector y la tercera, si era el caso, del mayordomo; para llevar un mejor control, era necesaria la autorización de un obispo y asistencia a las juntas de un representante real, sin subordinarse al clero, es decir, funcionaban de manera autónoma, tomando las decisiones de común acuerdo; las elecciones se llevaban a cabo cada año (Bazarte 1989: 56, 57). Al unísono, crearon una cooperación estrecha con las autoridades y la Iglesia.

Las características de las cofradías de españoles en la Nueva España, a diferencia de las demás organizaciones, fueron que su organización se incitó inicialmente dentro de la Ciudad de México, posteriormente en otras sedes urbanas. Además, la elección del santo patrón congregaba a socios de una misma región de España para mantener su identidad, uniéndose bajo la advocación del santo venerado en su región natal o de la que eran descendientes. Fueron muy estrictos en su selección, resaltando un exclusivismo socio- étnico con el fin de preservar y reproducir la pureza de sangre y los valores de las familias españolas cristianas, como ejemplo, Martín Guijo nos habla del caso de una procesión para pedir mitigar las epidemias, “para suplicarle mitigarse la peste de viruelas y otras grandes enfermedades que hay, que ha muerto mucha gente por falta de no haber llovido, sin los indios, negros y mulatos” (1952: 215); también, los residentes buscaban la formación de fortunas familiares y la construcción del buen nombre de la familia y el linaje a través de las fundaciones piadosas. (García 1998: 247)

Generalmente fueron ricas y jugaron un rol de control social importante en la vida de la capital, ya que reforzaban las creencias católicas de la población por medio de la caridad y el estímulo de la competencia, pues las cofradías hispánicas rivalizaban entre sí para obtener el mejor lucimiento ante la sociedad.

A la vez, constituían una especie de seguro social para sus miembros, en especial en caso de enfermedad, cubriendo sus gastos hospitalarios, o en caso de muerte, sufragando sus gastos de entierro, y la pensión. Sufragaba también el apoyo para estudios, la dote y la ayuda de las huérfanas (Bazarte 1989: 189). Otro interés fundamental fue la creación de colegios, la Iglesia tuvo mucho interés por el colegio de niñas, pero sobre todo por la universidad, pues ahí se formarían las nuevas generaciones de clérigos, indispensables para el desarrollo y establecimiento del clero secular, además, la corporación universitaria se convirtió en un espacio en donde se desarrollaba un juego de poder entre las máximas autoridades del virreinato (Aguirre 1998: 232).

Noticias concretas sobre el sistema cofradial entre los hispánicos se encuentran en las Guías de Actas de Cabildo de la Ciudad de México, en donde se mencionan las corporaciones más importantes y la forma de organizar sus fiestas:


Los preparativos ocuparon buena parte del tiempo de los regidores y no menor dispendio. Entre las celebraciones de mayor importancia en la ciudad de México estaban la visita de la Virgen de los Remedios a fin de remediar la falta de lluvias; las tradicionales de Corpus Christi, San Hipólito y San Gregorio Taumaturgo; las de San Nicolás Tolentino, San Felipe de Jesús, San Francisco Xavier, Santa Teresa de Jesús, Santa Rosa de Santa María, San Isidro Labrador y la procesión del Santo Entierro (…) Las festividades religiosas, generalmente fijas, pero también había celebraciones por acontecimiento civil, como los recibimientos de los virreyes, el nacimiento de los príncipes, el matrimonio del rey o de personas prominentes en España (...) En todas había invenciones de pólvora, luminarias, música de trompetas y chirimías; en algunas se representaban comedias y danzas; en otras se organizaban fiestas de toros y máscaras, escaramuzas de cuadrillas a caballo. Las fiestas se llevaban a cabo en la plaza mayor de la ciudad y en la del volador. Para ello se mandaban a construir tablados en donde se acomodaba a las principales autoridades y a las damas. Se servía colación (…) La festividad se convertía en un asunto importante dentro de las sesiones del Cabildo para dar brillo y esplendor a las festividades (Monroy 1987, 13, 14, 23, 24).


Entre las particularidades de las cofradías de indios, resalta que las más tempranas se fueron organizando alrededor de la Ciudad (al principio fueron emergiendo en la periferia de las poblaciones de blancos, sobre todo en la capital), al respecto, fray Agustín de Betancourt, señala que “se fundó, y de aquí se trasladó de la iglesia mayor [catedral] de españoles quedando en esta iglesia [San Francisco] para los indios.” (Betancourt 1971, 66)

Otra crónica que devela información es la de Motolinia en 1527, siendo guardián del convento de Huejotzingo, relata en una de sus cartas lo relacionado a la cofradía de Nuestra Señora de los Ángeles, diciendo


El jueves Santo con los otros días siguientes, vienen a los oficios divinos, como los días principales y a las noches en el hacer disciplina, así hombres como mujeres con cofrades de la Cruz de Cristo, y no solo esta noche, mas todos los viernes del año y en cuaresma hacen disciplina tres veces en la semana en su iglesia los hombres a una parte y las mujeres a la otra” (Motolinia 1907, 93).


La difusión de las cofradías se hizo expansiva en los pueblos de indios, y se adecuaron a través de las órdenes evangelizadoras para fomentar la participación de la comunidad en las ceremonias litúrgicas. A diferencia de las ceremonias de españoles, las carencias económicas fueron muchas y las fiestas no eran tan majestuosas, en cambio, ayudaron a constituir un mecanismo para mantener muchas de sus prácticas ancestrales, pues los santos patronos sustituyeron a los dioses protectores de los calpulli, y cubrieron las funciones rectoras del cosmos y de las fuerzas naturales (Rubial 2001: 30, 31, 36, 37). Es así que durante la expansión de aculturación recrearon tradiciones de manera muy peculiar, lo cual originó concepciones indígenas que dieron cabida a través de la religión católica a pesar de las diferencias culturales, promoviendo la difusión, cuyo fin consistía en crear el sentido de pertenencia, pues todo aquel que formaba parte de una cofradía obtenía la patente para recibir indulgencias durante su vida y lograr una muerte asegurada de rezos, tema esencial en las comunidades.9

En cambio, las cofradías gremiales, a diferencia de las demás, tenían un sentido laboral exclusivamente marcado en sus constituciones que se basaba en defender sus derechos dentro de la agrupación. Fueron compuestas exclusivamente por miembros de una profesión específica, sobre todo de comerciantes y artesanos, a quienes los unía la fe de su santo patrón elegido. Cada gremio reclamaba las labores que le correspondían, fijaban precios y calidad. Fue así como el cabildo Metropolitano, reunido en la casa de Cortés de Coyoacán, expidió el 15 de marzo de 1524 la ordenanza para los herreros (Bazarte 1989: 36), dando pauta a la reglamentación de muchos otros oficios.

Las cofradías de negros y mulatos proporcionaron a sus miembros la seguridad que sus estatutos exigieran. La más antigua estuvo fundada en la Ciudad de México, iglesia de la Veracruz con el nombre de San Nicolás Tolentino (1560), y posteriormente se fundó otra en Santa María la Redonda con el título de Coronación de Nuestro Señor y San Benito (1599), que más tarde se trasladó al convento de San Francisco. Reunían a toda la población negra y mulata, además la singularidad fue que lograron fusionar sus tradiciones africanas. En la ciudad de México tuvieron importancia durante los siglos XVI y XVII; pero según iba disminuyendo la población negra de la ciudad, fueron decayendo hasta extinguirse para recrearse en otras entidades al interior de la Nueva España. Otras ciudades en donde existían cofradías de negros, además de la ciudad deMéxico, fueron la de Veracruz, Valladolid y Pizandaro (Bazarte 1989: 42, 43). Para el siglo XVII, las cofradías ya estaban fuertemente consolidadas, surgenentonces las cofradías mixtas con integrantes de diversas etnias (ibéricos, indígenas,mulatos, negros, e incluso asiáticos). Cabe aclarar que las relaciones interétnicas seexpanden a raíz del incremento comercial y de la cantidad de haciendas y minas fuertemente arraigadas. Un ejemplo claro, se encuentra en un volumen de documentos encontrados en la región montaña de Guerrero de finales del siglo XVII, y primeras décadas del XVIII (1696-1738), proporciona datos sobre la participación en la estructura de reelección de mayordomos de una instauración de cofradía mixta, en donde los europeos son denominados como Don, además los indígenas y un pardo (a quien fue en su momento esclavo) ya libre, jugaron un rol importante (Sosa 2017: 68-72).


En veintiséis días del mes de enero de mil y seiscientos y noventa y seis, estando juntos y congregados los naturales de este pueblo de San Miguel Qualac [Cualac], gobernador, alcaldes, fiscales mayores, y otros muchos naturales en la iglesia parroquial de este dicho pueblo, para efecto de fundar una cofradía al Santísimo Sacramento y puestos en forma de cabildo, en el cual yo el Bachiller Sebastián Sánchez Lasso como cura de este dicho partido y habiendo hecho su elección erigieron y nombraron, todos en común, por mayordomo de dicha cofradía a Diego Bernabé Altamirano vecino y natural, y por diputados a Gaspar Joseph y a Baltasar Juan, aceptaron su cargo y prometieron hacerlo bien y fielmente, y se obligó a dar cuenta con las demás donaciones, y dicho día se juntaron de limosna doscientos pesos en reales efectivo que recibió el dicho Diego Bernabé Altamirano todos los naturales pasaron a hacer las Constituciones para el buen gobierno y permanencia.10 El 25 de junio de mil seiscientos y noventa y nueve años (…) propuse a los dichos hermanos a Don Miguel Francisco, y a Don Diego Pedro y el Don Pedro García, salió electo Don Miguel Francisco con exceso de votos y habiéndosele dado a entender aceptó dicha mayordomía y juró con los diputados que salieron electos a dios nuestro señor y esta señal de la santa cruz de usar bien y fielmente su oficio.11

(…) en cinco días del mes de junio de mil setecientos y treinta y nueve años ante mí el Bachiller Francisco Fernández de Olair cura por su Majestad vicario y juez eclesiástico de dicha doctrina (…) para la elección de nuevo mayordomo, salió electo Joseph Carranza, pardo libre dueño de trapiche quien recurrió en la mayoría de los votos conforme a derecho, quien había hecho pronta exhibición de los habiendo dado por aumentos de ello que constan en la partida para cuya ayuda se nombró como diputado mayor a Diego Guevara con los otros diputados, Diego Francisco Vázquez y Lucas Martín, Agustín Juan Gobernador actual de este pueblo.12


Conclusiones.


En consecuencia, se puede deducir que las fundaciones de las cofradías en la Nueva España, paulatinamente se organizaron hasta quedar bien establecidas adaptando elementos culturales en la vida cotidiana, en donde cada una estableció su forma de ordenación particular correspondiente. Se afirmarma que fue una de las instituciones que más se arraigaron y difundieron durante el periodo colonial, debido a que coadyuvó a preparar una aculturación firme en el sentido religioso; las imágenes sagradas eran el eje alrededor del cual giraban los propósitos de dominación y de las relaciones intercomunitarias, consolidando congregaciones de pueblos (cabecera-sujetos) con carácter de unificación social compartiendo la devoción por un santo patrón, al mismo tiempo, contribuyó a visibilizar un espacio territorial para formalizar el sentido dinámico de su economía.

El estudio de los documentos novohispanos a través de la paleografía, en este caso del Ramo Cofradías, es considerado fundamental para reconstruir la historia de una entidad determinada, ya que resguarda información que vislumbra su organización estructural, enmarcando costumbres y tradiciones, incluso, aún vigentes.

Bibliografía



Aguirre, R “El conflicto del alto clero de México con el colegio de Santos y la corona española (1700-1736), en La iglesia hispanoamericana, de la colonia a la república, Rodolfo Aguirre y Lucrecia Enríquez (coordinadores.), Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación-Universidad Nacional Autónoma de México, Pontificia Universidad Católica de Chile, Plaza y Valdés Editores, México, 1998, 384 p.

AHSMAC Archivo Histórico de San Miguel Arcángel de Cualac (Guerrero), Cofradía del Santísimo Sacramento, vol. 1, años: 1696-1738.

Bazarte Martínez, Alicia, Las cofradías de españoles en la Ciudad de México (1526-1860), Universidad Autónoma Metropolitana-Dirección de Ciencias Sociales y Humanidades, México, 1989, 278 p.

Betancourt, Agustín de, Teatro mexicano, descripción breve de los sucesos ejemplares, históricos y religiosos del Nuevo Mundo de las Indias. Crónica de la Provincia del Santo Evangelio de México, editorial facsímil de México (1697-98), México, 1970, 300 p.

Broda, Johanna, “La ritualidad mesoamericana y los procesos de sincretismo y reelaboración simbólica después de la conquista”, en Graffylia: Revista de la Facultad de Filosofía y Letras (2), México, 2003, p. 16-30.

Dehoeuve, Daniele, Historia de los pueblos indígenas de México. Entre el caimán y el jaguar. Los pueblos indios de Guerrero, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, México, 2002, 210 p.

Díaz del Castillo, Bernal, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, México, Editorial Pedro Robredo, 1939, t. II, p. 402-414.

García Ugarte, Marta Eugenia, “Impacto de las Fundaciones piadosas en la sociedad queretana (Siglo XVIII), en Cofradías, capellanías y obras pías en la América colonial, López Cano María del Pilar, von Wobeser Gisela, Muños Correa (coordinadores), México, UNAM-IIH, 1998, p. 247-262.

Guijo, Martín, Diario: 1648-1664, edición y prólogo de Manuel Romero, Editorial Porrúa, México, 1952-1953. 2 vols.

Lavrín, Asunción, “Cofradías novohispanas: economías material y espiritual”, en Cofradías, capellanías y obras pías en la América colonial, Gisela von Wobeser, Juan Guillermo Muñoz (coordinadores), UNAM-IIH, México, 1998, p. 49-64.

Lenkersdorf, Gudun, Repúblicas de indios. Pueblos mayas en Chiapas, siglo XVI, Editorial Plaza y Valdés, México, 2010, 280 p.

MacLeod, Murdo, “Desde el Mediterraneo y España hasta Guatemala Indígena. Las trasnformaciones de una Institución colonial: la cofradía, 1580-1750”, en Formaciones religiosas en la América colonial, María Alba Pastor y Alicia Mayer (coordinadores.), Universidad Nacional Autónoma de México-Facultad de Filosofía y Letras, México, 1983, p. 203-227.

Monroy Padilla, María Isabel, Guías de las Actas de Cabildo de la Ciudad de México: Años 1601-1610, siglo XVII, Universidad Iberoamericana, México, 1987, 466 p.

Ramírez, Marcelo, Fernández Federico, “La policía de indios y la urbanización del altepetl”, en Territorialidad y Pasaje en el Altepetl del siglo XVI, Federico Fernández y Ángel Julián García, Fondo de Cultura Económica-Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México, México,2006, p. 114- 167.

Rubial García, Antonio, La evangelización de Mesoamérica, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Tercer Milenio), México, 2001, 63 p.


Sosa Rodríguez, Gabriela Mahelet, “Establecimiento de la institución cofradial en Cualac, Guerrero, México 1696-1738”, en Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de San Carlos, Guatemala, vol. 4, Núm 2, 2017, p. 67-82.


image

Notas.


1 Los códices, fueron fundamentales en cuanto al reconocimiento espacial-territorial para las primeras expediciones de Hernán Cortés: Códice de la Matrícula de Tributos, y posteriormente el Códice Mendocino.

2 Dependiendo del lugar también se le llamaba fiscal o diputado mayor.

3 Mientras que los pueblos sujetos se gobernaban a través de alcaldes y regidores, y reconocían la autoridad de la cabecera. Y por último, las estancias pertenecientes a un pueblo sujeto o una cabecera que se regían a través de encargados.

4 Cabildo: corporación local que representa a la población y gestiona sus intereses. El Ayuntamiento o congregación de personas eclesiásticas o seglares, que constituyen y forman cuerpo de comunidad en ordenamiento (ver, Diccionario de Autoridades de la Real Academia Española).

5 La Iglesia de Santa Veracruz, ubicada en el centro histórico de la Ciudad de México, fue creada para instaurar una de las más antiguas instituciones religiosas. Su fundación se llevó a cabo por la archicofradía de la cruz, también conocida como cofradía de los caballeros, en la cual pertenecieron los miembros de la nobleza (Bazarte, 1989: 35).

6 Encomiendas: en la América hispana fue una institución de características muy diversas según tiempos y lugares (encomienda por servicios o de tributo), por la cual se atribuía a una persona autoridad sobre un grupo de indios (ver, Diccionario de Autoridades de la Real Academia Española).

7 La República de Indios, según el Diccionario del español jurídico (de la RAE), significó una organización sociopolítica en la América española, en un principio se estableció en los lugares densamente poblados por indígenas de acuerdo con lo establecido en el testamento de la reina Isabel de Castilla respecto de la obligación de evangelizar a los indios, fue preciso reducirlos en poblaciones pequeñas. A mediados del siglo XVI, Carlos I impulsó la creación del cabildo en las comunidades indígenas para recibir buenas tierras propias y casas, construyendo, además, iglesias para que fueran adoctrinados y cumplieran sus deberes religiosos.

8 Rector (hermano mayor o mayordomo mayor): principal representante de la cofradía. Secretario (escribano): encargado de asentar en el libro de cabildos de la cofradía los acuerdos en las juntas y los registros de toda la información interna. Mayordomos (tesoreros o claveros): por regla general había dos mayordomos, fungían como administradores y tesoreros, se encargaban de los cobros de las rentas de la cofradía, de recoger la limosna, de administrar los patentes, y durante las procesiones se encargaban del santo patrón. Diputados: eran nombrados por los mayordomos para ser ayudantes.

9 Un ejemplo del éxito de aculturación fue el sentido funerario con la devoción a las ánimas del purgatorio en la fiesta del 2 de noviembre, esto se debe a los antecedentes culturales sobre la cosmovisión del periodo prehispánico en relación al culto de la muerte que dieron lugar a una celebración trascendental tanto simbólica como ritual.

10 AHSMAC, Cofradía del Santísimo Sacramento, vol. 1, años: 1696-1738, f. 1v.

11 Ibídem, f. 40 r.

12 Ibídem, f. 47 v.


El reto de construir masculinidades amorosas


Entrevista

Con la Maestra María del Carmen Quezada Martínez


Editor

José Luis Aguilar M. joseluis@cienciayfilosofía.org


Perfil.


Carmen Quezada obtuvo la Licenciatura en Psicología por parte del IPN, tiene la Maestría en Psicoterapia Psicoanalítica por parte del Centro Eleia, y actualmente es docente en Diplomados de Tanatología en FES Iztacala UNAM, cuenta con experiencia como Subdirectora Escolar del Sistema de Educación Básica (Secundaria) y es consultora privada relacionada a problemas de aprendizaje y socioafectivos que afectan a la familia.


e-mail: carmenpsicologia@hotmail.com


En un contexto de igualdad de género, proponemos en este número, divulgar la problemática que existe acerca de la violencia de género en los espacios de sociabilidad y de aprendizaje, en donde existen problemas de adaptabilidad de las masculinidades en una época en donde las mujeres han conseguido desarrollar sus potencialidades humanas.


El punto de vista para iniciar la entre vista es el siguiente:


América Latina y en específico en México se vive una transición de un modelo cultural de intolerancia hacia uno cultural de pluralidad e inclusión sexual, en donde ha quedado al descubierto un tipo de violencia masculina heterónoma definida como masculinidad machista, que durante un periodo histórico sumamente largo se ha mantenido y ejercido; tolerado y hasta cierto punto justificado por las instituciones sociales y políticas.


image

Ciencia y Filosofía, vol. 3, núm. 2, 2019, "Entrevista", José Luis Aguilar Martínez, pp. 94-104.


En países como México que sufren el fenómeno de la violencia del crimen organizado, la masculinidad machista tiende a concebir la fuerza física, como diría Bachelard (2005) acerca del imaginario de la fuerza, como energía vital reducida a la animalización de esa energía concretizada en el crimen, es decir, que no cabe ninguna ratio que limite acciones cruentas, y esto por tanto provoca un fenómeno de crueldad inmediata que no tiene parangón en una época como podría ser el fenómeno de la guerra que persigue objetivos identificados con la razón de un Estado.


Esta percepción propicia una visión de masculinidad desechable, carentes de valor ante un escenario de crimen organizado que fomenta este tipo de masculinidades que se están quedando al margen de los procesos de valorización, que ahora son sumamente complejos.


Esta percepción paradójica de masculinidad violenta y desvalorizada se reproduce desde la escuela, el hogar y la sociedad que motivan la violencia como parte del fomento de identidades masculinas.


¿Qué puede decirnos al respecto psicóloga Carmen Quezada ante esta crisis de masculinidades?


Observar lo que acontece dentro de los escenarios principales donde se reproduce la violencia de género,- como bien mencionas hogar, escuela o instituciones- aporta bastantes elementos para el estudio de este fenómeno y para generar formas de intervención. Sin embargo, me parece que la crisis de masculinidades, además, se acompaña de un estado psíquico del individuo con poco equilibrio emocional, con bases estructurales fragmentadas y poco cohesionadas que llevan al individuo (sea hombre o mujer) a confundirse fácilmente con los sucesos de su entorno.


Como resultado podemos observar la facilidad con que se pierden identidades, límites, personalidades definidas. Estos fenómenos dinámicos de la psique humana, los transmiten hombres y mujeres a sus hijos, alumnos, familiares, amigos, etc., dando como resultado actos carentes de un cuidado por el otro y por uno mismo.


image

Ciencia y Filosofía,vol. 3, núm. 2, 2019, "Entrevista", José Luis Aguilar Martínez, pp. 94-104.

Por supuesto que el aumento de la participación de la mujer, socialmente hablando, abre puertas a cambios radicales de suma importancia para erradicar la violencia. Sin embargo, hay contextos específicos donde dichos avances no pasan de ser leyes escritas en papel y están lejos de ser relevantes o radicales para los cambios de la propia mujer, y no es de extrañarse que ello aumente una vulnerabilidad en las masculinidades.


Para ejemplificar mi percepción, abordaré el ámbito educativo; pienso que es uno de los campos más prometedores para cambiar conductas violentas y transformar espacios en ambientes más saludables. En la actualidad, existen programas que se diseñan para promover cambios. Por ejemplo, “La capacitación de certificación a formadores de la paz” o el “El Programa Nacional de Convivencia Escolar (PNCE)”, por mencionar algunos. Dichos programas esencialmente, pretender erradicar los ambientes violentos generando espacios libres de violencia. Desde mi punto de vista, considero que son una iniciativa excelente y una forma de aprovechar los espacios destinados al aprendizaje.


Se ha observado que hay una gran distancia entre el diseño de los programas y el impacto que tienen en algunas comunidades, sobre todo aquellas que se consideran más violentas. Aquí es donde una visión psicoanalítica nos ayuda a entender aspectos que van más allá del discurso y en donde podemos encontrar algunas raíces de los fenómenos sociales que vivimos y que llevan a las personas a generar vínculos (sanos o destructivos) a partir de un mundo interno lleno de deseos inconscientes, identidades poco definidas a lo largo de su vida, estructuras de personalidad con tendencias narcisistas, perversas, obsesivas o incluso psicopáticas. En este punto considero que los programas educativos aunque están armados con bases humanas y filosóficas bien establecidas, no logran tener el alcance en toda la población estudiantil ya que no hay un terreno receptivo y reflexivo para generar un cambio personal y social.


Ser hombre o ser mujer -además del papel social que buscamos modificar- implica una reafirmación interna, una identidad firme; y sin una trasmisión de estilos diferentes de vivir, de práctica de valores y actos meramente humanos de las figuras principales o de las personas más cercanas (padre y/o madre, docentes, profesionales), los alcances estarán limitados.

Así que nos enfrentamos a un grupo de personas con una gran diversidad de personalidades, estructuras psíquicas y gran variedad de masculinidades que si no se consideran, pueden ser impenetrables en algunos miembros de la sociedad. Con lo dicho no pretendo dejar de lado la enajenación y alienación social inmersa en esta problemática; por supuesto que esos fenómenos sociales, siguen ejerciendo una influencia fundamental. Estoy a favor de visualizar el aspecto interno de cada persona, pues puede ser una raíz que esté generando esta crisis en cada masculinidad.


Existe toda una polémica en torno a la construcción de nuevas masculinidades (Endara, 2018), en estos escenarios de crisis de las mismas. Algunas posturas son por ejemplo, la psicología positiva que trata de construir identidades a partir de una axiología, es decir, de la identificación de la persona conforme a valores no económicos aplicados a ecosistemas de bienestar; otra es la didáctica de la participación que habla a partir del paradigma de la animación, es decir, la raíz prioritaria de la personalidad se encuentra en la comprensión de las emociones como impulso creativo orientado a la realización y éxito individual. Estas dos posturas hacen una crítica a la heteronomía humanista que estaba basada en una concepción del mundo prácticamente orientada hacia una educación de objetivos laborables que descuidaba aspectos importantes de la vida interna de la psique y que hoy vemos cuestionada esta actitud proveniente de un Estado y una familia verticalizante que caracterizan los siglos XIX y XX.


Me parece que su postura es consecuente con la actual pluralidad epistémica que está revolucionando la educación y en específico con la construcción de masculinidades más afectivas, conciliadas con los nuevos valores.


¿Qué nos puede decir al respecto maestra Carmen Quezada?



Si, en efecto, como lo mencioné, estoy a favor de ampliar el horizonte, ello conlleva tener apertura para la pluralidad de visiones. Como especie humana es momento de evolucionar el pensamiento y va de la mano con mejorar la calidad humana; esto es posible creando y reestructurarando nuevas formas de vivir que rompan costumbres e ideologías perjudiciales para la humanidad por carecer de fundamentos poco racionales.

Este cambio tiene historia internacional, incluso podemos decir que va ligado a la presencia del género femenino abriendo caminos en un mundo del “hombre”. En la actualidad hay muchas personas interesadas -incluidos los hombres-, instituciones, organizaciones mundiales, movimientos, etc., en generar cambios profundos para evitar repeticiones de masculinidades machistas.


No estamos en ceros, se hacen proyectos para probar si tienen impacto o no, se habla sobre ello en muchos debates, se organizan ferias, se capacita gente, en fin podemos decir que es notorio que necesitamos cambios. Pero ¿Qué pasa con la lentitud para ver los efectos de los cambios deseados? ¿Vamos encontrando soluciones significativas que impacten psicológica y socialmente?


Existe la sensación en nuestro país -ya sea por medio de la influencia de los medios de comunicación o por conveniencias políticas- de que el aumento de la violencia va muy acelerado en comparación con las propuestas para erradicar formas violentas de relacionarse; entonces surge la fantasía de muchos que consiste en reiniciar la sociedad y empezar con nuevas formas convivir. ¿Será posible ver esa fantasía cumplida? En caso de que sí ¿Cómo o qué tenemos que hacer? (Son preguntas que recolecto de mis compañeros docentes, de mis alumnos y de mis pacientes)


image

Estas preguntas dejan ver que es evidente la intolerancia al tipo de violencia masculina heterónoma dadas las consecuencias (muchas veces mortales) que se ven a diario; la guerra puede estar presente en casa, en la escuela y la calle, el enemigo conocido o desconocido se filtra y viola la intimidad de quien sea. Acciones como ver y no hacer nada, y el aumento de la violencia extendida a muchos niveles, nos motiva a replantear caminos, buscar alternativas y proponer nuevas posturas. Considero que por esa razón la heteronomía humanista que, como bien dices, es cuestionada; dejaba mucha responsabilidad a las instituciones, a los docentes, a otros profesionales, etc., porque su “responsabilidad” era “educar” aunque ello implicara violencia (castigos, te doy a cambio de, si te portas bien obtendrás….etc.) y por supuesto que permitía desviar la atención de los principales escenarios donde se formaban desde la infancia futuros hombres machistas o futuras formas de dominar al sexo considerado como “débil.

En este sentido me parece que surge la necesidad social de comenzar a trabajar en el origen del problema, ¿Cómo? transformando escenarios principales (familias, estructuras de personalidad e ideas socioculturales machistas). Creo que por ello pensar en una psicología positiva en donde el peso importante está en las identificaciones, se convierte en una opción viable y esperanzadora. Si hablamos de identificación, podemos definirla como la ligazón más primitiva de enlace afectivo con el otro, como lo diría Freud; es un fenómeno importante en todo el funcionamiento organizado de la personalidad. Los seres humanos al identificarse ponen en sí mismos aspectos que desean de las personas que los rodean, esto permite al sujeto tener la posibilidad de relacionarse con el medio externo. Poner énfasis a las nuevas generaciones para que se identifiquen con valores no económicos, dar peso importante a las personas cercanas a un recién nacido para que les permita cuidar la vida interna de la psique es una forma de trabajar en la construcción de nuevas masculinidades.


Y en cuanto a la otra postura que mencionas, sobre la “didáctica de la participación” que habla del paradigma de la animación, nos permite una forma diferente de intervención igualmente necesaria, abre caminos para trabajar con las situaciones de violencia en personas que ya se identificaron con patrones tóxicos para la sociedad, para ello la comprensión de su situación nos permite canalizar las emociones destructivas o experiencias desagradables en un impulso creativo, orientado a la realización y éxito individual elaborando con ello las emociones. Sublimar sería un término apropiado aunque un tanto ambicioso.


image

Podemos pensar en la posibilidad de transformar masculinidades machistas no dando cabida a ejecutarse en ambientes libres de violencia; en las escuelas, por ejemplo. Se logra mediante la posibilidad de generar nuevas identificaciones con masculinidades orientadas a un cambio y darle valor a descargar de una forma sana esas emociones para generar mejores vínculos. Hablo de una transformación para la paz (actualmente hay estudios profundos del tema) que como podrán notar es muy diferente a enseñar o detener acciones violentas que hoy en día reproducen muchos hombres (consciente e inconscientemente) y que las mujeres permiten (consciente e inconscientemente). Pero ahora es importante pensar ¿Quiénes están del otro lado?

Utópicamente hablando, serían hombres y mujeres, docentes, profesionales, adultos en toda la extensión de la palabra que hayan crecido con identificaciones positivas en valores que promueven una sana convivencia y que además estén dispuestos a autoevaluarse constantemente para que tomen conciencia de las conductas -que por costumbre- promueven vínculos violentos, es decir, tener disposición a la mejora de su calidad humana.


Durante muchos siglos la cultura, específicamente occidental, se ha validado de una pedagogía para domesticar, digámoslo así, al animal interior o subconsciente, mediante una imaginería del juicio y el castigo que consiste en crear una correspondencia de imágenes entre un mundo interno defectuoso, infernal y animalizado y una realidad de las malas conductas morales, esto ha sido producto de un tipo de práctica heterónoma basada en la violencia que a la vez es el reflejo del orden que ha puesto un tipo de familia y un Estado político que necesita de esta imagen para asegurar su eficacia violenta.


Su propuesta se orienta en este aspecto. ¿Qué nos puede decir al respecto Maestra?



Mencionas a la familia y el Estado como dos instituciones con un dispositivo de poder importante donde una de sus manifestaciones es la propia violencia, y concuerdo. Son más influyentes incluso que la genética, en donde muchas posturas se esconden para justificar conductas de origen psicológico. A estas alturas los avances científicos nos ayudan a entender -desde una visión genética- que puede haber componentes biológicos que determinan ciertas tendencias a generar alguna conducta; pero sigue el debate entre si el origen es “biológico o ambiental” -sobre todo en ciencias humanísticas. Empero, las justificaciones en la mayoría de estos dilemas termina con un “Depende” de la influencia del ambiente donde crezca. Para ello hay bastantes estudios longitudinales y transversales que nos llevan a conclusiones interesantes donde la responsabilidad no es sólo biológica; decir que “El ser humano” es violento por naturaleza es cerrarnos puertas. No podemos negar que estos dispositivos de poder, promueven actos violentos, un hombre que agrede no lo aprendió de la noche a la mañana, esta conducta como lo mencioné tiene motivaciones inconscientes, un componente agresivo biológico, y por supuesto un medio con un gran déficit que no lo contuvo y no le brindó las herramientas básicas para ser

empático con su medio. Le sumamos la presencia de un estado político patriarcal que normaliza las conductas violentas y muchas veces los hombre son más beneficiados que las mujeres. Por supuesto que si en algo son expertos la institución familiar y el Estado, es en mantener vigente esa pedagogía que domestica, legitimiza la violencia evitando así la posibilidad de generar otras formas de relacionarnos,


Eliminar dichos dispositivos de poder tendría como resultado un impacto catastrófico para la sociedad, sería como regresar a la barbarie, a ser animales sin un sentido consciente en esta vida. Además de que implicaría un retroceso que no permitiríamos como sociedad. Retomo una idea de Élisabeth Roudinesco sobre la familia (en la Familia en desorden, 2002), ella se cuestiona por ejemplo, que los homosexuales, siendo rechazados por la institución familiar por su ataque a la moral y a los preceptos permitidos, buscan un lugar dentro de la familia, buscan formarla con ciertos “ajustes” a las leyes que las respalda. ¿Porque ese anhelo de formalizar e institucionalizar las relaciones? se pregunta Roudinesco. ¿Es un ideal que tenemos, o una necesidad que implica un sentido de “pertenecer”, a un espacio? Por lo que sea, sabemos que la familia es la base de la sociedad, lo rumbos y cambios que tiene son en esencia muy pocos a cómo funcionaban el siglo pasado.


En torno a ello, la familia, mantiene vigente el machismo y el Estado fortalece esas conductas como lo mencionas. Aquí concluyo resaltando la importancia de generar familias más funcionales. Reconozco cierto optimismo en mi postura, muchas veces pienso que es una utopía apostar a cambios de raíz cuando es sumamente grande el conflicto, pero he notado, en bastantes proyectos, que se apuesta a cambios en áreas profundas como: a) un sentido de prevención, b) buscan cambiar estructuras, c) trabajar la familia y

d) Pensar en la infancia como etapa primordial donde se forje al hombre axiológico.



Además, reconocer que la familia la componen hombres y mujeres (con sus actuales variaciones), es importante considerar el papel de la mujer en este mantenimiento de patrones violentos; anteriormente se enmascaraba con conductas de debilidad y sometimiento en donde no había salida. Hoy en día podemos decir que ya formamos parte activa de la producción y reproducción de la violencia y reconocerlo es avanzar.

Por último, podemos decir que el tema de la violencia es complejo, y tal pareciera que es constituyente de la especie humana, solo que la formación de una heteronomía violenta implica tanto a los hombres como a las mujeres, solo que en este caso, la emergencia de masculinidades diversas, pone en crisis a un tipo de masculinidad de corte machista vertical, practicada en diversos ámbitos de una cultura de inclusión. De modo que lo que hoy se cuestiona es la funcionalidad y sus efectos nocivos de la masculinidad machista, y que lamentablemente es el rasero por el que se mide la credibilidad de nuevas masculinidades empeñadas en reconstruir relaciones amorosas en sus diversos entornos no logra concretizarse


Qué nos puede decir Maestra Carmen, sobre todo cómo está enfrentando esta problemática en sus diversos roles como profesionista, profesora, mujer y madre de familia.


Creo que el término “reconstruir” es lo que nos corresponder hacer. Si pensamos en masculinidades amorosas, pienso en estructuras nuevas, lenguaje diferente al actual, música diferente, empatía, respeto, roles no convencionales, que coloque en un papel de desventaja al tipo de masculinidad machista hasta lograr su extinción. Por los argumentos mencionados en mis anteriores respuestas, entendemos que es difícil cambiar patrones psicológicos y sociológicos establecidos; empero, los movimientos y los interesados en el cambio podemos hacer viral lo “no convencional” abriendo camino a masculinidades amorosas con cambios profundos y no superficiales; ello implica por ejemplo, cambiar el “te ayudo en las labores de la casa” a “nos corresponde a los dos atender las labores de la casa”. Esto es el reflejo de masculinidades reflexivas y libres, ¿De qué? de ser el único obligado a proveer gasto, libre de tener que contener emociones y pueda expresarse más sin ser señalado por ello, un hombre libre de siempre tener que ser quien tome decisiones, etc..


Eliminar masculinidades toxicas beneficia a ambas partes víctima-agresor. Ambas partes construyendo hogares pacíficos, donde se reconocen deseos y se respetan. Ello puede implicar cambiar una imagen de familia opuesta con la que muchos crecimos, pero la urgencia para resolver la problemática actual puede tener más fuerza que patrones viejos que juntos podemos hacer obsoletos.

Esta problemática me es muy difícil enfrentarla en el día a día. Como profesional he tenido que abrir camino con la preparación constante, he aprendido que es el único modo para estar presente en el mundo masculino. Además es un reto trabajar con mis estudiantes, busco fomentar en ellos el amor propio, detener actitudes misóginas y abusos de poder por el simple hecho de ser hombres. Veo cómo muchas de mis alumnas trabajan arduamente para ser vistos y el niño desastroso y con actitudes violentas se lleva el reconocimiento. Detectarlo en el diario vivir y detenerlo de forma asertiva es un reto que tengo, porque me queda claro que con una llamada de atención no hay un cambio profundo, por ello invito a mis alumnos a la reflexión, con poco éxito lamentablemente porque la investigación que hacemos al respecto fluye hasta hora en un circulo de interés muy reducido, es decir, no llega con las misma objetividad al publico meta que en este caso son las familias y las instituciones públicas.


Po otra parte, en la intimidad de mi consultorio soy testigo del dolor de un hombre por la carga cultural que tienen, lloran en ese espacio porque es de los pocos lugares donde se les tiene permitido y también escucho miles de historias donde la violencia es el eje que rige sus vidas.


Y para finalizar, hablar desde mi postura de mujer y como madre de familia es el tema más difícil. Cumplir esos roles ha sido lo más satisfactorio y en ciertos momentos lo más doloroso. He aquí el por qué de mis respuestas anteriores, ya que en la intimidad de cada familia las leyes no pasan las puertas. “Tener que” renunciar a la profesión o a la maternidad conlleva una renuncia: asumir un rol socialmente aceptable o sacrificar tu vida personal. Si eliges ambas el precio es muy alto. La liga mujer-madre lleva una importante carga biológica que es indiscutible ,justo por ello se hace tan necesaria la presencia de masculinidades amorosas que busquen un equilibrio donde ambos se beneficien con los nuevos estilos de vida, ambas partes se ajusten, sean empáticas y generen identidades basadas en valores y no en estereotipos marginales.


Gracias por su participación.

ISSN: 2594-2209


Referencia.


BACHELAR G (2005). Lautréamont, México: F.C.E.


COMTE-SPONVILLE (2010). Sobre e cuerpo, Madrid: Técnos.


DUVE & BENERJE (2017). Otras modernidades, México: El colegio de México. ENDARA GUSTAVO (2018). ¿Qué hacemos con la (s) masculinidade(des)?

Ecuador:

Endara.


image

ROUDINESCO, R (2010). La familia en desorden, México: F.C.E. VENTOSA, V (2017). Didáctica de la participación, Madrid: Sociocultura.


Crónica


Diálogo intercientífico y ciencia pluricultural José Luis Aguilar Martínez

Editor joseluis@cienciay filosofía


Dr. Alberto Betancourt Posada es profesor asociado C de tiempo completo de la Facultad de Filosofía y Letras, Coordinador del proyecto PAPIT IN401509-2 “Cambiar de paradigma: de la conservación de la biodiversidad a la diversidad biocultural; el proyecto Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas y sus efectos en los sistemas de conocimiento indígenas” su obras son: Del saber indígena al saber trasnacional. La explotación trasnacional de conocimientos indígenas (2010), De la conservación “desde arriba” a la conservación “desde abajo”: el interés supranacional en los saberes indígenas sobre ecología, (2008), La hegemonía estadounidense después de la invasión a Irak, (2005), entre otros artículos.

En el marco del Foros sobre Conceptos Fundamentales de la Diversidad Cultural realizada en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en el 2015, el Doctor Alberto Betancourt, nos aprobó la recuperación de está memoria en la que propuso un análisis de dos conceptos de diálogo: diálogo intercientífico y diálogo de ciencia pluricultural.

Al respecto dijo que “el concepto de diálogo intercientífico ha sido propuesto por el Estado pluricultural de Bolivia en la necesidad de transitar de un Estado monocultural hacia un Estado pluriculturar. Para ello el Presidente Evo Morales recuperó las experiencias de los universitarios (a nivel teórico, conceptual y empírico) de aquella región para explicar qué significa ser una nación pluricultural, paralelamente de lo que sucede en México con los Acuerdos de San Andrés (firmado entre el EZLN y el Gobierno Federal), que se recogen parcialmente en el artículo segundo de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.”


image

CIENCIA Y FILOSOFÍA, vol. 3, núm. 02, 2019, Crónica, José Luis Aguilar Martínez,

pp. 105-107.

Sin embargo, advirtió que a diferencia de Bolivia (Estado que cuenta con un doble paradigma epistémico: uno de desarrollo global y otro endógeno), en el Estado Mexicano no se ha hecho una revisión seria del concepto de Estado pluricultural, es decir, “cuáles serían los ajustes que deberían hacer las instituciones y la sociedad mexicana para acatar el mandato constitucional de cara a una justicia epistémica en lo que se refiere a la identidad y diversidad de los sistemas de conocimiento que existen en México.”

En Bolivia –dijo- “se tomó en serio la pregunta: qué significa transitar de un paradigma cultural dominante y monológico, hacía un modelo intercultural, y qué significa esto en distintos ámbitos. Por ejemplo, la planeación y el desarrollo, para ello idearon un modelo de desarrollo endógeno (por oposición a un modelo de desarrollo que viene desde afuera [versus la globalización]), que tome en cuenta a cada cultura local, así como los requerimientos, instrumentos e instituciones que formen a los jóvenes científicos en otras direcciones diferente a la formación en el actual paradigma de ciencia monocultural privatizador de los conocimientos.”

El modelo monociéntifico, monológico privatizador de corte tecno-científico, “es un complejo hibrido que tiene un tipo de racionalidad muy sofisticada (en lo que se refiere a la matematización de resultados), no obstante, cuando se comercializa, sucede que obedece a la lógica de la mercancía (irracional por principio) que es una lógica capaz de destruir lo que sea con tal de reproducir susganancias.”

En otro tenor de ideas, planteó la importancia de la historia que se ha ocupado del desarrollo del tema de la diversidad cultural.

Al respecto dijo que “la ciencia reconozca la parte cultural de la que proviene, en este sentido la ciencia occidental se diferencia de la ciencia que venía de Vizancio, de la ciencia oriental, del mundo musulmán que fue preservado en las matemáticas, en el algebra. Lo mismo que la cultura egipcia preservó un tipo de ciencia en la geometría y que Grecia perfeccionó en su ciencia. Esto significa que hay maneras de hacer ciencia. Desde la perspectiva de la historia de la ciencia, no hay un solo modelo de hacer ciencia. “Lo que el pasado de estas culturas revela es que había una sensibilidad por entender los modelos de ciencia que se venían preservando; en el que confluyen

distintas tradiciones culturales: la china, la africana (musulmana), y la europea”


image

CIENCIA Y FILOSOFÍA, vol. 3, núm. 02, 2019, Crónica, José Luis Aguilar Martínez,

pp. 105-107.

Es a partir de la modernidad, entendida como el hecho histórico conocido como la independencia de España, “en donde se asimilan teorías y prácticas de los conocimientos previos en una sola cultura de ciencia única, que surge a la par con el nacimiento del capitalismo, de este modo se da una imposición de esta ciencia con tanto fanatismo como la religión católica, en este sentido es como surge una visión de ciencia monocultural, universal y estandarizada que empieza a negar los saberes de otras civilizaciones.”

Para no dar por hecho esta situación, argumentó el académico: “es prudente plantear la siguiente cuestión: si partimos de la existencia y coexistencia de diferentes civilizaciones podríamos decir que cada civilización desarrolla su propio sistema científico, en el sentido de que modela sus propias formas de representación, sus preguntas, sus problemas, sus valores y la utilidad del conocimiento. Y si fuera así, el caso, entonces la cultura, china, hindú, la fenicia, la mesopotámica, la europea y la hebrea, desarrollan su propio sistema científico.”

“Lo que se requiere al respecto –apuntó- es generar diálogo entre historiadores y filósofos para describir el fenómeno según el cual una cultura absorbe los conocimientos de otra cultura. Por ejemplo, cuando los españoles abrevan de la sabiduría astronómica de las culturas americanas, la sabiduría botánica, farmacéutica de los mayas, este hecho implico la transformó de la cultura científica en cuanto a la medición del tiempo se refiere, en específico al calendario gregoriano que emplea las observaciones Mayas traducidas por los frailes españoles.”

Al respecto, sugirió, la conveniencia política para reivindicar la llamada ciencia occidental es en realidad un crisol en donde han confluidos muchas tradiciones culturales, y que en su defecto, es imprescindible generar un diálogo al interior de una ciencia pluricultural, opuesto a la experiencia Boliviana que plantea que hay que revertir el colonialismo epistémico, que niega los saberes de otras tradiciones.

Para plantear la diversidad epistémica se necesita, dijo, “admitir el diálogo entre las ciencia de diferentes culturas, aceptar que hay una ciencia occidental que reconoce que hay otras ciencias, es decir, entre dos sistemas que promuevan el diálogo.”

Por último dijo que el criterio de una ciencia pluricultural es que “admite que el juego en su interior es entre tradiciones epistémicas, ante la presencia del discurso crítico en su interior. Una ciencia multicultural se preguntaría cómo se formaría a un investigador, teniendo en cuenta el rechazo de una visión de posesión, utilitaria en términos rentables. Criterios básicos a la hora de plantear políticas científicas.”